Realizaron la necropsia al tiburón encontrado en la playa
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Un grupo de profesionales llegó desde Buenos Aires para analizarlo. No descartan que haya llegado por sus propios medios
Ayer por la mañana, un equipo de profesionales llegó desde Buenos Aires a nuestra ciudad con el fin de hacer la necropsia al tiburón encontrado a mediados de mayo en la costa necochense.
Aunque se despejaron muchas dudas y se conocieron datos con los que no se podía contar con la mera observación superficial del espécimen, los profesionales no pudieron determinar la causa de muerte.
Según explicaron, con los datos obtenidos no se puede tener certeza de la causa de muerte del animal, aunque dan prácticamente como descartada la teoría que se había formulado en un principio, de que haya sido pescado por un barco y luego descartado, no logrando sobrevivir.
El cuerpo del tiburón se encontraba en perfecto estado de conservación tanto interna como externamente, lo que facilitó el análisis de los profesionales. Por este motivo, pudieron saber que no había sido atrapado por ninguna red ni tampoco pescado con anzuelos, dado que no tenía marcas de ningún tipo. Tampoco tenía las aletas cortadas como en un principio se había creído al ver las fotografías. “Era un efecto que el sol hacía en la foto”, explicaron los doctores que destacaron que “estaba completamente entero”.
De la autopsia participaron los licenciados Martín Vázquez y Nahuel Chávez y los doctores Ezequiel Mabragaña, Gustavo Chiaramonte y Ana Julia Alarcos.
¿Qué encontraron adentro?
Lo que encontraron en su estómago hizo que formulen nuevas teorías acerca de por qué este animal había llegado a nuestras costas, lugar al cual no pertenece, ya que es habitual encontrarlo en aguas frías y profundas (al menos 1000 metros de profundidad).
En su estómago no había absolutamente nada, por lo tanto no descartan que el hambre haya sido lo que lo atrajo a este sector, al igual que pudo ser también algún fenómeno climático que haya bajado la temperatura del agua, haciéndola más propicia para el animal.
Por otro lado, no encontraron enfermedades en otros órganos que lleven a pensar que el tiburón murió por alguna enfermedad. De esta manera, la necropsia sirvió para despejar algunas dudas pero no para saber con seguridad la causa de muerte ni el motivo por el cual terminó en la arena de la zona de Punta Florida.
Por otra parte, los análisis externos determinaron, con el cotejamiento de imágenes, que no hubo dos tiburones, sino que fue el mismo que la marea arrastró a distintos sectores de la playa, haciendo que distintas personas lo vean en lugares diferentes.
Por su tamaño y las características de los órganos internos, se supo que el animal, de la especie denominada “sardinero”, no tenía más de dos o tres años de edad, dado que aún tenía bastante por desarrollar, tanto internamente como en tamaño. “Estos animales llegan a medir casi tres metros y este medía 1,28, era una hembra que no tenía desarrolladas las gónadas y los sacos uterinos eran apenas un hilito. Son animales que a los 14 o 15 años recién maduran”, detallaron.
“Nos llama la atención que por la misma época que apareció este tiburón, circuló un video en Pinamar donde estaban pescando un ejemplar semejante con una red de medio mundo, entonces ahora nos resta ver qué hicieron con ese ejemplar y empezar a pensar en otro tipo de fenómenos”, explicaron los profesionales a Ecos Diarios.
El ejemplar, posiblemente, será expuesto en la Estación Hidrobiológica durante las vacaciones de invierno, donde también se expondrían los resultados de los exámenes que se harán a las muestras tomadas.