• La Ciudad
  • Deportes
  • Seguridad
  • Funebres
  • Clasificados
lunes 21 de septiembre de 2026
  • Escucha Ecos Radio
  • Edición Impresa
Ecos Diarios

SECCIONES

  • Cultura
  • Clasificados
  • El mundo
  • El país
  • La ciudad
  • Espectáculos y arte
  • La región y provincia
  • Seguridad
  • Suple finde
  • Deportivo
  • Economia Finde
  • GPS
  • Letras
  • Mirada Urbana
  • Nuestra Historia
  • Perfil de Mujer
  • Personajes
  • Sociedad
  • Turismo
  • Varios
  • Escenarios
  • Fúnebres
  • Deportes Locales
  • Deportes Nacionales
  • Últimas noticias
  • Tiempo
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • YouTube
  • Escucha Ecos Radio
  • Edición Impresa
  • OpiniónAñadir como fuente en

    Que la infancia y la adolescencia no se vuelvan invisibles

    17 de mayo de 2020 | 21:21
    Que la infancia y la adolescencia no se vuelvan invisibles
    Ads

    Es hora de priorizarlos o al menos, proponernos tenerlos en cuenta

     

    Ads

    Esta pandemia, con cuarentena indefinida incluida, tiene mucho dicho y escrito sobre los adultos y más aún sobre los adultos mayores. Los riesgos, la letalidad del Covid-19 para ellos, e incluso un enorme debate sobre si corresponde ser coercitivo con las medidas de aislamiento, o si se debe apostar en todo caso a la conducta asertiva. Todo ello para cuidarlos de la enfermedad por coronavirus Covid-19, pero sin descuidar su salud mental y respetando sus derechos.

    Entre tanta preocupación “adulta por los adultos” recordé que desde tiempos remotos la infancia y la adolescencia fueron invisibles para la sociedad. Es más: durante la mayor parte de la historia del mundo no fueron tenidos en cuenta, o aún peor fueron sometidos y/o abusados por la sociedad de la época. Es hora entonces de priorizarlos o al menos, proponernos tenerlos en cuenta.

    Ads

    Como dice Joan Manuel Serrat en uno de sus maravillosos poemas, “uno solo es lo que es y anda siempre con lo puesto”. Quizás por eso que yo no puedo dejar de pensar como pediatra…

    Todos tenemos miedo, estamos más o menos asustados, o al menos inquietos con esta realidad tan incierta.

    Ads

    Qué difícil debe ser para los más pequeños no poder correr, saltar, tirarse del tobogán, caminar “sin ton ni son” y ensuciarse en el parque, el arenero o la plaza del barrio. Porque esa es su manera de conocerse y conocer el mundo, el que van construyendo junto a los adultos. Ni que hablar los que empezaban su etapa de socialización, de juego compartido, de pequeña rutina y normas de convivencia con sus pares.

    ¡Y qué decir de los adolescentes! Esa etapa tan compleja de la vida en la que necesitamos tanto de nuestros amigos, de ese otro espejo que nos va construyendo y modelando más allá de nuestros padres. Justamente esa enorme necesidad de ser un otro distinto de mi mamá y mi papá. Tan difícil y tan necesario para su independencia, autonomía y desarrollo de una vida adulta saludable. Entender en esta etapa de rebeldía y “ebullición” que tengo que quedarme en casa con mis padres 24/7 es pedirles un acto de solidaridad y responsabilidad social gigantesco.

    A esta altura pensarán: ¿y que otra posibilidad hay? ¡Los estamos y nos estamos cuidando! Es verdad, pero se me ocurre que tal vez agradecerles por su compromiso para que todos estemos bien, mostrarles nuestra preocupación porque están “adentro”.

    Ads

    Incentivar, a la inversa de lo que recomendamos siempre, el contacto con pares a través de las redes sociales, los juegos grupales online, y las charlas con amigos por Zoom o similar.

    La mayoría de los chicos tienen un celular, de ellos o de los papás que se lo podemos prestar para que estén comunicados, por esta vez sin quejarnos.

    Y con los más chiquitos una enorme cuota de paciencia y tolerancia a los almohadones por el suelo, a alguna pared con crayón (aunque si tiene su cuarto es mejor que lo haga allí…) y a que corran alrededor de la mesa “todo el día”. Es su aporte a que nos quedemos en casa. En fin, todo esto pensando en que no nos olvidemos de ellos, que haya mucho hablado y escrito sobre cuánto nos preocupa lo que les pasa con esta pandemia, con tanta incertidumbre y tanto miedo rondando…

    Y un capítulo aparte para aquellos niños que además cursan una enfermedad que no es COVID-19 y les corren las generales de la ley en todo lo dicho; para ellos y sus familias, el mayor respeto y solidaridad. Me atrevo a decir desde todos los que somos profesionales de la salud.

    Para que la infancia y la adolescencia al menos en esta oportunidad no se vuelvan invisibles.///

    Por Patricia Elmeaudy, médica pediatra del Hospital Garrahan

    AUTOR
    Foto de Ecos DiariosEcos Diarios
    Ads
    Ads
Ecos Diarios
Añadir como fuente en
SERVICIOS
  • Escucha Ecos Radio
SECCIONES
  • Cultura
  • Clasificados
  • El mundo
  • El país
  • La ciudad
  • Espectáculos y arte
  • La región y provincia
  • Seguridad
  • Suple finde
  • Deportivo
  • Economia Finde
  • GPS
  • Letras
  • Mirada Urbana
  • Nuestra Historia
  • Perfil de Mujer
  • Personajes
  • Sociedad
  • Turismo
  • Varios
  • Escenarios
  • Fúnebres
  • Deportes Locales
  • Deportes Nacionales
2026 | Ecos Diarios| Todos los derechos reservados: www.elecos.com.arPropietario: SAECI S.A | Director: Gonzalo Julián Irazoqui
Edición Nº10578 | 22/9/2026
Calle 56 - 3011
Registro DNDA Nº 83857533
Términos y condicionesPrivacidadCentro de ayuda
Powered by
artic logo