Recordaron a pescadores desaparecidos hace 9 años
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/10/6.jpg)
El 30 de septiembre de 2009 naufragó la embarcación Odense
Familiares de Alberto Herrero, uno de los cuatro jóvenes pescadores fallecidos en la tragedia de la embarcación Odense, visitaron ayer el lugar de la costa de Quequén donde se lo recuerda.
La lancha deportiva desapareció el miércoles 30 de septiembre de 2009. A bordo se encontraban Cristian Knudsen , Walter Lencina, Víctor Herrera y Alberto Herrero.
En la mañana de ese día la lancha fue vista desde otra embarcación frente a Costa Bonita. Sin embargo, fue encontrada en la tarde del jueves 1º de octubre en el Balneario Los Angeles.
Recién el sábado 3 de octubre fue encontrado Knudsen, de 32 años, propietario de la embarcación.
A pesar de la intensa búsqueda de Prefectura, a la que se sumaron familiares de los desaparecidos y vecinos que recorrieron la costa, los cuerpos de Lencina, Herrera y Herrero jamás fueron encontrados.
Búsqueda desesperada
Los rastrillajes comenzaron en la tarde del mismo día de la desaparición, cuando el padre de uno de los pescadores avisó a la Prefectura que la lancha no había regresado.
Dos días después, los hombres de la Prefectura avistaron desde el helicóptero el casco de la lancha, semihundido a cinco millas de la costa y dieron aviso inmediato a los guardacostas que rastrillaban cerca.
Pero al acercarse, y sacar a flote a la embarcación para remolcarla, una burbuja de agua sacó a la superficie cuatro chalecos salvavidas.
La lancha “Odense” era un semirígido de 5.15 metros de eslora. Poseían permiso, y toda la documentación de la lancha en regla, para realizar pesca deportiva. Knudsen, el mayor de los tripulantes, era titular del carné de timonel desde hacía más de una década.
Knudsen había zarpado de la bajada náutica de calles 59 y 26, en la desembocadura del río Quequén.
Según el estado en que fueron hallados tanto la embarcación como los elementos de seguridad, se cree que los jóvenes habrían sido sorprendidos por una ola muy fuerte, por la popa, que derivó en el vuelco de la lancha.