Quequén y sus demandas históricas
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Esta semana que pasó, Quequén cumplió sus 167 años con la esperanza de seguir creciendo, pero sobre todo con una serie de reclamos históricos a cuestas, sin solución.
Tal es así que el mismo intendente Arturo Rojas lo mencionó en su discurso durante el acto del aniversario y habló del retraso y de la deuda histórica que tiene la política con la vecina localidad.
Quequén sufre la falta de los servicios más básicos –agua, cloacas, asfalto, escasa iluminación pública- en varios de sus barrios, pero también demanda grandes obras, de esas que se prometen una y otra vez y nunca se cumplen.
La planta de efluentes cloacales en Punta Carballido es una de ellas. En este sector, se arrojan al mar los desechos cloacales de Quequén y Necochea sin ningún tipo de tratamiento. Desde hace por lo menos 15 años se viene prometiendo la concreción de esta planta. Se hacen los proyectos ejecutivos, planos, se calculan presupuestos, se presentan en la Provincia y la Nación y los intendentes de turno anuncian las gestiones “avanzadas” de una obra que nunca se concreta. Mientras tanto, los vecinos de Bahía de los Vientos sufren la contaminación del mar y los olores nauseabundos que se acentúan, de acuerdo a la dirección del viento.
La erosión costera, otra de las problemáticas sin solución que los vecinos reclaman desde hace años. En este tema, se han improvisado algunas medidas paliativas, pero nada dio resultado.
Los últimos temporales provocaron derrumbes en otras ciudades de la costa bonaerense y la posibilidad de algún nuevo desmoronamiento en Quequén sigue latente. Ya se ha tenido que clausurar el camino costero en un tramo y hacer un desvío por la 504 y un sector de las barrancas a la altura de 557 está cada vez más deteriorado.
¿Qué se va a hacer? No se sabe. La respuesta a esta pregunta siempre es la misma: “Se está haciendo un estudio”, pero del diagnóstico no se avanza.
Y ni hablar de la necesidad de un nuevo puente portuario, como lo fue el Ezcurra, tantas veces prometido, que no solo revitalizaría a Quequén sino también a la zona portuaria de Necochea.
Ante este panorama, los vecinos sienten que Quequén queda siempre en un segundo plano y que no se tienen en cuenta sus necesidades, más allá de algunas mejoras menores que se han hecho.
No obstante, sí hay que mencionar que ahora, por iniciativa de la Municipalidad, está en marcha una obra de remodelación de un tramo de la avenida 502, donde se están construyendo veredas y ya se cambiaron las luminarias por LED. Una obra que es bienvenida por los habitantes del sector, pero por supuesto, ante tantas necesidades, no alcanza.
Y ahora, en épocas de elecciones, circularán los candidatos para hacerse conocer y presentar sus propuestas. Quizás puede ser una nueva oportunidad para Quequén, para volver a poner sobre la mesa sus demandas históricas.///