Restricción en la venta de GNC
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La situación se repite cada invierno, cuando las temperaturas bajas aprietan y se eleva el consumo de gas: la distribuidora Camuzzi decide restringir totalmente la venta en algunas estaciones expendedoras de GNC (gas natural comprimido), de manera de garantizar que no falte el fluido en los hogares, comercios, hospitales y escuelas.
La imposibilidad de vender, que se dispusiera a partir de las 6 del pasado jueves y que se extenderá por tiempo “indeterminado”,
comprende a dos estaciones, de Necochea. Y en otras localidades de la provincia de Buenos Aires, donde la empresa presta el mismo servicio, según el número de vendedoras de GNC.
Si bien para quienes no hacen uso del GNC la falta resulta desapercibida, un buen sector de consumidores, en especial los taxistas y remiseros, se ven perjudicados.
A toda hora se observan largas colas en las expendedoras a las que no se les recorta la provisión de GNC y una sensación de que la reducción puede extenderse embarga a varios consumidores.
Desde la empresa que tiene a su cargo la venta de gas en territorio bonaerense volvieron a esgrimirse explicaciones calcadas de anteriores inviernos: “la exigencia del sistema de transporte y distribución” como justificativos del corte a las estaciones con contratos “interrumpibles” en caso de olas polares de frío como la que se registró en estos días.
Sin embargo quedan algunas preguntas flotando respecto a esta habitual decisión “cuando se producen picos de demanda en cada invierno”. En el horizonte
de los interrogantes de quienes padecen la anormal distribución- se estima que en Necochea unos 10.000 vehículos utilizan GNC- se apunta a por qué ocurren estas restricciones si se hicieron en los últimos años obras para aumentar la capacidad de transporte y distribución, en el caso de nuestra ciudad Lobería y San Cayetano, conla ampliación del gasoducto Barker-Necochea.
En este caso también surgieron desde el proveedor explicaciones no del todo convincentes, citando que “no es económico tener una infraestructura que tome como referencia esa demanda excepcional».
Entre las paradojas que contradicen esta restricción no pasa desapercibido que, en el reciente mayo se produjo el mayor registro de producción mensual de gas desde 2009 al presente. Un resultado estrechamente vinculado al crecimiento de la actividad en la formación rocosa de Vaca Muerta.
También parece fuera de tono esta medida restrictiva, al ver que la Argentina, luego de siete años de déficit energético que obligó a importar gas natural, alcanzó el equilibrio de las cuentas externas del sector, como consecuencia de la baja en las importaciones y el crecimiento en la venta al exterior.