Pier Doce respondió a planteos de ambientalistas
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/04/pierdoce04.jpg)
Los planteos fueron formulados y contestados a través del Concejo Deliberante. Contrapunto sobre supuestas irregularidades del proyecto
Con la presidencia del Concejo Deliberante como intermediaria, la empresa Pier Doce, que construye una planta de fertilizantes en los sitios 11 y 12 de puerto Quequén, brindó respuestas a una serie de cuestionamientos en materia ambiental, que formulara el movimiento “El Parque no se vende”.
Las objeciones del grupo socio ambiental, que llega a plantear la paralización de la obra, fueron presentadas al cuerpo deliberativo y trasladadas por esta vía a la empresa.
Los planteos
A través de la nota enviada al Concejo, el grupo objeta varias cuestiones vinculadas a un estudio ambiental que presentara la empresa 2014, al que califican de “insuficiente” para evaluar cuestiones como
“El Parque no se vende” también hace foco sobre el peligro que significa el contacto entre el producto fertilizante que se manipulará en la planta y los hidrocarburos almacenados en la lindera Central Termoeléctrica y que podría derivar en “una explosión”.
La falta de explicaciones completas sobre el tránsito de camiones que se generaría por un amplio sector de la ciudad una vez que la planta entre en funciones y la “omisión” de los distanciamientos normados por los usos urbanos y el límite de más de 50 metros de cursos libres (río), aparecen entre las críticas al estudio elevado en su momento por Pier Doce, que se califica de “evaluaciones potenciales”.
Luego el documento de los ambientalista refiere a los 15 condicionamientos establecidos por la OPDS, entre ellos los permisos que la empresa deberá contar de organismos como el Renar, Prefectura Naval, Secretaría de Energía, Aduana y la Secretaría de Ingresos Públicos., sosteniéndose que la empresa no acreditó las respectivas autorizaciones.
También se apunta a la inexistencia de un contrato formal de servidumbre entre el oleoducto de Pier Doce y las instalaciones linderas de Centrales de la Costa.
La polución ambiental en los sectores cercanos, por caso el Polideportivo Municipal “al que asisten cientos de niños y jóvenes”, son apuntadas por el grupo; a la vez que se critica que no se han hecho “los esfuerzos necesarios” para informar debidamente a la comunidad sobre el proyecto, y en el punto final de su presentación instan a que “se tengan en cuenta las observaciones y se promueva la paralización de las obras en virtud de la irregularidades apuntadas”.
Contestaciones de la empresa
A la hora de brindar sus respuestas a las inquietudes planteadas, la empresa Pier Doce, que levanta en la zona portuaria la terminal de fertilizantes y agroquímicos, a través de la nota enviada al cuerpo deliberativo recordó que en julio de 2013 la sociedad suscribió un contrato con el Consorcio portuario, para obtener en concesión la “superficie terrestre, las instalaciones portuario para el amarre y fondo de bloques, con destino a la construcción, conservación y explotación de una terminal para la operación de fertilizantes y agroquímicos a granel, sólidos y líquidos y las actividades de transporte, almacenamiento y logística derivadas de los mismos en los sitios de atraque 11 y 12 de Puerto Quequén”.
Luego aduce que se contrató a Bahitek SRL para llevar a cabo un estudio de impacto ambiental del proyecto y dar cumplimiento a las leyes y normativas ambientales vigentes.
Según Pier Doce se hizo “un pormenorizado análisis de las posibles alteraciones ambientales” que podría ocasionar la instalación de la planta.
En cuanto a dicho estudio, la empresa da cuenta que contempló una evaluación con diagnóstico ambiental del área de influencia de la instalación, involucrando al medio ambiente físico en su conjunto.
También el citado estudio hace una descripción completa de la instalación, actividad que desarrollará, tecnología que se usará y demás aspectos.
El monitoreo del aire, suelo y agua subterránea del predio, previo a levantarse el establecimiento y la cuantificación de impactos y repercusiones de la obra sobre la salud de la población en general, también son citados por la empresa, como cumplimentados a través de dicho estudio.
En su documento enviado al Concejo, Pier Doce cita: “Demás está decir que el estudio contiene una descripción de la ubicación del terreno donde se concretaría la obra, con clara delimitación y precisión de los límites de la misma, y de cuales son las instalaciones contiguas: Central Termoeléctrica Terminal fertilizante SA y obviamente el río Quequén”, material que se acompaña con planos de mensura, fotografías y demás documentación.
“No es cierto que se haya omitido la presencia de la Central en el sitio lindero, sino que por el contario se aportó información en la que se puede visualizar que entre los tanques de la central y Pier Doce, que cuentan con fertilizante (UAN) líquido mediará una distancia que será de 300 metros, que duplica la máxima separación entre tanques prevista por la ley 13.660”.
Luego hace mención a la aprobación de la OPDS al estudio y la serie de condicionamientos que formuló el organismo, “los cuales, o bien fueron cumplidos por Pier Doce o lo serán en la etapa que corresponda”.
Moderna tecnología
La firma también especifica que la ANMac (ex Renar) hará las inspecciones finales antes que la planta entre a operar.
Pier Doce indica que hará uso de “la tecnología más moderna y ambientalmente amigable existente en el mercado…” “lo que garantizará la reducción de polvo en suspensión y potenciales derrames”.
Respecto al tránsito de camiones se precisa que la mayor demanda de fertilizantes no coincide con la época de mayor circulación de los pesados vehículos, correspondiente a las cosechas”.
Sobre los trabajos de movimiento de suelo se aseguró que se separan los residuos y en caso de considerarse de composición peligrosa, son enviados a disposición final en predios habilitados al efecto.
Sobre la habilitaciones, la empresa dio cuenta que ya posee las de la Autoridad del Agua, mientras que la de Prefectura y organismos aduaneros “serán solicitadas en la etapa que corresponda. Una vez finalizadas las obras, ya que estos organismos así lo tienen previsto”.
Posteriormente Pier Doce hace mención a la difusión del proyecto, a través de reuniones con el Intendente, cámaras profesionales y empresarias, sindicatos, Sociedad Rural, Cámara Arbitral, agencias marítimas y acopiadores, así como también de la información a la comunidad través de notas periodísticas en Ecos Diarios y TSN.
“Se ha cumplido acabadamente con los requisitos, no solo exigidos por la OPDS, sino también de otros organismos, evidenciando un claro compromiso en materia ambiental y con los estándares más altos en materia de seguridad en sus instalaciones”, finaliza la nota de la empresa enviada al cuerpo deliberativo.
Niegan posibilidad de explosiones
Uno de los planteos principales que hace a la instalación de la planta de Pier Doce el denominado grupo socio ambiental “El Parque no se vende”, es en relación a la factibilidad de que se produzcan explosiones si entran en combinación el nitrato de armonio que forma parte del fertilizante que se usará y los hidrocarburos que se manejan en la Central Termoeléctrica de Centrales de la Costa, ubicada en el solar lindero.
Al respecto los ambientalistas centran su mayor preocupación en la existencia de productos a base de nitrato de armonio en el material que se manipulará en la planta, que al combinarse con hidrocarburos podría derivar en explosiones.
En contrapartida, la empresa en su nota enviada al Concejo descarta totalmente tal posibilidad al citar los distintos tipos de componentes que se utilizarán, entre ellos el nitrato de armonio (líquido), a lo que califica de “materiales estables, no combustibles y ninguno corre riesgo de explosión, ni aún en contacto con hidrocarburos”.
Siguiendo con la existencia de dicho nitrato “diluido” como componente de fertilizante (UAN), la empresa resalta que “de ningún modo tiene la peligrosidad “explosiva que incorrectamente se sugiere en la nota que motiva esta presentación”.