Propuestas para el Ezcurra
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El 8 de mayo se conocerán las propuestas técnicas ante un llamado hecho por el Consorcio. Compromiso de empresas privadas para financiar el proyecto
A las 16.30 de hoy se estarán cumpliendo 39 años de uno de los hechos de tinte trágico que sin dudas ha sido un freno para el desarrollo del sector portuario en ambas orillas: el derrumbe del puente Ignacio Ezcurra, por el duro embate de un cauce del río Quequén desbocado, en el marco de la peor inundación que sufriera el distrito, en abril de 1980.
La pérdida de esa vía de comunicación, que produjo el aislamiento de dos barriadas activas en ambas márgenes y por ende el decaimiento de las mismas, sigue siendo producto de lamentos y pedidos de reconstrucción, y el actual directorio del consorcio portuario ha contemplado en su plan estratégico de obras 2016-2026.
Al respecto ya está en marcha, hasta el 8 de mayo en que se abrirán los respectivos sobres con las propuestas, la recepción de proyectos técnicos que establezcan qué tipo de obra, lugar y costos de un nuevo puente para remplazar al Ezcurra.
Según versiones surgidas del mismo ente, la invitación a la presentación de ideas ha tenido una positiva respuesta. “Se han registrado varias consultas y seguramente empresas y universidades nos presentarán sus trabajos”, expresó con entusiasmo el presidente del Consorcio de Puerto Quequén, Arturo Rojas, que en más de una oportunidad la ha considerado una “obra imperiosa”.
En todo este tiempo se han barajado diversas consideraciones respecto a la reconstrucción del puente Ezcurra: que debería levantarse en el mismo sitio, incluso aprovechando la fortaleza que mantiene un par de taludes aún en pie en ambas orillas; que tendría que hacerse unos metros río arriba, uniendo la llamada calle de las Torres en Quequén y la 14, del lado de Necochea; que su costo sería de entre $300.000.000 y $400.000.000; que podría ser elevadizo, para permitir el paso de embarcaciones de mayor tamaño; todas elucubraciones que tendrán su repuesta cuando se analicen los proyectos técnicos que se presentarán en el mes que está por comenzar.
Inversión privada
Firmes trascendidos dan cuenta que, al menos en cercanos tiempos, no habría financiación de la obra por parte del estado provincial, por lo que el Consorcio ensaya una estrategia que permita su concreción a través del aporte de privados relacionados al quehacer portuario, como “ha sucedido con la actual obra de dragado”, apuntó el titular del consorcio portuario, Arturo Rojas, y hasta adelantó que “el compromiso de financiar la construcción ya lo tenemos…”
Consultado sobre la premura que tendría la concreción del proyecto, se limitó a decir que “la idea es motorizarla desde el directorio, apenas se conozcan los proyectos en elaboración”.
Más allá de las nuevas expectativas, resulta de real importancia la construcción de un puente en la zona portuaria que ocupara el Ignacio Ezcurra, por su ubicación estratégica para la continuidad del desarrollo de la actividad portuaria como vía de comunicación directa entre sitios turísticos de Necochea y Quequén.
Mientras una buena parte de la ciudadanía aguarda que se haga realidad un nuevo puente, las 20.000 firmas juntadas en ese sentido lo avalan, en ambas orillas descansan desde hace cuatro décadas los restos de hormigón que fueran parte del Ezcurra, hasta esa fatídica tarde del 29 de abril de 1980.
Brindan charla
Para hoy a las 19.30 está prevista una charla abierta sobre la reconstrucción del puente Ezcurra.
El encuentro se celebrará en las instalaciones del Centro de Acopiadores de Cereales Zona Puerto Quequén, y en la oportunidad se presentarán los trabajos de tesis de graduados y estudiantes que sobre el tema realizarán alumnos de la carrera de Logística Integral.
En la oportunidad se hablará sobre la importancia de la construcción del Ezcurra y su valor social, económico y logístico.
Uniendo márgenes
Desde la fundación de los partidos de Lobería y Necochea, en 1839 y 1865 respectivamente, la comunicación de ambas márgenes del río Quequén Grande ocupó un lugar clave en la cotidianeidad de los dirigentes, productores y comerciantes de nuestra región.
Hacia 1884, el desarrollo económico, impulsado por las actividades ganaderas y agrícolas, fomentó la necesidad de gestionar la construcción de un puente, aunque el intento no resultó exitoso en el corto plazo.
Por entonces, las ciudades de Necochea y Quequén contaban con una conexión ferroviaria desde 1894, pero los intentos por darle forma al primer puente automotor naufragaron a causa de la inundación registrada en 1915.
Casi una década después, un puente carretero del puerto –a principios de 1924-, ubicado sobre la continuidad de la actual avenida 10 y la calle Juncal, fue construido con los elementos que le dieron forma a un antiguo puente ferroviario ubicado.
Finalizado su uso específico, en marzo de 1922, se dio inicio a su desarme y posterior reubicación aguas arriba del río Quequén. Este puente ofició como la principal vía de comunicación durante el período comprendido entre 1924 y 1969.
Las primeras gestiones para el nuevo puente fueron realizadas a principios de los años 50, nuevamente con motivo de la escollera Sur, pero ahora para la extensión desde los 850 hasta los 1.260 metros.
Con las obras finalizadas, el puente ferroviario -conexión para las tareas entre 1948-1952- se transformó en la posible locación para la construcción del primer puente ferroautomotor de la región.
En ese contexto, el Ing. González Lelong –entonces máxima autoridad de Puerto Quequén- decidió reflotar un viejo y anhelado proyecto de su autoría, que disponía la construcción del nuevo puente sobre la continuidad de la avenida 542 (“de las Torres”) de Quequén y la calle 16, Necochea.
Pero las demoras burocráticas generadas por los sucesivos golpes de Estado ocurridos en 1943 y 1955, junto a las dificultades impuestas durante la realización de las expropiaciones correspondientes, determinaron el ocaso del proyecto.
Sin embargo las gestiones iniciadas a principios de los 60 tuvieron sus frutos y el Ignacio Ezcurra fue habilitado al tránsito el 20 de diciembre de 1969.