«Queremos saber qué está haciendo y qué plan tiene este Gobierno para mantener el Parque»
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Indicaron Enriqueta Roulier, de la Asociación para la Conservación del paseo y María de los Angeles Haberle, del movimiento socio-ambiental “El parque no se vende”
Preocupadas por la cantidad de árboles que “desaparecen” y no son reemplazados, las dirigentes Enriqueta Roulier y María de los Angeles Haberle, integrantes de dos grupos que bregan por la preservación del Parque Miguel Lillo, mostraron su contrariedad con el manejo actual de la masa arbórea y pidieron saber ¿qué está haciendo y qué plan tiene este Gobierno para mantenerlo?
“Venimos pidiendo desde hace tiempo que las autoridades tomen en cuenta los estudios que se hicieron sobre el estado y manejo del Parque a lo largo de los años, como el del Instituto Lisea (2003), el del PUA, y de la misma Copap, que actualizó el inventario de cada uno de los lotes en 2014. Bajo esta información debe existir un organismo de administración y de gestión a corto y largo plazo y que esté dirigido por una persona idónea que pueda manejar 480 hectáreas”, señaló Haberle, quien compone movimiento socio-ambiental “El parque no se vende”.
Por su parte Roulier, que forma parte de la Asociación para la Conservación del Parque redondear al decir que “el parque es atractivo porque tiene árboles y si los sacan, no tiene sentido. Además hay que tener en cuenta que es la única obra pública grande de Necochea que hizo el hombre y se ha mantenido hasta hoy, pero desde hace largo tiempo es solo por acción de la naturaleza. Sería bueno que la Municipalidad lo mantuviera debidamente…”
Por otro lado las conservacionistas citaron: “Hay normativas y tratamientos de silvicultura que deben ser respetados. Mencionan qué especies deben plantarse, cómo y sugerencias claves, que parece que el municipio desconoce”.
“En el trabajo de la Copap también se plantearon propuestas de ordenanzas y que el municipio pidiera que el Parque fuera declarado paisaje protegido. Esto último no significa que no se pueda hacer nada, sino que lo que se haga se ajuste a determinadas normas, teniendo en cuenta el impacto ambiental y otros aspectos de proyección y cuidado”, subrayó Enriqueta Roulier.
Lo que no ha servido
La integrante de la asociación enfatizó que “lo que nos inquieta es que las últimas implantaciones han tenido muy poca suerte: o no han crecido o se han secado”, y sobre las posibles causas, apuntó que “ahora el parque es más usado que antes, por lo cual el tránsito es continuo y se daña sin querer o saber, a lo que se suma un cambio climático que ha tenido Necochea, con veranos con temperaturas mucho más altas y menor humedad. Es así que hay muchos pinos que se han secado”.
Luego resaltaron que “lo que pedimos es que el municipio haga un plan de manejo integral, que coloque la forestación que falta. Necochea ya ha perdido muchas cosas, como para perder el Parque y es una obligación de la comunidad mantenerlo. Estamos dispuestas a colaborar como grupos”.
Asimismo reconocieron que “el Parque está más limpio, la cava lindera al molino se ha ido tapando y se terminó con la extracción ilegal de tosca en el área”.
También calificaron de “excelente” al estado actual del Vivero municipal, “que cuenta con especies como para ir renovando lo que se saca y la mano de obra la tiene el municipio. Por ese es que hay que exigir que se ocupen…”
En el Concejo
Las entidades formularon recientemente sus inquietudes a un grupo de concejales, “y ellos se comprometieron a entrevistar a la directora forestal, Andrea Frigerio y darnos una respuesta. Sucede que hoy no hay director del Parque y está a cargo un empleado de carrera que no es idóneo”.
“El año pasado presentamos desde nuestra asociación tres notas advirtiendo de lo que estaban haciendo. Pasaron máquinas para hacer caminos y levantaron raíces, lo que traerá problemas para los árboles. Eso fue obra del desmanejo y desconocimiento”, apuntó Haberle.
“Cuando preguntamos nos dicen que lo que cortan son árboles secos, pero aún en ese estado cumplen una función de protección y si se los saca, se seca el resto. Sacan, talan y no explican nada…”, culminó Roulier.
Advertencia sobre el velódromo
Haberle y Roulier se refirieron al proyecto que impulsa el Ejecutivo para concesionar el sector del velódromo y sorprendieron al decir que “el lugar ya tiene el 5% de intervenciones duras que puede tener, de acuerdo a la ley de protección que tiene el Parque. Es así que si dan opciones de nuevas construcciones el Estado municipal estará engañando al futuro inversor, pues lo habilitará a hacer algo que no puede. Y de ser así tendremos que intervenir los que estamos defendiendo al Parque”.
En tanto acotaron que “después dicen que nos oponemos a todo, pero no se hacen las cosas bien. Hemos pedido que nos informen, que nos convoquen y no lo hacen”.
La integrante de “El Parque no se vende” destacó que “el parque ya está protegido por dos leyes y por eso cuando se hace alguna intervención que no es acorde a la sustentabilidad del mismo, cualquier vecino puede acudir a la Justicia, porque las normativas lo avalan”.
En el final señalaron que “nosotros también hacemos plantaciones, la última de ellas frente al vivero, con la ingeniera Andrea Frigerio, pero del cuidado debe ocuparse el municipio. No es que no queramos que no se haga nada en el Parque, pero sí que se ajuste a las normativas. Extraña que tanta gente que viaja por el mundo y ve el cuidado que se hace de los parques y bosques no trate de preservar el nuestro, integrado a la zona de mayor crecimiento de la ciudad”.