Nuevo robo, en campos, de la banda de agroquímicos
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Un tractorista fue sorprendido por cuatro delincuentes armados que lo maniataron en el establecimiento rural “El Potrero”, sobre la ruta 88, de donde se llevaron funguicidas y herbicidas en cantidad y pertenencias de la víctima
Una nueva modalidad delictiva en el ámbito rural parece imponerse en esta zona Sudeste de la provincia de Buenos Aires, especialmente, en campos de los distritos de Necochea y Lobería.
Parece que ya no es atractivo para los malvivientes robar granos o carne, aunque como reconoció un policía local, “el delito va mutando”.
Por eso que en los últimos tiempos, se soporta una ola de robos de productos agroquímicos y la banda de delincuentes “le apunta” a los fungicidas y herbicidas, destinados a combatir la enfermedad de la roya amarilla.
Esa plaga también afecta a la soja, y como los productos para el laboreo agropecuario cotizan en dólares, cada vez que se producen “movimientos” en la moneda estadounidense, esta mercadería es muy pretendida en el “mercado ilegal”.
En diciembre pasado ocurrió en el campo “El Recuerdo”, en la zona de Estación Pieres, cuya víctima de robo es el ex campeón de Turismo Carretera y productor papero, Walter Hernández, oriundo de Nicanor Otamendi.
Pero durante la madrugada de ayer, al menos cuatro delincuentes armados, sorprendieron a un tractorista en el establecimiento rural “El Potrero”, situado sobre la ruta provincial 88.
El campo se ubica en cercanías al camino de acceso al balneario Arenas Verdes, en el partido de Lobería, a pocos kilómetros de Quequén.
Decían ser policías
Entre la 1.30 y las 2, individuos ingresaron al predio rural y se hicieron pasar por efectivos policiales que buscaban una moto que, presuntamente, había sido sustraída en las últimas horas.
El trabajador del lugar, de apellido Mendoza, primero creyó esa afirmación del grupo de desconocidos, pero luego comprobó que los dichos eran falaces.
En realidad, los asaltantes maniataron al tractorista y le sustrajeron $ 800 en dinero en efectivo, un teléfono celular y demás pertenencias que tenía en su poder.
Posteriormente, la banda de ladrones se dirigió a un depósito y se apoderó de envases de hercibidas y funguicidas, costosa mercadería que habrían transportado con el apoyo de un vehículo.
El caso está siendo investigado por la Patrulla Rural de Lobería, que tomó conocimiento en primer término, la DDI, la Ayudantía Fiscal de Lobería y el cuerpo de instructores de Delitos Complejos de la Fiscalía.
La víctima de apellido Mendoza logró deshacerse de las ataduras y alrededor de las 5.30 de la madrugada de ayer pidió auxilio en el medio del campo situado sobre la ruta 88.
Se instruyen actuaciones judiciales por el delito de “robo doblemente calificado, en despoblado y banda y el uso de arma de fuego”, con intervención de la Fiscalía.
El “mercado negro” muy activo
Los denominados comercializadores oficiales de los herbicidas denunciaron que “la responsabilidad de los robos debe recaer no sólo sobre los que llevan adelante los golpes, sino también sobre los productores que compran, como fertilizantes e insecticidas, generalmente en un mercado negro”.
Por su parte, un investigador de estos casos que se repiten en campos del distrito y de la zona, reconoció que “es evidente que existe un mercado ilegal de estos productos. Generalmente, cuando se roban funguicidas o herbicidas, ya tienen destinatario fijo a precios por debajo del mercado oficial”.
De acuerdo con la investigación de estos casos, el mercado de los agroquímicos robados es una creación de los productores agropecuarios que los compran. En este rubro no se venden productos en negro que no sean robados o ‘truchos’.
Hay cómplices
“Y si alguien adquiere algo a la mitad de precio es cómplice, ya que esta mercadería se cotiza a precio dólar y ante los movimientos de la monedad norteamericana en los últimos tiempos, se reavivan los robos”, dijo un productor agrario local que también resultó víctima de este tipo de atracos.
Los productos más buscados por los delincuentes, que después tienen rápida salida comercial, son el glifosato (herbicida) y la cipermetrina.
“Se trata de productos que fácilmente se ocultan en un galpón o depósito. Nadie se hace responsable, porque la ley no lo requiere”, apuntó otro chacarero que fue damnificado con la sustracción de agroquímicos. ///