Recuperar el compromiso vecinal
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Esta semana en Ecos Diarios se difundió la labor que llevan adelante Inge y Carlos Madsen, quienes desde hace tiempo cuidan y mantienen el monumento a La Sirenita, que está construido en el vértice oeste del Complejo Casino.
Este monumento fue inaugurado en 2009 por la colectividad danesa. En el mismo en el medio de una fuente está la imagen de una sirenita y afuera de ella sobresalen dos mástiles, uno con la bandera argentina y otra con la de Dinamarca.
Más allá de la belleza del monumento, el símbolo de la hermandad entre estos dos países es el verdadero motivo de dicha construcción en un lugar emblemático y frente al mar. Teniendo en cuenta la importancia de esta colectividad en nuestra ciudad.
A raíz de esto es para destacar la labor que semanalmente llevan adelante Inge y Carlos, quienes dedican parte de su tiempo a mantener en buen estado este espacio.
Esto sin duda marca el compromiso que ambos poseen en cuidar y mantener algo que es de todos. La acción de estos dos ciudadanos, no es más que un disparador para mostrar algo que cada día es más necesario dentro de nuestra comunidad.
Lo fácil siempre es caerle al Estado municipal y reclamar, llenándonos la boca de lo que debe hacer porque “pagamos las tasas”.
Con esas actitudes es que nuestra ciudad, en algunos sectores, está como está, porque mientras unos no hacen, no quieren o no pueden otros declaman sobre lo que debería ser.
En conclusiones nadie se hace cargo y nadie se compromete, entonces los resultados están a la vista.
De esta forma el espacio público de Necochea y Quequén deja mucho que desear por donde se lo mire, ya sea en plazas, bulevares, veredas y en la misma calle.
Y acá no sólo nos referimos a la falta de mantenimiento, sino también a la dejadez y a la suciedad porque son muchos los lugares donde la basura está a la vista de todos.
Todo esto en el contexto de una ciudad turística que recibe visitantes de todo el país y que intenta mostrar en verano la mejor de sus caras.
Con todo esto, es que no sólo es necesario destacar la labor de Inge y Carlos Madsen sino de tomarlas como ejemplo, porque ellos si quisieran podrían quedarse en su casa, salir a pasear e ir a la playa, en vez de estar semanalmente limpiando la fuente, poniendo en condiciones el paseo y el monumento a la sirenita para que otros, sus pares, puedan apreciarlos.
En las actitudes de estas dos personas hay mucho de lo que se necesita recuperar en nuestra ciudad si queremos no sólo mirar al futuro sino ir a buscarlo y transformar a esta ciudad, en lugar donde todos podamos vivir mejor.
No es más que compromiso, ese que se debe tener para mejorar la realidad de la comunidad y de quienes habitamos en ella. No son necesarias grandes proezas, sino que es necesario empezar por lo de cercano, por lo chiquito por ser mejores ciudadanos y vecinos, por preocuparnos no sólo por nosotros sino por el contexto donde nos movemos, el cual si se mejora es algo que nos toca a todos.
Lo que se está haciendo en el monumento a La Sirenita no es más que cuidar la comunidad, esa en la que vivimos todos.
(Publicado el 18/2/2018)