Quemó la casa de su expareja y le dieron tres años de prisión
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/09/incendio-1.jpg)
La condena recayó en Adrián Casella, quien no irá a la cárcel y deberá cumplir con una serie de pautas dictadas por la Justicia
El hombre que incendió la casa de su expareja y se provocó lesiones graves en más de un 30 por ciento de su cuerpo, recibió una condena de tres años de prisión y continuará con una medida de arresto domiciliario.
Se trata de Adrián Casella, jubilado bancario, quien fue encontrado penalmente responsable de los hechos y la sentencia fue dictada por el Tribunal Criminal Nº 1, tras el acuerdo de trámite de juicio abreviado al que arribaron las partes intervinientes.
El acusado evitó de esta manera ir a un debate oral y tanto la Fiscalía y el particular damnificado como la defensa del imputado, alcanzaron un acuerdo que luego fue admitido por el juez unipersonal, Mario Alberto Juliano.
La novedad se conoció ayer en la sede del Tribunal Criminal y el hombre continúa con la prisión en su domicilio, donde también lleva adelante un tratamiento para recuperarse de las graves lesiones sufridas durante el ataque a la finca de su expareja.
Pérdidas totales
La vivienda de una empleada municipal fue totalmente destruida por el fuego, tras un incendio producido en la tarde del viernes 11 de enero pasado, en la zona de calle 44 al 4800, de nuestra ciudad.
El acusado de provocar el foco ígneo con el uso de combustibles, sufrió severas quemaduras en más del 30 por ciento de su cuerpo y debió ser internado primero en el Hospital Municipal Ferreyra.
Mientras se encontraba en grave estado de salud, los facultativos determinaron el traslado a un centro de asistencia de mayor complejidad de Mar del Plata, especializado en quemaduras.
En ese sanatorio, Adrián Casella logró restablecerse de manera favorable y luego, por decisión de la Justicia, estuvo detenido en la Unidad Penal Nº 15, de Batán, mientras continuaba con el tratamiento por las lesiones padecidas.
No había ocupantes
Cabe recordar que en el momento en que se produjo el incendio, la vivienda de calle 44 al 4800 estaba deshabitada. Fueron los vecinos del lugar quienes advirtieron lo que sucedía y dieron rápido aviso al personal de bomberos.
Dos dotaciones de servidores públicos trabajaron en el escenario del siniestro pero el fuego no dejó nada en pie. Los daños en la casa de la empleada municipal fueron totales.
Sólo quedaron esparcidos sobre el terreno los restos de lo que era la construcción en la que habitaba la víctima e integrantes de su familia.
El individuo, jubilado bancario, habría revelado a diversos amigos lo sucedido. Al arrojar nafta en la vivienda prefabricada de calle 44 y encender fuego, el propio Casella fue afectado por las llamas.
Esos movimientos también habrían sido observados por habitantes de la zona que después brindaron testimonio ante el personal policial y de la Fiscalía que investigó los hechos. ////
Otra forma de ejercer violencia de género
La damnificada hizo la denuncia correspondiente ante la Comisaría de la Mujer y la Familia, donde también expuso que había sido víctima de acoso de parte de quien era su expareja, debido a que había decidido ponerle fin a dicha relación sentimental.
Todo esto fue parte de la investigación judicial y policial desarrollada por los encargados de la instrucción penal preparatoria, que se prolongó por un par de meses.
Finalmente, el fiscal Eduardo Núñez, con la anuencia de la víctima y de su representante legal, Juan Pablo Rosello, alcanzaron un acuerdo con la defensa del imputado para cerrar un trámite de juicio abreviado.
Restricción de acercamiento
El pacto establecía una pena de tres años de prisión para el acusado de los hechos (no va la cárcel), el cumplimiento de una medida de restricción de acercamiento hacia la mujer y la prohibición de mantener comunicación alguna por el tiempo en que se prolongue la pena.
Todo esto fue avalado ayer por el juez del Tribunal Criminal Nº 1 y, de esa forma, concluyó el acuerdo de trámite de juicio abreviado entre las partes intervinientes.
El episodio ocurrido en las primeras horas de la tarde del viernes 11 de enero pasado, no deja de ser otra manera de ejercer violencia de género, teniendo en cuenta la relación de pareja que habían mantenido durante un tiempo ambas personas.