Que la pelota también las iguale
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Aunque con pocos espacios, los clubes de la Liga Necochea han comenzado a abrirle las puertas al fútbol femenino con el objetivo de reactivar la competencia
Adrian Stolarczuk
Redacción
Hace 9 años, con un cuadrangular disputado por Estación Quequén, Gimnasia de Necochea, Rivadavia y Mataderos, el fútbol femenino daba su “puntapié inicial” en la actividad organizada en nuestra ciudad dentro de los clubes. Dos años después, el equipo de Rivadavia, entrenado entonces por Omar Pérez, se coronaba campeón en el primer torneo oficial femenino organizado por la Liga Necochea de Fútbol, que tuvo la participación también de Ministerio, Chacarita y Villa Díaz Vélez. En 2014, el equipo de Villa del Parque completó una histórica campaña en el torneo de la Federación de Ligas del Este alcanzando la final, perdiendo con la selección de Junín, muy cerca de clasificar al Nacional. Incluso el Círculo de Periodistas Deportivos alentó el desarrollo incluyendo por entonces una terna de fútbol femenino. De aquellos momentos de esplendor, prácticamente nada queda. Volvimos a cero.
Casi como un efecto “Leonas” en el hockey, la clasificación de la Selección Argentina al Campeonato Mundial femenino en Francia este año, subió las pulsaciones y animó a varios actores de nuestro fútbol a apostar por las mujeres. Al espacio ganado en las infantiles, con varias nenas jugando entre los varones en muchos clubes, ahora son varias las entidades que han comenzado a sumarle un lugar para entrenar a las jugadoras juveniles y mayores.
Abrir las puertas
Entre los que se animan a apostar al fútbol 11 femenino está nuevamente el Club Gimnasia y Esgrima, que con el jugador de Primera Marcos Barón como DT, ofrece un espacio desde hace un mes. “En muchos lugares no nos abrieron las puertas, pero cuando fui con la idea, Juan Pablo “Tete” Ledesma -presidente de Gimnasia-, reconoció que era una de las cosas que tenía pendiente en su gestión. Además de alentarme para que lo lleve adelante yo, que formo parte del club. Las chicas están muy agradecidas con el club, que les da un lugar donde pueden desarrollarse”, expresó Barón quien previamente había estado al frente de un grupo de jugadoras en el Club Isabel La Católica. Junto a él trabajan Carlos Pacheco como ayudante y su hermano Nicolás Barón en la preparación física. “Estamos poniendo tiempo y esfuerzo, no cobramos nada, lo importante es darle un lugar a las chicas”.
Desde el galpón
El principal motor de este nuevo resurgir son los torneos de fútbol reducido, donde casi 400 chicas han encontrado los últimos años un espacio organizado donde jugar, al menos cada fin de semana. La expectativa es dar ahora un paso más, otro compromiso y continuidad. “Las chicas son un montón, hay cantidad, pero también es cierto que muchas se quedan con la comodidad de no entrenar e ir a jugar nomás. Pero hay otras que quieren más y no se les permite tener algo sólido, comodidades como un vestuario o un gimnasio”, aclaró Barón.
En el predio de Gimnasia, una veintena de chicas de entre 16 y 35 años entrenan los lunes, miércoles y viernes por la tarde. El objetivo próximo es poder sumar fútbol de calidad jugando partidos amistosos con elencos de la región, con Aldosivi de Mar del Plata o con un combinado de Lobería que dirige técnicamente Gonzalo Scalogna, actualmente jugador de Villa del Parque en Primera.
El año pasado fue Mataderos quien tuvo un espacio. Actualmente, Villa del Parque y Estación Quequén, hace pocas semanas, han comenzado a trabajar en nuestra ciudad con el fútbol femenino. En el “León” de la playa están al frente del proyecto el ex entrenador de Primera este año, Esteban Novillo, junto a Lucas Palmieri y Cynthia Farías. El grupo, de una docena de jugadoras, la mayoría juveniles, entrena en el predio frente a la Terminal de Ómnibus, dos o tres veces por semana. Sobre el espacio, Novillo explicó que surgió a partir del club, ya que “Villa del Parque cuenta con nenas en el fútbol formativo hasta los 14 años, pero una vez que terminan no saben dónde ir. La intención es darle forma de a poco, para que puedan jugar al fútbol 11”.
En tanto, en Estación Quequén, las prácticas son miércoles y viernes de 17.40 a 19 en el estadio, con cerca de 15 chicas de 14 a 16 años, a cargo de Cristian Polimeni.
Formación y proyección
Como ocurre con los varones, el aspecto formativo es muy variado. “Hay chicas que tienen una formación futbolística y a la vez otras que nunca han tocado una pelota, que nunca han jugado y se acercan para conocer”, apuntó Novillo. “En lo personal cambia bastante estar al frente respecto de los varones, pero ayuda que este Cynthia para relacionarnos con las chicas. Muchas le ponen mucha garra y ganas a los entrenamientos. Tratamos de que sea lo más parecido a un equipo de Primera. Lo más profesional posible”.
Muchas chicas con potencial, ante la falta de lugar y calidad de entrenamientos, han podido sumarse a clubes o combinados de Mar del Plata y de Tandil, aunque las dificultades por la distancia y los viajes impiden en la mayoría de los casos darle continuidad. “En Lobería hay Liga femenina y en Tandil también, por lo que se podrían hacer encuentros”, manifestó Novillo, con la expectativa que con más clubes involucrados se genere una competencia similar acá. Por su parte, Barón, comentó que “por el momento la Liga Necochea no ha generado nada. Es importante que se promocione, que se les pida a los clubes que den un lugar, no digo obligarlos, pero que se genere para que las chicas compitan de forma oficial”. Quizás el mayor desafío es poder darle continuidad. Que no dependa de la voluntad de un grupo de jugadoras o el ímpetu aislado de algún club, sino del trabajo de las instituciones y un proyecto de base. Para que dentro de 10 años no volvamos otra vez a cero.