Residen en una España en estado “de alarma”
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/03/Iglesias-1.jpg)
Rodrigo Iglesias y Julio Sadet afirman que en el país europeo la cuarentena se está tomando en serio. Hay casi 5.000 muertos
La cuarentena es una cuestión mundial, pese a que algunos países todavía no lo han determinado con la misma fuerza que la Argentina y, en este caso, España, lugar en el que están viviendo los necochenses Rodrigo Iglesias y Julio Sadet junto a sus familias.
Iglesias partió de Necochea, junto a su esposa y dos hijos, el pasado 27 de febrero, con objetivo de radicarse en España.
Esta familia se instaló al norte de España, en Asturias, donde según pudieron contar hay unos 900 infectados actualmente. No obstante, consideran que están «dentro de un pequeño paraíso» porque se trata de una aldea en las montañas en la cual «hay más casas que habitantes». Allí, las casas son antiguas y de piedra mientras que los caminos son asfaltados pero angostos.
«Dentro de la situación que es bastante fea por los números, con casi 5.000 muertos en el país, yo estoy en un lugar en el que somos unos setenta habitantes nada más, aunque estamos a tres kilómetros de la cabecera, donde son más de diez mil. Igual esto está todo conectado con autopistas. Entonces, si bien estamos al tanto de todo, estamos con una pequeña burbuja», contó Iglesias.
Según recordaron, cuando se fueron de Necochea «en la Argentina todavía no se dimensionaba de lleno el problema porque en los noticieros se hablaba de China”. “Cuando llegué a Madrid no había casi nadie porque era muy temprano y cuando tomamos el metro vimos que algunos tomaban precauciones con mascarillas, aunque no había una psicosis», manifestó Rodrigo.
Esta familia hizo vida normal hasta el 12 o 13 de marzo, saliendo a pasear y haciendo compras de manera común. De hecho, los chicos ya habían empezado la escuela.
Afortunadamente, en ese tiempo en que pudieron hacer vida normal también lograron poner al día toda su documentación para poder vivir en el país europeo.
«El 14 de marzo fue el día en que el presidente, Pedro Sánchez, determinó el estado de alarma, que sería como el toque de queda nuestro», contó Rodrigo y dijo que al principio no se creía pero que hoy «todo está paralizado».
Actualmente las clases son conectándose a un horario determinado por videollamada y las tareas se van enviando por mail. «Ahora uno ve más películas con los chicos, compartimos más tiempo, reacomodamos la casa un y otra vez…es algo raro lo que se vive porque si salís te miran feo. A mí me comentan acá que esto les recuerda a la guerra civil, con la diferencia de que ahora hay para comer», dijo Iglesias.
Diferencias con la Argentina
Por su parte, Julio Sadet, de 32 años, vive hace casi un año en Barcelona junto a su esposa, Laura Placencia, y su hijo Lucas, de cinco meses.
Según manifiesta, allí se han tomado medidas estrictas, aunque considera que «llegaron tarde», lo cual cree que no ocurrió en la Argentina, donde cree que las decisiones «se tomaron a tiempo».
«La diferencia que noto con los argentinos es que allá les cuesta un poco más el guardarse. Acá lo han tomado estrictamente y las multas que se cobran por salir son bastante elevadas», indicó Julio.
En esta cuarentena obligatoria los miembros de la familia Sadet están entretenidos porque los dos adultos trabajan desde la casa. Julio lo hace para una empresa de seguros mientras que Laura trabaja para una empresa de los Estados Unidos de manera freelance.
«Son escalofriantes los números que se están manejando de afectados, pero no hay que tener miedo, sino cuidado. Hemos adoptado medidas que el gobierno ha dado hasta de manera exagerada porque limpiamos todos los alimentos que entran a casa, la ropa queda con la que salimos queda en un recibidor que tenemos en la casa y cuando terminamos las tareas nos duchamos. En catorce días yo salí una vez a comprar verduras y Laura otra a sacar la basura. Nos armamos de una buena despensa para no tener que salir», relató el necochense radicado en Barcelona.///