Que el Covid-19 sea un punto de inflexión
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«Si uno no toma las decisiones
que tiene que tomar, entonces
las crisis se eternizan.
Si uno se queda paralizado,
eso sí es un tremendo problema», Jorge Bucay.
Tras que el municipio viene complicado en lo que se refiere a la parte económica, como una maldición apareció en escena la pandemia del coronavirus, para desconcertar y obligar a diluir esfuerzos atendiendo la crisis sanitaria la que conlleva, además, a una profunda caída al abismo de la mayoría de las actividades comerciales y profesionales.
Va de suyo que la atención sanitaria y la economía van de la mano, prioridad y urgencia por conseguir recursos, literalmente y sin subterfugios, dinero líquido, contante y sonante y que no haya que devolver. Apuntar a las grandes soluciones ante los grandes males.
Tiempos difíciles nos esperan habrá que volar alto ante los impactos que nos acechan y resolver con decisión la búsqueda de una solución económica con la generación de recursos propios, que supere lo repetido, esa vieja película que conocemos su final, y se ha proyectado en todas las salas donde sus protagonistas deambulan como pidiendo limosna en los despachos de alfombras rojas en la capital provincial y nacional.
En la semana que ha finalizado el intendente Rojas elevó al Gobernador una nota que denota la angustia del jefe comunal, donde detalla minuciosamente los gastos del municipio, siendo necesarios casi $ 140.000.000 para los salarios del presente mes. Señalando, por otra parte, que a la empresa de recolección de residuos se le adeudan $ 170.000.000. En sus conceptos principales indica también la caída de la recaudación en un 55 %, un monto estimado en cuarenta millones de peso y la extrema necesidad de envío adicional del tesoro bonaerense para afrontar actividades esenciales, hace saber, una vez más, una deuda flotante y consolidada que alcanza los 819 millones de pesos, que supone el 36 % del presupuesto de gastos del 2019, la coparticipación en descenso pronunciado, enero cuarenta millones, febrero 34, marzo 28 , aproximadamente esa caída representa un 82 % y la imposibilidad de contraer créditos, entre otras imperiosas cuestiones. Una crisis que no puede, indudablemente, quedar centrada al estado de ánimo del poder central. Los adelantos de coparticipación, cada vez será menos en la instancia actual, un despropósito atender los descubiertos bancarios al 38 % anual, cuando hace falta plata para abonar salarios y proveedores. Los errores son para aprender, no para repetirlos.
Ante este desolador panorama se deben encontrar las soluciones, se necesitan acciones inmediatas, sin pérdida de tiempo, para eso hay que ponerse los pantalones largos y dejar de girar sobre lo mismo. Es entendible la asistencia social a los sectores más necesitados, esto está fuera de toda discusión, pero se debe ser serio para darse cuenta que el problema no se soluciona con una caja más de mercadería, planes sociales y reparto de ropa o medicamentos, algo que no se debería remarcar como un hecho trascendente.
La crisis del Covid 19 alcanza a desnudar aún más esas tremendas falencias de muchos años, la incapacidad de resolución, la carencia de acción para tomar el toro por las astas y salir de la mediocridad repetitiva. La falta de dinero es lo latente y en la crisis se debe ir sin pérdida de tiempo para encontrar la salida, hacia el final del túnel donde está la luz.
El Estado municipal necesita dinero ya
Necochea tiene una deuda cercana a los 800 millones de pesos, no arrastrada de la última gestión sino de varias, esta es la realidad. “La única verdad es la realidad” le gustaba decir al presidente Perón. Un estado municipal casi en quiebra, donde no alcanza el dinero para lo esencial y lo será así por mucho tiempo, la única salida que apareció, al igual que ayer, fue el aumento de las tasas municipales que nunca terminan equilibrando la balanza. Nos animamos, una vez más a decir que se puede salir de la agonía económica, la llave está frente al mar y lo repetiremos hasta el cansancio, en el convencimiento que nos induce la historia verdadera y documentada de la Villa Díaz Vélez.
El Intendente en su discurso del 2 de marzo, en la apertura de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, hizo un llamado al empresariado en primera instancia con el objetivo de que presenten individualmente o colectivamente un proyecto de inversión de todo el Complejo Casino agregando «venimos en caída libre con el Complejo, el Estado no está en condiciones de aportar para su reconstrucción y es hora de desarrollar emprendimientos inmobiliarios, no queda otro camino».
Por nuestra parte agregamos que sí frente al mar está esa oportunidad, no será la única, pero no hay demasiadas con la posibilidad de generar en corto plazo los recursos que el Estado necesita. El edificio del Complejo Casino es historia, no miremos para atrás en búsqueda de lo que fue. Hoy es la postal de la decadencia, un adefesio, abandonado, peligroso en su estructura que puede causar accidentes, inutilizable en la actualidad, se ha llegado al final del viaje, cada historia tiene su fin, pero en la vida cada final puede ser un nuevo comienzo.
El coronavirus y la crisis desatada, no puede detener la marcha, es el momento exacto para colocar en la sociedad una esperanza, la de demostrar que se puede salir adelante con la firme decisión de esta gestión municipal.
Demoliendo de inmediato esa estructura obsoleta que avergüenza y rápidamente poner en venta esas valiosas tierras frente al mar, ese debe ser el primer paso; una vez concretado aparecerán los inversores, cuando vean que después de tanto descreimiento y desconfianza de muchos años, una administración está decidida a cambiar la historia, hacia una Nueva Necochea.
La fisonomía del lugar daría un vuelco trascendente en poco tiempo, lograr ese impacto que se conjugaría con el comienzo de una apertura en el frente costero, dando al sector una nueva forma de arquitectura con vista a la playa, al mar, logrando una dinámica arquitectónica acorde a los balnearios más modernos del mundo.
Doce millones de dólares para las famélicas arcas municipales
Demoler el edificio del viejo complejo Casino, significará contar con tres hectáreas, ergo, 30.000 metros cuadrados, libres, en el lugar más caro de Necochea. El Departamento Ejecutivo está en condiciones legales de derrumbar el mamotreto, así llegaría la llamada piqueta del progreso. Tiene las herramientas a través de la aprobación en el Concejo Deliberante de la Emergencia Económica de actuar con celeridad poniendo en venta las tierras del sector, ya que con el edificio hecho escombros tienen mucho más valor, suma más interés para los inversores, al no verse condicionados de qué hacer con la obsoleta e inservible estructura.
Antes de la pandemia, el valor del metro cuadrado sobre avenida 2 era de 450 dólares, tal vez, efecto de la crisis el mismo puede bajar algo. Es el lugar ideal para levantar el hotel frente al mar que Necochea no tiene. Existen
iniciativas con varias propuestas a desarrollarse, donde el variopinto mundo comercial, empresarial puede desarrollar interesantes emprendimientos, teniendo en cuenta la que significa invertir en una ciudad frente a la majestuosidad del mar argentino.
Si se tiene en cuenta que son 30.000 metros cuadrados, aproximadamente, al valor promedio de 400 dólares, unos doce millones de dólares que, a corto o mediano plazo terminaría con los problemas económicos municipales, dejando el un superávit más que interesante. Se podrían implementar nuevas obras, especialmente con un porcentaje destinado a los barrios más humildes del distrito.
Estamos hablando estrictamente del edificio del viejo complejo, esas tres hectáreas, propiedad del Estado municipal, sin ingresar en el sector lindante, Jardín de Rocas, otro valor muy apreciado, que también debería estar en el paquete.
Urge que la prioridad sea esta, la que sacaría en breve tiempo de las enormes dificultades que golpean a la gestión municipal. Si se pretende una solución definitiva sólo serán parches de ocasión, maquillaje momentáneo la coparticipación, adelantos del tesoro, apertura crediticia, etcétera, etcétera, eso no es atacar la cuestión de fondo a la crisis, que no es sólo el Covid 19, que la acentúa por cierto, porque se la viene padeciendo en forma permanente de muchos años atrás antes que apareciera esta pandemia. ¿Tendrá Rojas el coraje político de romper ataduras y avanzar, o seguirá haciendo exactamente lo mismo con inútiles resultados?