Profesionales abordaron el tema del autismo y se llevó a cabo una performance artística
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En el marco del ciclo “Iluminando el Puerto, debatiendo ideas y transformando realidades” .Los silos de Puerto Quequén se iluminaron de color azul
En el marco del ciclo “Iluminando el Puerto, debatiendo ideas y transformando realidades”, se realizó un panel interdisciplinario de profesionales para conmemorar el Día Mundial de la Concienciación del autismo y al mismo tiempo, ayer se iluminaron los silos del puerto de color azul que caracteriza la concienciación del autismo.
Coordinado por Sandra Altolaguirre y Carla Duarte, con el apoyo de Puerto Quequén, participaron los siguientes profesionales Marcela Barletta, María José Bamonde, Luciana Sagües, Paula Brigulio y Yanina Rabioglio.
Asimismo se realizó una performance artística denominada “Enlace”, a cargo de Antonela Di Croche, Victoria Sarasíbar y Cintia Taraborelli.
En este encuentro, la panelista Luciana Sagües, quien trabaja en equinoterapia abordó el tema, haciendo referencia sobre el caballo, los beneficios que aporta la equinoterapia, cómo se acerca el niño, cómo se desarrolla la terapia, destacando a su vez la importancia del trabajo interdisciplinario.
En primer término Sagües, resaltó que “la equinoterapia es una terapia cuyo mayor beneficio es el aspecto vincular, saca al paciente de la soledad. Esto les ayuda a estar en contacto, es decir cuerpo acuerpo con otro y es ese vínculo modifica sus reacciones, generando una respuesta”.
Además al ser una actividad al aire libre, hay una multiplicidad de estímulos, olores, el tacto con el caballo, buscando una respuesta, siendo mayor la relajación, explicó la profesional.
El equipo multidisciplinario es importante para que los distintos profesionales marquen los objetivos en común para ir por un mismo camino.
Sagües también recalcó que también hay distintas reacciones. “Puede pasar que algún niño no se anime a subir al caballo, a acercarse, pero se puede hacer el trabajo sin que monte, logrando que se vinculen de alguna manera. La idea es que frente a distintos estímulos, logren alguna reacción distinta”.
Inclusión
En tanto, Marcela Barletta, otra de las panelistas en diálogo con Ecos Diarios, brindó detalles desde la mirada del psicoanálisis , recalcando no diagnosticar de manera codificada.
“Es importante dar tiempo a los niños, ver cómo evoluciona, no hacer un diagnóstico de autismo que selle su destino, sino que se pueda observar su evolución, sus vínculos, el contexto”, manifestó.
En general los pacientes llegan al consultorio derivados por la escuela, el pediatra, el neurólogo, siendo vital un equipo interdisciplinario.
“A veces llegan con un diagnóstico y hay que rever y trabajar en si es un diagnóstico acertado. Hay que pensar en otras herramientas para que no quede establecido un diagnostico fijo, es decir, uno puede ver las posibilidades de cada paciente, se puede seguir evaluando sus avances y muchas veces se ve la evolución y no llegan a ser autistas, sino que tienen muchos logros y una buena evolución desde lo personal”, desatacó.
En este sentido, se indicó que hay niños con evoluciones brillantes. Inclusive al medicarlos, se cierran posibilidades para otras cosas.
Barletta puntualizó que “no hay que quedarse en que todos tienen TGD”. ///