“Reclamamos justicia porque creemos que hubo negligencia”
Aseveró Mónica Beatriz Machado, la madre del técnico de Laboratorio, Daniel Ochoa (26), quien falleció el pasado 9 de abril junto a su jefa laboral, Rosana Ledesma (50), en Perito Moreno
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2024/06/afecto_de_hijo_hacia_su_madre_en_plena_playa_de_necochea_1.jpg)
“Estamos pidiendo justicia, a pesar de que existe secreto de sumario y no notamos avances en la causa judicial para establecer si existen responsables”, señaló anoche Mónica Beatriz Machado, la madre de Daniel Ochoa (26).
El joven era técnico de Laboratorio y junto a su jefa de trabajo, la ingeniera Rosana Ledesma (50), murieron el pasado 9 de abril en el interior de la mina Mariana del complejo Cerro Negro, en la localidad de Perito Moreno, provincia de Santa Cruz.
“Queremos saber toda la verdad y creemos que hubo negligencia en el caso, tanto mi hijo como su jefa no eran nuevos en este trabajo, se desempeñaban como técnicos de Laboratorio”, añadió Machado.
Explicó además que “Daniel hacía seis años que cumplía funciones y estaba contento con su labor. Ambos ingresaron a un sector de la mina donde no había oxígeno, pero nadie les brindó alguna advertencia sobre esta situación”.
Nadie se preocupó
“Mi hijo y su jefa accedieron a los túneles de la mina en camioneta y el motor del vehículo se detuvo en un momento porque no había oxígeno y ellos decidieron avanzar caminando, pero cayeron al piso a los pocos metros”, señaló Mónica Machado.
Añadió que “debían salir del lugar a las 17.30 pero nadie se percató de eso, recién a las 22, cuando iba a producirse una voladura en el lugar, comprobaron que estaban las fichas de dos trabajadores y se dieron cuenta que aún estaban en lugar”.
La mujer reconoció que tanto Ledesma como Ochoa, “tenían un GPS de vida pero en la sala de control de la mina no había nadie para controlar la presencia o ausencia de ambos”.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2024/06/la_mina_del_complejo_cerro_negro_en_santa_cruz_donde_se_produjo_la_tragedia_en_abril_pasado.jpg)
Desde su vivienda en Quequén y durante el diálogo mantenido con Ecos Diarios, Machado volvió a “solicitar justicia” en el controvertido caso y reclamó que “se sepa toda la verdad de lo ocurrido”.
“En principio, dijeron que las responsabilidades eran de ellos dos y no creemos que sea así. Ni mi hijo ni su jefa se pueden defender en este momento, la mina fue clausurada luego de la tragedia y ahora nosotros queremos que se haga justicia”, aseguró la madre de una de las víctimas.
Ochoa tenía dos hijos
Daniel Ochoa hacia seis años que trabajaba como técnico de Laboratorio y tenía dos hijos de 5 años y otra criatura de 1 año y medio.
Por su parte, la ingeniera Rosana Ledesma, muy respetada en el ámbito de la Minería, también dejó este mundo con una hija de 10 años.
La causa judicial está a cargo de la Fiscalía de la localidad de Perito Moreno, provincia de Santa Cruz, donde se procura establecer si existieron responsabilidades de parte de autoridades y funcionarios de la empresa de capitales canadienses Newmont, una de las más importantes en la producción de oro en el país.
“La minería era su pasión”
“Mi alma se desgarró el 9 de abril pasado”, reconoció Mónica Beatriz Machado al escribir en su muro de la red social Facebook.
“Ese trágico día en la mina Mariana del complejo Cerro Negro, de la Minera Newmont, en la localidad de Perito Moreno, provincia de Santa Cruz, falleció asfixiado mi hijo Daniel Ochoa”, narró la vecina.
“Era hermoso y lo que cuenta más aún, era un inmenso ser humano de 26 años con muchos sueños por cumplir. Con él murió su jefa la ingeniera Rosana Ledesma, una profesional muy respetada en el ámbito de la Minería. La tragedia enlutó a dos familias”, agregó.
Pasión por la minería
“Mi hijo fue un niño inquieto que lanzaba telarañas con su disfraz de ‘Spiderman’ por toda la casa”, recordó con emoción Mónica Machado.
Y puntualizó que “al crecer saltaba, en su skate todo lo que podía, fue un adolescente rebelde (como todos) y se transformó en un adulto responsable, amante de su trabajo. La minería se transformó en su pasión”.
Añadió que “subía feliz al yacimiento. Amaba ser minero e ingresó a los 20 años a la Minera Newmont (de empresarios canadienses) y, de inmediato, se enamoró de la actividad”. ////
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión