Respaldo a la concesión del velódromo
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Grupos vinculadas al ciclismo se reunieron ayer con el Intendente. Solicitaron que la pista sea cercada, para evitar roces o accidentes con quienes no van a entrenar
La intención del Ejecutivo de transformar y hacer más funcional al predio del velódromo municipal, ubicado en el parque Miguel Lillo, ha generado el respaldo de los ciclistas, aunque por otro lado solicitan mayores medidas de seguridad para evitar accidentes con la numerosa asistencia de familias, que los fines de semana concurren a modo de recreación.
Los planes para el sitio ubicado en avenida 10, a la altura de la calle 135, de los que diera cuenta Ecos Diarios en su edición del último domingo generaron interés en quienes entrenan con frecuencia en el velódromo, a la vez que en general no se mostró resistencia.
Vinculado a la cuestión, en la mañana de ayer el intendente Facundo López recibió en su despacho a integrantes de los distintos grupos que hoy practican ciclismo en sus diversas especialidades (pista y mountain bike con paseos y pruebas de cross), entre ellos los miembros de la Asociación Ciclistas Unidos Necochea-Quequén, que encabeza Ricardo Vera.
En la oportunidad se intercambiaron ideas sobre el proyecto, ratificándoles el jefe comunal que se piensa concesionar en breve el lugar, y quien lo tome a cargo podrá explotar un sitio de comidas, pequeños bungalows y un sector de parrillas y estacionamiento, éste ubicado en una franja que se le sacará al campo.
Alrededor de 15 personas escucharon a Facundo López, quien les aseguró que “el predio seguirá siendo de los ciclistas, aunque con una concesión “para las otras explotaciones”.
Mientras que desde el Ejecutivo se aceptó el alambrado de la pista, para una práctica más segura y la colocación de carteles disponiendo los horarios de uso libre; desde los grupos se comprometieron a forestar el sitio.
El plan de mejoras comprende una bicisenda de cemento desde la calle 117 (a la que llega actualmente asfalto de la avenida 10) y el velódromo, por la vereda.
También se supo que el ingreso ya no será por la avenida 10, sino a través de una entrada por el actual sector del campo scout, mientras que el estacionamiento de vehículos se dispondrá sobre ese sector, para despejar la circunvalación de la pista.
Uno de los arreglos que hay que efectuar con carácter de urgente es el de los baños ubicados en el lugar donde empieza la línea de pinos.
El Intendente adelantó que “el pliego pasará a consideración del Concejo Deliberante en próximos días” y que en dos meses “estaría saliendo” la respectiva licitación.
Un sitio recreativo
El entusiasmo que tuvieron quienes gestaron la construcción del velódromo, concretado hace casi 24 años, en cuanto a la realización de un activo programa de festivales, no tuvo la repercusión esperada a medida que fue transcurriendo el tiempo.
Por diferencias entre los practicantes de la especialidad o los costos que significaba montar estas competencias y últimamente la moda de los grupos de paseo más que de carreras, las pruebas fueron desapareciendo, a tal punto que la última que se recuerda sucedió hace no menos de ocho años.
De esta manera la pista de 700 metros, y la que existe en su interior otra de 133 metros, así como sus alrededores fueron siendo ganados por el abandono y los yuyos, que llenaron por largo tiempo los alrededores. Hasta la tranquera que flanqueaba el ingreso al predio fue sacada.
Sin embargo con el correr de los años numerosas familias empezaron a elegir el lugar con fines recreativos, para llevar a sus hijos a andar en bicicleta o patinar en un sitio seguro, a la vez que disfrutaban de tardes al aire libre.
La concurrencia se fue acrecentando, a punto tal que actualmente todos los domingos de sol el predio se colma de gente.
Sin embargo el hecho de ser “abierto a todos”, invita a que algunos desubicados también vayan con sus autos a dar vueltas sobre la pista.
Intento fallido
En el marco de los tiempos de abandono, durante el gobierno de Daniel Molina, la Asociación Ciclistas Unidos solicitó el contralor y explotación del predio por cuatro años, lo que le fue concedido.
Sin embargo nada se pudo hacer, “porque los baños estaban usurpados por una persona que aparentemente era el cuidador, quien para irse nos pedía $50.000 y una casa donde vivir. Obviamente desistimos de hacernos cargo del velódromo”, recordó Ricardo Vera.
Hoy no hay ocupantes en la citada área de sanitarios y duchas, pero la misma está destruida y hay que reconstruirla.
Mejoras
Fue el año pasado en que el Grupo de Entrenamiento Necochea, que encabeza Federico García Canales, se ocupó de arreglar las alambradas rotas que cercan el predio y pintar la arcada de ingreso.
A su vez se colocaron carteles y se acondicionó la pista, ubicando brea en los sitios que faltaba.
Luego de estas mejoras, la Municipalidad inició el mantenimiento del pasto y alrededores, que hoy luce en muy buenas condiciones.
Los integrantes de este grupo también entrenan en la pista dos veces a la semana y se mostraron de acuerdo con lo planificado por el municipio, “con centro de entrenamiento para deportes de ruedas, ceración de escuelas de formación deportivas municipales, áreas recreativas para familias e iluminación”, puntualizó García Canales.
No perder la esencia
Si bien los grupos que practican ciclismo ven con buenos ojos los planes del Ejecutivo, exigen que la pista les siga siendo de uso libre y pretenden mantener la esencia que el dio vida. “Hacer el velódromo llevó mucho esfuerzo de deportistas que le pusieron el lomo; y por eso el ciclista tiene que seguir teniendo su lugar, más allá de las mejoras que se quieran hacer para dar más servicios”, apuntó Claudio Martínez, uno de los actuales referentes de la actividad, quien lleva a su grupo a entrenar en el lugar al menos tres veces a la semana.
El tema de la iluminación del predio es el que más entusiasma a los deportistas, que así podrán entrenar de noche, como ocurre en las canchas de fútbol de los clubes Villa Díaz Vélez, lindante con el velódromo, y de Villa del Parque, ubicada en las inmediaciones.
Inaugurado en 1994
En la soleada tarde del 13 de agosto de 1994, con la presencia de unas 300 personas, se inauguró la pista de ciclismo en el parque Miguel Lillo, la que explotarían en forma conjunta la Comisión Pro Velódromo y la Agrupación Ciclista Necochea.
En la ocasión hicieron uso de la palabra el titular de la Comisión Pro Velódromo, Angel Martínez; el senador provincial Miguel Angel García y el intendente José Antonio Aloisi.
Una maratón pedestre que se inicio frente a la Municipalidad y culminó en el velódromo y un festival de ciclismo con 75 animadores le dieron el toque deportivo a la inauguración.
La construcción del velódromo demoró varios años, e incluso en 1988 quedo detenida, pero el esfuerzo de los amantes del ciclismo haciendo festivales para recaudar dinero y adquirir bolsas de cemento y otros elementos y la colaboración del municipio posibilitó que la pista se hiciera realidad.
La misma se complementó con una cabina para quienes controlarían las pruebas y el periodismo, ubicadas en el lateral que da hacia la avenida Pinolandia.