Restricciones aéreas: medidas intempestivas y con falta de previsibilidad
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Desde las agencias de turismo aseguran que todavía están reprogramando viajes que se compraron en 2019
El último DNU publicado por el Gobierno nacional generó nuevamente preocupación entre los argentinos que debían regresar del exterior y aquellos que pensaban en viajar. Por un lado, quedarán miles de personas varadas y, por otro, planes sin realizar por la cantidad de vuelos cancelados que ha habido en estos días.
Las aerolíneas que operan vuelos al exterior desde la Argentina están informando sus cronogramas para las próximas semanas, mientras se mantienen vigentes las restricciones al ingreso de pasajeros desde el extranjero con un tope máximo por día que se redujo de 2.000 a 600 personas, lo que representa entre dos y tres vuelos diarios, de acuerdo a la capacidad de los aviones.
La prestadora turística, Andrea Sabatini, si bien aseguró que entiende las razones sanitarias que hay que detrás de la medida, consideró que “fue intempestiva” y remarcó que el problema es la falta de previsibilidad.
Por su parte, desde otra agencia de turismo, Beatriz García Herrada opinó que el panorama es “complicado” y que todo el tiempo están cambiando las condiciones.
Debido a la pandemia y a las distintas restricciones, a esta altura -en julio de 2021-, todavía están reprogramando viajes que fueron comprados en 2019.
Cuestionan la forma
“Desde el sector no se critica la medida sino la forma intempestiva, no haber tenido cierta flexibilidad, teniendo en cuenta que el Gobierno la semana anterior sumaba vuelos y aperturas, incluso Aerolíneas Argentinas era la que más vuelos habilitaba”, explicó Andrea Sabatini.
“No se cuestiona la determinación sino la forma porque se generó un caos”, criticó la operadora turística.
En este sentido, planteó que no había una previsibilidad de que se iba a cerrar sino al contrario, la perspectiva venía siendo más de apertura.
Se explicó que hay un importante número de pasajeros varados, unos 35.000, aunque menos que en épocas normales, pero son bastantes.
Además, esta situación “implica un trabajo excesivo porque la compañía aérea también te dice que no es problema de ellos porque es una disposición que afecta exclusivamente a la Argentina no como otras medidas que tienen carácter mundial y, en ese caso, tienen que flexibilizar”.
A esto se suma que “hoy las compañías aéreas no tienen representación ni ejecutivos de cuentas, entonces como agente de viajes uno queda medio desamparado”.
En general, se está recomendando reprogramar viajes para después de vacaciones de invierno, para agosto o septiembre, en el caso de aquellos que todavía tienen vuelos pendientes del año pasado. “No hay que apurarse con fechas anticipadas o dubitativas”, se indicó.///