Por segunda vez robaron en el Comedor Campana
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Delincuentes forzaron una puerta de rejas del inmueble de calles 73 y 86, y se llevaron una cocina industrial que había sido donada
“Nos robaron la cocina industrial que una firma comercial nos había donado en diciembre pasado. El esfuerzo que nos llevó conseguir esa cocina y ahora se lo llevaron con total impunidad y ninguno de los vecinos observó las maniobras de los ladrones”, destacó anoche Marta, integrante del Comedor Campana.
En realidad, en el lapso de cuatro días, los delincuentes ingresaron dos veces a las instalaciones ubicadas en calles 73 y 86, de donde sustrajeron importantes objetos que sirven para la asistencia de más 60 niños.
A la cocina industrial se sumaron una garrafa recién adquirida por los responsables del comedor y utensilios de cocina, entre otros elementos. Pero además, los ladrones provocaron daños materiales en el inmueble como las roturas de una ventana y forzaron una puerta de rejas.
Cabe señalar que en dicho lugar asisten de lunes a viernes los pequeños que reciben la merienda y el sábado también se da de comer, a través del trabajo que llevan a cabo hombres y mujeres que bregan en pos de ayudar a los niños del barrio y de otros sitios de la ciudad.
Marta reconoció que “mis compañeros fueron hoy (por ayer) a la mañana y comprobaron que se habían llevado la cocina industrial por la que tanto luchamos para conseguir. Es muy lamentable todo esto porque son golpes duros de los cuales es difícil reponerse”.
La denuncia
Tras el nuevo robo producido en la madrugada de ayer en el inmueble de calles 73 y 86, los integrantes del Comedor Campana radicaron la denuncia policial en la Comisaría Primera.
Desde el gabinete de prevención de dicha dependencia se iniciaron las primeras diligencias en procura de dar con los autores de los ilícitos, además de tratar de recuperar los elementos sustraídos.
Llama la atención que nadie del vecindario observó los movimientos de los ladrones, ya que para llevar una cocina industrial, indudablemente, se necesitaron varias personas y un vehículo de apoyo para el traslado.
Y los verdaderos perjudicados con estos episodios delictivos son los propios niños del barrio que asisten a tomar la merienda de lunes a viernes y lo mismo ocurre los días sábados cuando concurren a almorzar.
Al cierre de esta edición no había novedades sobre los autores del atraco.

