Radicales a las urnas
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/08/abalsamo.jpg)
“Los radicales somos así,
no siempre estamos de acuerdo,
y cuando no lo estamos ponemos
en nuestras luchas internas el
mismo entusiasmo que ponemos
ante el adversario “
Marcelo Torcuato Alvear, presidente de la
Nación 1922-1928
El radicalismo, a pesar de ser el único partido orgánico, viene pagando sus errores de conducción desde 1987, en la provincia de Buenos Aires.
Cuando perdió las elecciones dejando en manos del “peronismo renovador” de Antonio Cafiero al primer estado argentino. En octubre, siguiendo la sana costumbre que puede ostentar la Unión Cívica Radical, los afiliados estarán en condiciones de votar el domingo 11 para elegir las nuevas autoridades partidarias, llevando como furgón de cola a un sinnúmero de dirigentes culpables de esos errores, que aún no han dado el paso al costado y que se hallan enquistados en las mismas entrañas del viejo partido.
En algunos distritos habrá interna y en otros no, con una única lista. No será simple armonizar posiciones, teniendo en cuenta que dos dirigentes de peso pretenden la presidencia del comité provincia. Por un lado el actual intendente de San Isidro, Gustavo Posse, por el otro el marplatense Maximiliano Abad, diputado provincial y presidente del bloque de Juntos por el Cambio.
En nuestro distrito aparecen dos posibles candidatos para ponerse al frente del comité Emiliano Abásolo. Alberto Esnaola y la joven figura de Sebastían Sarasibar, el primero alineado con Maxi Abad y el segundo con Gustavo Posse, y ya parece difícil la posibilidad de unificación, no sólo por diferencias entre las posiciones de los contendientes sino también por apoyos provinciales disimiles.
Si bien, la realización de la interna será el 11 de octubre, donde están habilitados 4.200 electores en el distrito, algunas dudas continúan dependientes de la situación sanitaria; ha sido el sector “possista” quien con mayor énfasis aduce esta causa de la cuarentena como argumento central para postergar los comicios, “vencen los mandatos partidarios y corresponde la elección en octubre” se escucha del otro lado. En la última elección votaron, en la Provincia, 32.000 afiliados, según fuentes oficiosas, número que se aspira a superar a pesar de la cuarentena.
En la lista de apoyos, Abad contaría, con la mayoría de los pocos intendentes radicales bonaerenses, un porcentaje de legisladores y la Juventud Radical. Por su parte Posse habla de la renovación, cambio de método y ser un socio importante en Juntos por el Cambio, en el medio de ambos busca inserción en la Provincia el economista Martín Loustau y su línea “Evolución”, dicen por lo bajo que, los dos candidatos locales ese adjudican ese apoyo. Posse no define a la alianza con el “macrismo” como un fracaso, al contrario aspira poner en valor al radicalismo, en línea de igualdad con el Pro algo que según él “no sucede hoy”. Abad, mantiene la línea de continuidad con algunos “retoques” en la alianza, reivindicando su plena continuidad.
No sólo estará en juego la conducción bonaerense sino otros cargos: delegados al comité nacional, convencionales nacionales y provinciales, delegados al comité provincia y aunque nadie lo habla, todos lo piensan, especulan y tienen la certeza de que en cada lugar donde haya interna, la lista triunfante tendrá “power on” para el armado de la futura lista de concejales y el apoyo a legislador en cada sección electoral, como así también la fortaleza de delinear quienes serán los candidatos a intendente en 2023.
Terminar con el gatopardismo
En cuanto a Necochea la duda existencial sigue siendo la Juventud Radical, que tiene un protagonista, el actual presidente del comité, Damián Unibaso, sabedor de su ciclo cumplido en ese rol, quien se sentaría para buscar un lugar en caso de cerrar con Esnaola, como algunos creen que ya decidió, se conformaría con ser candidato a convencional nacional o provincial y con eso estaría conforme. Su afán individual en esta circunstancia, no es demasiado elevado por cierto.
La duda en la fracción de los “barones” del comité es Gonzalo Diez. Existen análisis diversos, desde quienes lo seducen para la integración del comité con nombre y apellido y de quienes están convencidos que no debe exponerse pensando en una eventual lista de concejales el año próximo en un lugar a salir y, desde el Concejo volver a colocar su figura pensando en la posibilidad de intentar por tercera vez, la candidatura a intendente.
La dirigencia radical tan esmerilada por dentro y por fuera ya se preocupa de cuántos afiliados se acercarían a votar, hablan de un veinte por ciento del padrón, que tiene 4.200 afiliados, es decir, unos 800 votantes.
Pero, parece que “el diablo metió la cola” y hay 100 fichas de afiliación en Necochea entregadas en San Isidro, habitat de Gustavo Posse , que se volcarían para Sarasíbar, según dicen en los pasillos comiteriles jugada del diputado provincial de Juntos por el Cambio, Martín Domínguez Yelpo y el dirigente “K”, Roberto Porcaro.
Lo cual no es de extrañar teniendo en cuenta lo ocurrido en 2007 en la reelección de Daniel Molina, con la boleta corta que selló su triunfo para su segundo mandato municipal. No resultaría motivo de ninguna acusación, es absolutamente legal registrar afiliaciones y en este caso, de ser real la situación un apoyo para Posse dentro del contexto interno local. Porque en caso de haber interna y de ser baja la participación una suma de cien votos pasa a ser para cualquiera “el maná caído del cielo.”
Sebastían Sarasibar cree en el “factor sorpresa “
“O soy yo, o es otra persona, pero que vamos a la interna no quedan dudas”, asevera el dirigente Sebastián Sarasibar a quien quiera escucharlo, está convencido de que será una sorpresa la elección del radicalismo y que la clave no es mencionar nombres sino trabajar con el afiliado que quiere una renovación en serio, aporte de proyectos e ideas.
Se entusiasma con el apoyo de muchos afiliados que no aparecen públicamente o en el comité pero quieren cambios, otro accionar.
Siguen disputándose el apoyo de Evolución (línea de Lousteau) que motorizan Walter Bravo y Juan Pablo Bidegain, ligados al sector del GEN (Margarita Stolbizer), Sarasibar repite que en el orden provincial la “bajada de línea” es para acompañar su candidatura, algo que quedará definido esta semana, aunque ya parece un hecho determinado.
No quedan dudas, aunque la política es el arte de lo posible, seguro que serán dos los competidores, un clásico del radicalismo, una gimnasia movilizadora, estando muy lejana cualquier posibilidad como una lista de unidad, no sólo por la división marcada en el orden local sino por los caminos bifurcados en el orden provincial. Se necesitan 35 candidatos en cada lista, y cien avales legales correspondientes, para lo cual ambos espacios están trabajando activamente, estrellándose contra una realidad, desinterés del afiliado que no lame las paredes del local de la calle 57, algo lógico, con el descreimiento de la dirigencia vernácula, cada vez con menos atractiva ante la falta de liderazgo que denote confianza.
La UCR local está convencida en una gran elección el año próximo
Sus dirigentes continúan haciendo sólo cuentas para ver si pueden llegar en el Concejo Deliberante a tener mayor presencia, ya que fueron furgón de cola en el 2015, es claro que para ser competitivos no sólo deberá surgir un nuevo comité que impulse vigor sino tener cintura política para con sus socios, el Pro, expresión pura , con dos ediles que culminan su mandato, Alejandro Issin y Eugenia Vallota y ver con detenimiento al nuevo armado provincial que tendría al exsenador Miguel Angel Pichetto como cabeza, de un peronismo componente de la alianza, renegado de las prácticas kirchneritas, que seguramente desembarcará con sus referentes en Necochea en poco tiempo; si bien el radicalismo será un factor clave en este armado, no podrá marchar solitariamente a una elección sin contener bajo el paraguas a sus aliados del 2015, máxime teniendo enfrente a dos expresiones, la que encabeza el Intendente y el Frente de Todos, hoy en unidad de sus fracciones, dos polos que podrían llegar a converger en unidad según como vengan los tiempos y las estrategias, que a veces no solamente se manejan o se deciden “made in casa”. ¿Se repetirá la misma historia, o de la historia se aprenderá a no cometer los mismos errores del pasado?