Residencias médicas: por qué eligen formarse en Necochea
Destacan el trato humano y la calidad de la formación local
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ROCÍO MAGALÍ SÁNCHEZ
Para Ecos Diarios
En el Hospital Municipal Dr. Emilio Ferreyra se desempeñan actualmente residentes de distintas especialidades médicas que eligieron esta institución para iniciar su formación profesional. Algunos son nacidos en Necochea, otros llegaron desde localidades vecinas, provincias más lejanas e incluso desde otros países, atraídos por el perfil académico, humano y formativo que ofrece el centro de salud.
En total, son doce los residentes que actualmente forman parte del hospital: tres en cirugía general (incluido el jefe de residentes), dos en terapia intensiva (también con su jefe), uno en medicina familiar y seis en pediatría, entre quienes se cuenta la jefa de residentes y una pre residente. Las razones que los motivaron a elegir Necochea son diversas, pero todos coinciden en destacar el acompañamiento, la cercanía con los profesionales de planta y la posibilidad de adquirir experiencia de forma directa.
Formación con calidad humana
Jesús, residente de cirugía general en primer año, llegó desde Bolivia hace poco más de dos años. “No conocía Necochea, pero elegí este lugar por el examen único, me pareció una opción conveniente. No sabía mucho de la ciudad, pero ahora me parece tranquila. A nivel salud, creo que está creciendo, aunque todavía hay muchas cosas por mejorar”, contó. Y aunque aún no tiene definido su futuro profesional, admite que recién comienza su camino y prefiere ir paso a paso.
Por su parte, Elizabeth, oriunda de Mar del Plata, eligió hacer su residencia en pediatría en Necochea. “Entre un montón de opciones, elegí este lugar por las referencias que tenía, por cómo funciona el sistema de salud, por el acompañamiento y porque es un hospital en el que, aunque sea chico, podés desarrollarte súper bien”, explicó.
Juana, de Lobería, optó por la residencia de medicina general. “Elegí Necochea por cercanía y porque ofrecía la especialidad que me gustaba. Estoy muy contenta, rotamos por distintos servicios y eso es muy enriquecedor. Lo que sí noto es que faltan recursos, como métodos anticonceptivos y medicación. A veces no podemos completar tratamientos y eso hay que mejorarlo”.
Desde Venezuela, Eduymar encontró en Necochea una oportunidad para alcanzar sus objetivos: “Llegué en pandemia por una oferta laboral. Una asociación de médicos venezolanos en Argentina nos informaba sobre ofertas en distintas provincias. En ese momento no conocía Necochea, pero la propuesta fue tentadora. Más tarde, cuando rendí el examen, decidí quedarme porque ya conocía el servicio y el ambiente. Me gusta la ciudad, aunque es tranquila y no me encanta el frío. Pero una vez que termine la residencia, probablemente me mude para seguir formándome, ya que en cirugía acá solo se llega hasta la residencia general”.
Ludmila, jefa de residentes de cirugía, es de Mar del Plata. Su elección estuvo influenciada por la experiencia de una exresidente que le habló de la horizontalidad del equipo quirúrgico en el hospital. “Acá los cirujanos de planta participan activamente en nuestra formación, se quedan en las clases, nos enseñan. Es una residencia chica, con un puesto por año, lo que garantiza una muy buena carga quirúrgica para cada residente. Eso es difícil de encontrar en otros lugares”.
Además del valor académico, muchos residentes destacan el trato humano, el acompañamiento de los profesionales de planta y la cercanía con los pacientes como aspectos diferenciales del hospital.
Jazmín, que estudió en Buenos Aires pero eligió volver a su ciudad natal, resumió: “En Buenos Aires era un número más. No quería lo mismo para mi formación profesional. Acá tengo trato directo con los médicos, puedo ver pacientes sin tener que hacer una fila de 25 personas. Y también tengo tiempo para hacer otras cosas fuera del trabajo. Se aprende lo mismo, pero de una forma más amable y directa”.
Las rotaciones externas también suman a la formación y la hacen más atractiva. “Nos vamos dos o tres meses a hospitales de Mar del Plata, al Garrahan, al Ludovico en La Plata, incluso al sur. Es un esfuerzo económico y personal, pero te da una visión más completa y después volvés a terminar tu formación acá”, contaron.
Mauro, otro residente local, destacó: “Aprender directamente de un médico con 20 años de experiencia es un lujo. Acá podés tener ese contacto. Además, se interactúa entre especialidades: hacemos clases conjuntas, ateneos, y eso suma muchísimo”.
Finalmente, Cecilia, jefa de residentes y también nacida en Necochea, eligió quedarse en su ciudad por varias razones. “Tengo arraigo, muchos años en esta institución y un sentido de pertenencia. También continuar la jefatura fue parte de mi decisión. Quiero seguir aportando desde este lugar”.
Muchas veces se tiene la idea (o el prejuicio) de que las oportunidades solo están en las grandes ciudades. La residencia médica en el Hospital Ferreyra es una muestra de que Necochea todavía tiene mucho para para ofrecer.///
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