Reciclado de basura: “Necochea tendría que empezar»
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Opinó el director de Producción de San Cayetano, Matías Pecker. Brindó una charla sobre la experiencia que se lleva a cabo en su municipio
“Necochea tendría que empezar con una prueba piloto en el interior del distrito, en La Dulce o en Juan N. Fernández”, mencionó el director de Producción de la Municipalidad de San Cayetano, Matías Pecker, sobre la necesidad de comenzar a separar y dar un tratamiento a la basura que se produce.
En el marco de los 90 años de la Biblioteca José Manuel Estrada del Colegio Nacional, el funcionario de San Cayetano brindó una charla sobre la experiencia “Basura cero”, con la organización del Instituto de Formación Docente Nº 163 y el Movimiento Social por la República.
La separación en cada hogar
En diálogo con Ecos Diarios, Pecker detalló la experiencia de reciclado de basura en San Cayetano, una de las más exitosas de la Provincia, junto con Tres Arroyos y Trenque Lauquen.
El programa “Basura Cero” se inició en 2010 con la separación de los residuos en cada domicilio particular, por un lado, y, por otro, la puesta en funcionamiento de una planta de reciclado de basura. Sin embargo, este proyecto no se realizó de un día para el otro sino que se trata de un proceso que lleva tiempo y sobre el que hay que trabajar todos los días.
“El secreto de la planta es la separación en cada hogar”, destacó el funcionario, mencionando que en algunos lugares se inauguran las plantas pero si no se tiene un plan integral que incluya a los habitantes y a las instituciones, no funciona”.
Lo primero que se hizo fue recorrer cada uno de los hogares de San Cayetano -2200 en total- para explicar cómo se debía hacer la separación de la basura y se dejó una calcomanía que indica qué es “orgánico” y que es “inorgánico”.
Así es como actualmente en la mayoría de los hogares de San Cayetano tienen dos recipientes de basura, uno para lo “orgánico”, que son los restos de comida, y otro para lo “inorgánico”, que incluye vidrio, aluminio, plástico, cartón y papel seco. Además en las instituciones y clubes deportivos se instalaron “puntos limpios”, es decir, contenedores amplios donde también se puede hacer la separación.
Los martes y jueves, los recolectores de residuos –servicio que en San Cayetano está a cargo de la Municipalidad- retiran la basura inorgánica y los lunes, miércoles y viernes, la orgánica. Los fines de semana, no hay recolección.
En la planta
Una vez que la basura llega a la planta –donde se desempeñan 15 empleados municipales- comienza un proceso que finaliza en el tratamiento o reciclado de los residuos.
Existe una primera cinta que transporta lo “orgánico” que luego termina en un proceso de que se llama “compostaje”. “La basura orgánica va a un lugar donde dependiendo de las condiciones del clima, en cuatro o cinco meses se descompone y pasa a ser abono. La mitad del proceso se hace en la planta y la otra mitad, en el vivero municipal”, explicó Pecker, y dio como ejemplo que la yerba, según las temperaturas, pasa a ser abono en un tiempo de cuatro a seis meses.
Lo que no es “orgánico”, va a una cinta elevada del suelo, donde los empleados van clasificando la basura. “Hay uno que saca el cartón, otro el vidrio, el aluminio y el plástico”, se detalló. Ese material se prensa en lugares separados y después se vende, mediante licitación, a recuperadores que, a su vez, lo venden a la industria para su reutilización.
Al final de la cinta, llega solamente lo que se denomina “el rechazo”, que es aquello que no es orgánico, pero tampoco sirve para su reutilización, como por ejemplo, cartón con yerba. “En la Argentina para hablar de un rechazo exitoso, hay que hablar de un 30% de lo que llega por día a la planta”, se explicó. También en este caso, se hace un tratamiento. “Nosotros tenemos celdas con una malla, donde van apoyados los fardos y el día que se llena la pileta se cierra. Esa pileta tiene una decantación de líquidos y se trata el agua que puede volver a usarse en otros procesos”, detalló el funcionario municipal de San Cayetano.
Crear el hábito
Lo que más dificultades generó para consolidar la experiencia fue acostumbrar a los vecinos de la ciudad a separar la basura. Son 8.400 habitantes que producen un promedio de 1 kilo de residuos cada uno, por día.
“Llevó años, es un trabajo continuo que hay que seguir haciendo”, recalcó Pecker. Por año, se llevan 650 alumnos a la planta para que aprendan el proceso, ya que los chicos de 6 a 10 años son los que luego lo replican en los hogares.
El director de Producción señaló que hay que estar permanentemente capacitando a la población. Tal es así, que “cuando salimos con las campañas de difusión, mejoran los índices de separación de la basura y cuando no se hacen campañas, caen”.
Sobre la posibilidad de replicar una experiencia así en nuestra ciudad, opinó que “Necochea tendría que empezar con una prueba piloto en el interior del distrito, en La Dulce o en Juan N. Fernández”, y recordó que “Tres Arroyos lo empezó haciendo en San Francisco Bellocq” y al igual que en nuestra ciudad, el servicio también está concesionado a una empresa.
Otra posibilidad, según él, sería trabajar con entidades que junten cartón, vidrios, como ya hace el taller protegido Todo para Ellos con las botellas plásticas, con el objetivo de ir creando el hábito de separar la basura en la población.
Un proyecto para fabricar ladrillos de plástico
El material inorgánico (cartón, vidrio, plástico, aluminio) se prensa y se arman fardos que luego se venden a los recuperadores de basura que son quienes, a su vez, lo venden a las industrias que reutilizan la basura.
Sin embargo, en el caso de los “tetra pak”, es el mismo municipio el que lo entrega a una empresa, a través de un convenio, y por ello, recibe chapas hechas con ese material. Por ejemplo, el parador de la playa de San Cayetano está armado con dichas chapas y ahora se va a construir un estacionamiento en la planta de reciclado también con este material.
Por otra parte, se adelantó que el personal del área participó de una capacitación en Córdoba en el Centro Experimental de la Vivienda Económica, que depende de Conicet, con el objetivo de aprender a fabricar ladrillos de plásticos de PET (polietileno tereftalato).
“San Cayetano va a ser el primer municipio en la Argentina de firmar un convenio con Conicet para hacer los ladrillos de plásticos con patente de Conicet”, explicó el director Matías Pecker, anticipando que ya consiguieron el financiamiento del Ministerio del Interior para adquirir la maquinaria”.///