Regresó de España antes del avance de la pandemia con otra positiva experiencia en el hockey
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/04/foto-tapa-deportes-Alberola-e1587844078884.jpg)
Para la arquera Emilia Alberola, en el Club Pozuelo de la ciudad de Madrid
Aunque con la incógnita sobre su futuro, como la mayoría de los deportistas en estos días de pandemia, la jugadora de hockey Emilia Alberola cerró otra positiva experiencia en Europa, esta vez en el Club Pozuelo de la ciudad de Madrid, que compite en la Primera división de la Real Federación Española de Hockey, la segunda categoría detrás de la Liga de Honor.
La salida fue algo abrupta porque tenía contrato hasta julio, pero el avance de la pandemia obligó a replantearse las cosas y logró anticiparse al caos, regresando al país en febrero. “La experiencia, como todo viaje afuera, fue enriquecedora. Tenía deseos de conocer el juego en España y me tocó un club con lindas personas. De entrada fue difícil como jugadora porque volví lesionada de Suiza, no tenía mucho margen y con pocas charlas hice la visa y me fui. Me sentía lenta, sentía que podía dar más, pero físicamente no estaba bien. En los primeros partidos no estaba fina, con los rebotes y situaciones que no estaban saliendo bien, pero a partir del cuarto partido me sentí mucho mejor, ya con un mes de entrenamiento”, detalló la arquera sobre sus primeros pasos en España y su segunda experiencia deportiva en Europa tras haber competido hasta julio de 2019 en el equipo Black Boys de la ciudad de Ginebra, alcanzando las semifinales en la Primera división del hockey de Suiza.
Objetivos
Si bien no pudo terminar la temporada, tras los cinco meses analizó que “fue un paso que me acercó a la División de Honor. Me llamaron de otros clubes para entrenar los fines de semana y esto también fue positivo. Hay lindos equipos en la competencia y (respecto de Pozuelo) venía de cambios importantes, con un recambio de entrenador y jugadoras. Estaba en un proceso de adaptación, venia de luchar por el ascenso a estar ahora peleando por no descender. Aunque me lo habían comentado, tenía ganas de ir y probarme. La situación me daba igual, para mí era un compromiso asumirlo y algo lindo. Todos esos procesos me gustan. Éramos un grupo con jugadoras de entre 14 a 36 años, muy variado, en formación y aprendizaje semana a semana. Y aun así se lograron resultados buenos, pudiendo pasar la primera ronda”, valoró Alberola quien también, como en Suiza, se desempeñó como profesora en el club, en el área de iniciación y entrenamientos con los arquero, además de dar clases en dos colegios. Asimismo pudo ejercer como árbitro, otra de las profesiones que le ha brindado el deporte y que la acompaña en el hockey profesional.
Signo de pregunta
Para la surgida en el Club Del Valle, la vuelta a la Argentina tenía la tranquilidad de hacerlo a IDRA, el club que la cobijó en Mar del Plata, aunque el torneo de la Asociación Marplatense no pudo comenzar, por la amenaza del coronavirus. Y el deseo de volver pronto a Europa está condicionado por lo mismo. “Me quedé en cuarentena obligatoria, no lo tomo ni bien ni mal, es un proceso. El futuro es incierto, un signo de pregunta. Incluso esperando a julio para ver si aparecía un club, no quería perder el año si no se daba y quise arrancar el curso de guardavida. Es algo que me agrada, como recibirme de profe. Es mi sueño fuera del hockey. Igualmente hoy el hockey esta primero. Quizás como sueño y objetivo tengo jugar en la División de Honor en España. En estos meses allá pude hablar con jugadores, árbitros y entrenadores, y sentí que es algo que me gusta y siento que en un futuro se podría dar”, se ilusionó Emilia.