Proyecto para que se pueda visitar la reserva natural Arroyo Zabala
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Actualmente no puede ingresar nadie que no sea un especialista autorizado o grupos con un permiso especial.
La reserva natural Arroyo Zabala, es uno de los espacios naturales menos conocidos de Necochea, debido a que actualmente no está permitido el ingreso de personas particulares. A pesar de ello, en poco tiempo esto podría cambiar, dado que este espacio podría contar con recorridos guiados que posibiliten conocer todas sus características.
La reserva fue declarada como tal mediante una ley provincial sancionada en el año 2001, y pertenece al OPDS (Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible), por lo que es necesario contar con una autorización especial para recorrerla.
Estos espacios naturales protegidos son establecidos de acuerdo a los tipos de especies que contienen o a su grado de conservación.
En el caso de Arroyo Zabala, no se creó por el hecho de poseer una especie en particular que esté en peligro de extinción o en notable disminución, sino que es considerada “de usos múltiples”, ya que más allá de su alto grado de conservación, permite realizar algunas actividades específicas. Además, a futuro, como es una reserva costero-marina, podría permitir la pesca con caña en algunos sectores, si se reglamentase adecuadamente.
Actualmente no se puede acampar, circular en vehículos, hacer fuego ni tampoco se debería andar caminando por el lugar, aunque no posee custodia, alambrados o un perímetro marcado con tejidos o paredes.
Según adelantó Noelia Salmena, la guardaparques encargada de recorrer, cuidar registrar lo que pasa en el lugar, el año que viene se podría dar la realización del Plan de Manejo que permitiría establecer senderos por los cuales puedan circular visitas, ya que ahora solo acceden algunos grupos de chicos a los cuales Salmena les brinda clases de educación ambiental durante el año en diferentes instituciones. Para lograr esos recorridos, también se requiere del armado de un proyecto de una correspondiente autorización del OPDS.
En caso de poder concretarse, se deberá remarcar la figura de visitante y aclarar reglas de comportamiento más estrictas que las del turismo tradicional; estimar la capacidad de carga turística de la Reserva, en número de personas y tipo de usos; garantizar la formación adecuada de los guías y organizar su trabajo; adecuar la traza y el uso de los senderos para minimizar el riesgo de erosión; prohibir su circulación por otros caminos internos de la Reserva y dejar en claro que la única actividad recreativa permitida a los visitantes de la reserva, es la caminata.
Relevamiento
La reserva se encuentra ubicada a 90 kilómetros de Necochea yendo por la costa, justo en el límite con San Cayetano y, a pesar de que tiene 2000 hectáreas, es una de las más chicas que tiene la provincia.
Actualmente existe una propuesta de hacer una investigación entre los guardaparques, el Conicet y la Universidad de Mar del Plata. La misma consta de un relevamiento de aves en la laguna de agua dulce que se forma antes de la desembocadura del arroyo Zabala. “Eso puede servir para jerarquizar un poco la reserva porque algunas de estas aves son migratorias y, al venir y quedarse ahí a pasar el tiempo, significa que el lugar está en buenas condiciones y se tiene que seguir manteniendo así o prestarle mayor atención”, explicó Salmena.
Cabe señalar que hoy en día hay mucha gente que pasa por la costa con sus vehículos, rumbo al balneario San Cayetano, algo que está prohibido ya que se debería esquivar la desembocadura del arroyo a través de los caminos vecinales. “Hay mucha gente que ya conoce que se trata de un área protegida pero también hay muchos a los que no le importa. Vemos mucho vandalismo y gente que se roba los carteles que indican que no se puede circular”, contó Noelia.
“Los carteles que más duraron estuvieron puestos un mes. Lamentablemente, duran siempre menos tiempo porque los rompen, los arrancan o los roban. Sobre todo cuando los hacía de madera, que hasta los prendían fuego. Ahora los hago de chapa”, manifestó la guardaparques.
En cuanto a las medidas que se toman al respecto, señaló que si bien es muy difícil controlar todo el tiempo porque no hay personal fijo en el lugar, han dejado de “hablar con la gente” y han optado por hacer multas porque “no toman conciencia”.
La reserva limita con algunos campos e ingresa dos kilómetros hacia el interior del mar, por lo que los mismos propietarios de las explotaciones agropecuarias contribuyen en gran medida a prohibir el paso de personas que quieran pescar o cazar furtivamente. “A veces tenemos problemas con las vacas que se escapan de los lotes, pero la gente de los campos colabora mucho porque me conocen y saben de la importancia de cuidar este lugar que es de todos”, aseguró Salmena.
Especies en la zona
Actualmente existe un relevamiento antiguo sobre las especies que habitan en la reserva, aunque entre los meses de agosto y septiembre se podría realizar uno nuevo, si el tiempo acompaña. Esto permitiría analizar la cantidad y tipos de aves, mamíferos y vegetación, aunque como guía ya están los datos actuales, que indican que hay más de 100 especies de vegetales y un número similar de aves, entre las migratorias y permanentes.
Se pueden encontrar pastos como la espartina, que con sus fuertes raíces se adapta a los suelos móviles y escasa agua de los médanos, además de cortaderas y pequeños arbustos. La fauna está representada por carpinchos, lobos marinos que pueden verse descansando en las playas. Reptiles y anfibios como yarará ñata, escuercito chico y lagartijas; mientras que las aves que podemos observar son pecho colorado, espartillero enano y ñandú entre los más significativos.
De las 2000 hectáreas, 817 son de tierra en el continente y una parte pertenece a Necochea y otra a San Cayetano.