Encuentro con emociones y recuerdos
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Nostalgia. Las instalaciones en las que funcionara el Liceo Naval Militar “Carlos María Moyano” recibieron a decenas de egresados, que revivieron sus tiempos de estudiantes
En la ex plaza de armas de lo que fue el Liceo Naval Militar “Carlos María Moyano” se desarrolló ayer, un acto muy emotivo a 40 años de la creación del establecimiento, inaugurado el 9 de febrero de 1981 y que un 10 de febrero de 1995 cerró sus puertas.
En este marco se contó con la presencia de exalumnos, exprofesores, exdirectivos, además del intendente, Arturo Rojas; el presidente del Concejo Deliberante, Guillermo Sánchez; la titular del Consejo Escolar, Paula Argüello, y demás funcionarios municipales y el ámbito educativo.
El evento contó con momentos de mucha emoción, risas y abrazos que estaban esperando, ya que el aniversario fue el año pasado pero con motivo de la pandemia se postergó para esta fecha.
Quien amenizó el acto fue la Banda Militar de la Base Naval de Mar del Plata, que entonó la canción Aurora al momento de izar el pabellón y luego as estrofas del Himno Nacional Argentino.
Al momento de los discursos, el primero fue Fernando Mas de la tercera promoción quien manifestó “cada promoción generó una hermandad, pero teníamos pendiente esta jornada, la de todas las promociones con nuestros profesores, oficiales, suboficiales y personal naval. Nos merecíamos este encuentro porque lo deseábamos y estaba pendiente desde el mismo momento en que se cerraron las puertas. Por entonces no elegimos lo que sucedió y hoy decidimos que no quede en el olvido porque olvidarse el Liceo sería olvidarnos de nuestra propia experiencia de una parte esencial de nuestras vidas, por eso hoy, no es un día más sino que es un día donde elegimos sostener los vínculos de unión y camaradería y perpetrar el recuerdo del Liceo Militar”.
En los discursos no faltó el reconocimiento y agradecimiento a los profesores civiles y militares, quienes fueron pilares de contención y comprensión, ya que la gran mayoría tenía a la familia lejos.
Quien recordó la historia del Liceo y la experiencia de caminar por esas calles fue Luis Piotti, de la primera promoción. En este sentido, recordó “cientos de almas vivieron experiencias intensas, alegres unas y penosas otras y es inevitable pensar que hace 10 días pero 41 años atrás, cien chicos de 13 años con saco, entraban a esta plaza inquietos y con incertidumbre, llenos de ilusión por la aventura que emprendían sin saber bien del todo lo que se avecinaba”.
Durante su discurso los excadetes, que escuchaban atentos, también se sonrieron y generó más de una mirada cómplice al recordar algún momento, al mencionar las palabras de mando “cuerpo a tierra, mire al frente recluta, comprendido brigadier principal, guarde silencio, continuar, cara de guerra, pabellón, digo 10, los turnos del fin de semana, la tricota, “izquierdo, izquierdo, izquierdo, derecho, izquierdo”.
Piotti también hizo referencia a la disciplina que recibieron, al orden, las reglas, el respeto a las autoridades y normas que tenían que respetar.
“El esfuerzo que hicimos en nuestra juventud se justifica si a la altura de nuestra preparación nos comportamos como semillas que germinan en utilidad para el grupo mayor del que somos parte y al cual estamos destinados y obligados a servir la sociedad toda, si no es así, no fuimos más que uniformes caminando. Sólo se pertenece y hace gala del espíritu liceano cuando se es correcto, responsable, justo, defensor de lo que está bien y combatiente de lo que está mal. Somos fieles a ese designio ¿Hemos hecho siempre lo correcto? ¿Lo hemos dado todo? ¿Hemos reparado en el respeto, el amor y la justicia en cada uno de nuestros pequeños actos cotidianos? Quien no piense, sienta y actúe como liceano, con valor, seriedad, humildad y desenfreno por lo justo no será merecedor de ese título, lo estará usurpando”, destacó y también apuntó sobre la profunda crisis normativa de nuestra sociedad.
Promociones
Otra de las alocuciones fue la de Luis Romero, de la décima promoción, quien expresó “crecimos juntos en esas aulas, en los dormitorios, en el comedor donde nos cansamos de firmar vales por romper vajilla, corrimos codo a codo a las 2 de la madrugada con escarcha, con lluvia y son experiencias que nos permitieron forjar nuestro carácter.
La verdadera cuestión fue cómo resolvíamos los problemas y tuvimos que aprender a ser familia, a convivir, nos peleamos, nos reconciliamos, siendo fundamental la fraternidad, el respeto, escuchar con el corazón abierto”.
El Liceo albergó a más de 900 alumnos que egresaron como cadetes navales y fueron 14 años de vida institucional y educativa, egresando 10 promociones.
Phillip Krieg, de la quinta promoción, apuntó “la sensación de vernos todos es muy lindo, la mayoría de mis compañeros son de Mar del Plata, Balcarce, Azul y Tres Arroyos y pudieron venir muchos por suerte”. Durante la recorrida que hicieron por las instalaciones luego del acto, mencionó “estuvimos viendo donde estaban los dormitorios, el comedor, la cantina, las aulas, el gimnasio y todos los lugares tienen un recuerdo, una anécdota de algo que habíamos hecho o que nos habíamos escondido”.
Al mismo tiempo destacó “tengo muy buenos recuerdos porque esa disciplina que recibimos nos dio un orden y nos sirvió a nivel personal, a ser ordenado, en el trabajo, con la gente, con los empleados o con los jefes de uno. Yo estoy muy agradecido porque me ayudó mucho”.
Por último, Carlos González, oriundo de Tandil pero que reside en Buenos Aires, que egresó en la sexta promoción, puntualizó que con su grupo se reúnen con bastante frecuencia. “La sensación de llegar al Liceo es lindo porque lo encontré mejor de lo que yo creía y se recuerdan muchas cosas, muchas emociones, momentos lindos y duros en esta ex plaza de Armas” dijo y añadió “la formación que tuvimos es totalmente diferente a la educación de hoy. Me sirvió para mi desarrollo profesional, el buen trato con las demás personas, los que están hacia abajo y arriba, esa educación hacia el otro el Liceo lo marco fuerte indudablemente”.
Para culminar, se entregaron presentes florales, se plantaron diez árboles por cada promoción y se anunció la conformación de la comisión directiva del Centro Liceo Naval Capitán Moyano. A continuación los presentes compartieron un almuerzo en el Club del Valle donde se entregaron menciones a Fernando Más, Gonzalo Berríos, Ricardo y Enrique Coppola, Juan Zorzi, Marcelo Oviedo, Marcelo Cordoba, Kristian Hansen, Phillip Krieg, Titus Krieg y Santiago Benítez. Asimismo, las siguientes firmas y empresas recibieron diplomas por su colaboración: Tao desarrollos, -Estudio jurídico Más &Asociados, Laboratorio Gavarrino, Hotel Tres Reyes, Nikel indumentaria, Cerro Negro SA, Tantiem, Cantina Marinera La Botera, Farmacia y Perfumería Zumárraga, Innova, MLC Consultores, Ecos Diarios, Agro, Tecsolpar, Instituto Gesualdi, Club Del Valle, Juan Di Benedetto y Cabañas Río Quequén.///