Reclamos de verano: ruidos que perturban el descanso
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El municipio recibe quejas sobre todo en el sector de la Villa Díaz Vélez
En época de verano, donde se presta para que se realicen fiestas y encuentros hasta altas horas de la madrugada, resulta a veces molesto, ya que no se respetan los derechos del vecino, y hoy en día, el municipio recibe varios reclamos acerca de “ruidos molestos”, perturbando el descanso de las personas. Algunos suelen ser en propiedades horizontales, edificios, pubs, boliches e inclusive artistas callejeros.
Esta situación se da sobre todo en la zona de la Villa Díaz Vélez y en la peatonal, sectores donde se alquilan casas, departamentos, notándose alto bullicio y música, que muchas veces terminan denunciando los vecinos debido al alto grado de intensidad.
En nuestra ciudad, el único teléfono de guardia que tiene la Municipalidad, destinado a este tipo de denuncias es el 422220 que corresponde a Tránsito, comunicándose con Control Urbano que recibe la denuncia ya sea por teléfono o personalmente.
La solución no es tan rápida, mientras tanto, uno tiene que seguir escuchando los ruidos, ya que generalmente al momento de hacer las mediciones y llegar al lugar bajan la música, siendo imposible hacer una medición.
En nuestra ciudad se está trabajando al respecto y el año pasado fue más problemático que este, ya que hubo varios boliches que tenían muy alta la música, y los reclamos estaban a la orden del día.
En cambio esta temporada, se regularizó bastante la situación.
Sin embargo, también se reciben quejas de vecinos por los espectáculos callejeros de la peatonal, pero en este sentido, ellos tienen un permiso del municipio, teniendo un horario que deben cumplir.
Una forma de hacer efectivo el reclamo es personalmente en Control Urbano y buscar una solución, ya que hablar entre las partes intervinientes es muy complicado.
En este sentido, uno puede entender las actividades económicas y comerciales, pero cuando no se respeta al vecino y empieza a ser un problema que afecta a la salud, se debe actuar y dar una solución a los perjudicados.
La ley
Más allá de conocer las leyes, hay que encontrar las vías para alcanzar una solución pacífica y si es posible, sin complicaciones, ni trámites engorrosos. El primer camino es el diálogo.
Si el problema es con un vecino del edificio, conviene observar el reglamento de convivencia e intentar solucionar la cuestión sin intermediarios.
La mayoría de los consorcios tienen incorporado en su reglamento de copropiedad un artículo correspondiente a ruidos molestos. Los horarios tolerables, en general, son los días hábiles de 9 a 12 y de 16 a 19, en tanto que los sábados suelen tener el beneficio de la «tolerancia colectiva» en caso de fiestas eventuales. Si no cede la molestia, se puede pedir la mediación del administrador. ///