Qué piensan los jóvenes
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Alumnos de distintas escuelas se animaron a opinar de la educación, el trabajo y el futuro. Hablaron de política, del primer voto y de la expectativa de lo que vendrá al terminar la escuela
Julieta Moreno – Redacción
A semanas de las elecciones legislativas, Ecos Diarios dialogó con catorce jóvenes de entre 16 y 18 años que cursan la secundaria en escuelas de gestión estatal y privadas de nuestra ciudad. En una charla distendida, hablaron de su primer voto, la participación política, las distintas posturas y hasta algunos se quejaron de los debates sin sentido y de lo que se conoce como “la grieta”. Mientras que algunos dicen que sienten un gran interés por la política, otros se muestran descreídos o desinteresados, pero, sin embargo, en todos los casos demostraron que tienen preocupaciones, intereses y deseos de cambio. La educación actual, la oferta académica y las pocas posibilidades de trabajo, fueron temas recurrentes.
En general, la gran mayoría dijo que se quiere ir de la ciudad, ya sea para estudiar o directamente para vivir en otro lugar porque no creen que aquí existan las alternativas que buscan. Ellos atraviesan una etapa de cambio, ya que terminan la escuela este año o a lo sumo el año próximo, y deberán decidir qué hacer. Si irse o quedarse; trabajar o estudiar. Y si bien los cambios generan miedos, todos viven este momento con expectativas de lo que está por venir.
Primer voto y política
El 1º de noviembre de 2012 se sancionó la ley conocida como “voto joven”, que habilita a los adolescentes de entre 16 y 18 años a votar por primera vez. Este año están en condiciones de cumplir con el deber cívico 1.125.000 jóvenes en todo el país. Gran parte ya lo hizo durante las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) y lo volverá a hacer en octubre. Otros, sin embargo, aún esperan sentirse atraídos por la política o directamente muestran desinterés por algo que, en algún momento, deberán hacer por obligación.
De los catorce entrevistados, las opiniones sobre política estuvieron repartidas, al igual que los que votaron y los que no lo hicieron. Ninguno milita en partidos políticos, aunque sí unos pocos participan del centro de estudiantes.
Ignacio Cuñado, cursa el 6º año en el Colegio Danés, él votó en agosto por primera vez y asegura que se preparó para hacerlo. Conversó del tema con sus padres, miró algún que otro programa político, como Intratables, para escuchar qué decían los candidatos y eso le permitió decidir su voto. “Me puse nervioso el día de la votación”, recordó, pero le gustó hacerlo, mencionando que lo aplaudieron al salir del cuatro oscuro.
Erik Hansen, también del Danés, al igual que su compañero, trata de estar informado a través de la radio o la televisión e integra un centro de estudiantes en el que hace política estudiantil. Manifestó que en su casa, no se habla mucho de política, pero a él le interesa. “Me gustó votar porque es una forma de decir lo que uno piensa y ayudar a la democracia”, sostuvo.
También del mismo curso, Valentina Migdal, dijo que “si no votás no estás en condiciones de quejarte” y agregó que “hay que hacerlo con responsabilidad y no por obligación”. En este sentido, recordó que ella se informó y no lo tomó “a la ligera”.
Del mismo colegio, Aylen Millán consideró que “hay dos opiniones muy extremistas en política y a veces cuesta llegar a un equilibrio y eso hace que el que recién empieza, como nosotros, le cueste tomar decisiones”. Para salir de esa situación, trata de escuchar a las dos partes y relacionar los temas con lo que ha estudiado. Al respecto, Valentina Migdal agregó que es “preocupante que uno no pueda decir me gustan cosas de uno o de otro, sin que te tilden de macrista o kirchnerista”. “El país está dividido”, se quejó, considerando que eso genera conflicto.
Facundo Schoen, de 5º año de la Escuela Técnica Nº 1, se siente atraído por la política, aunque no la partidaria. Le gusta trabajar en el centro de estudiantes, hacer cosas que beneficien a los alumnos y a su escuela, como fue en su momento la gestión del boleto estudiantil gratuito que se logró en Necochea hace dos años. Además también contó que en su establecimiento en las materias con orientación social, se habla de política, se discuten los temas, admitiendo que “es interesante que todos den su opinión”.
Diego Mugiro, también de la Técnica, fue a votar porque quería saber cómo era y además para que los políticos “no nos manejen tan fácil”. Contó que siempre con sus padres, conversan de las noticias que salen en la televisión, por eso está bastante informado.
Braian Yones de Técnica N° 1 decidió no ir a votar porque, según dijo, no le interesa la política, ni tampoco la entiende. En tanto, Victoria Washington, de 6° año del Colegio Nacional, no fue votar y no lo va a hacer hasta que sea una obligación; mientras que Agustina Aguirre, del mismo establecimiento, votó porque ya tenía 18 años y “no tenía opción”, agregando que “tengo cosas más importantes que hacer”. En tanto, Luciana Rotella no pudo, por no tener domicilio en nuestra ciudad.
En la misma línea, Franco Olivera del Colegio Nacional también aseguró que no le llama la atención, aunque sí ha ido a votar ya en dos oportunidades, al igual que su compañero Mariano Rudolph. Por su parte, Santiago Luluaga, del mismo curso, dijo que el tema le interesa lo suficiente para elegir quien quiere que sea el próximo gobernante.
La escuela actual
Si bien muchos manifiestan que nos les interesa la política partidaria, sí plantean preocupaciones y opinan sobre los diferentes temas que los afectan como jóvenes.
A Aylen Millán del Danés, por ejemplo, le preocupa la educación y mencionó los resultados de la evaluación Aprender a nivel país que, a su entender, no fueron suficientes en general. En su caso, está conforme con su escuela, aunque no sabe qué pasa en el resto de las instituciones. Por su parte, Valentina Migdal mencionó que hay establecimientos que han tenido muchos paros y eso perjudica la educación.
Para Aylen y para Erik, la educación es lo más importante porque “te da herramientas para manejarte en la vida y para aprender a pensar”. “Por ejemplo, uno tiene que saber de historia, para conocer qué pasó y no repetir los mismos errores y solucionar problemas”, consideró Aylen.
“Cuando uno está educado, sabe elegir y no te puede manipular tan fácil”, agregó Valentina.
Del Colegio Nacional, Franco Olivera cree que la educación necesita un cambio. “Sé que en Buenos Aires, hay alumnos que tomaron las escuelas por una reforma escolar. No le encuentro sentido, porque creo que hay que hacer una reforma del sistema educativo argentino que para mí no funciona bien”
“Hay materias que nos sirven y otras que no”, señaló. En este sentido, dijo que “en primer año uno elige una escuela y una orientación y en realidad, uno no está muy seguro a esa edad de lo que te gusta o interesa”.
Facundo Schoen, de la Técnica N° 1, está conforme con la formación que le da su establecimiento, aunque, agregó que “en las escuelas básicas, se quejan porque tienen materias muy de relleno; nosotros, en cambio, hacemos prácticas y hasta pasantías”.
A Erick Hansen no le preocupa tanto la educación como la corrupción. “Quiero que se hagan las cosas bien y que al país le vaya bien”, destacó. En el mismo sentido, Ignacio Cuñado cree que se ha perdido el interés por el bien común y sostuvo que “la mayoría piensa en uno y no hace nada para ayudar al resto, algo fundamental para que funcione un país o una escuela”.
Lo que les espera
La mayoría de los alumnos que participaron de la entrevista, terminan este año la escuela y deberán decidir qué hacer en 2018. Algunos van a seguir estudiando, otros esperarán un año más para tomar una decisión.
Para Franco Olivera, lo más importante es decidir qué estudiar, pero también qué es lo que sirve para el futuro. “A mí me gusta la música, pero no estudiaría eso porque no me permitiría vivir, aunque voy a seguirla como hobby”. En principio, le gustaría estudiar licenciatura en Administración marítimo-portuaria.
Mariano Rudolph quiere estudiar odontología, pero seguramente el año que viene se va a quedar en la ciudad, trabajando para juntar dinero para poder irse.
Santiago Luluaga está contento de terminar la escuela y empezar una nueva etapa. A él le preocupa el trabajo, porque le gustaría estudiar Ingeniería en Sistemas y, si bien sabe que en la Argentina se necesitan este tipo de profesionales, cree que las mejores empresas están en el exterior. Sobre nuestra ciudad, admitió que se quiere ir porque no encuentra lo que busca, en cuanto a estudio o trabajo.
“Todos nos queremos ir porque las carreras que queremos seguir, no están acá”, dijo Rudolph. Del grupo del Colegio Nacional, Agustina Aguirre es la única a la que le gustaría estudiar en Necochea. Ella optaría por Educación Especial, “por los chicos, porque hay poca información del tema y mucha discriminación”. Aunque en un futuro también quisiera irse a otra ciudad porque entrena profesionalmente taekwondo y kick boxing e incluso tiene la posibilidad de llegar al Mundial de esta disciplina el año próximo.
Los chicos del Colegio Danés, en cambio, se mostraron más conformes con la ciudad. Todos opinaron que está mejor, que hay más carreras y que hay un mayor interés por el cuidado del medio ambiente. Sin embargo, la mayoría también se quiere ir.
Julián Arocena fue el único que admitió que se quiere quedar en Necochea, trabajando en el campo de la familia y quizás también curse alguna carrera cuando termine el secundario.
Erik Hansen no sabe todavía qué estudiar, pero quiere seguir capacitándose, quizás algo relacionado con la mecánica de los autos. Ignacio Cuñado ya está inscripto para cursar Ingeniería civil, mientras que Aylen ya se está preparando para el ingreso de Bioquímica.
Otros no se han definido todavía. Admiten que tienen miedo a equivocarse, a que no les guste lo que eligieron y perder el año. Además aseguran que es difícil darse cuenta qué es lo que les gusta verdaderamente porque después, piensan que hay que trabajar toda la vida en eso.
Más allá de los cambios, están expectantes por lo que se viene. Terminar la escuela, culminar una etapa y abrir otra, con algunos miedos a cuestas, pero también con ilusión, sueños y muchos objetivos por cumplir.///