Rugir. De motores en la arena
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Safari y Areneros. Cristian Vaquero se impuso en la clase 1 y David Lara en la 3 en la cuarta fecha del certamen, ante unas 3.000 personas en Costa Bonita
Lo único que faltó fue el sol. El resto fue como estar en la tarde sabatina pero con más público.
La fiesta se hizo a lo grande. Con muchos autos, un público que borró los médanos de Costa Bonita y el colorido del espectáculo en un desafío asumido hace poco tiempo por el Auto Club Necochea y que tiene como saldo positivo.
Esta cuarta fecha del Safari y Areneros tuvo todo lo que gusta al amante del deporte motor.
Acción, arriesgadas maniobras, vuelcos, encontronazos, autos enganchados, salida del auto de seguridad y una puntualidad digna de imitar para futuras organizaciones.
Es cierto, todavía quedan cosas por mejorar; pero siempre hay que dar el paso adelante para poder crecer y el resultado habla por sí solo.
En la Clase 1 del Safari todo quedó para Cristian Vaquero, que ahora encara la parte definitiva al frente del torneo y con el Jeep/Chevrolet selló un gran trabajo, no sin antes tener que vérselas en pista con Cristian Rechimuzzi, quien retornó a Mar del Plata con la desazón de la rotura total de su motor. Vaquero, cuando faltaban dos vueltas, perdió un elemento del carburador que pudo costarle la carrera porque iba a tener una merma en el rendimiento; algo que pasó desapercibido.
Nogueira y Santilli pudieron terminar para estar en el podio y un problema en la transmisión lo marginó a Federico Guazzetti que ambicionaba irse con el éxito para arribar cuarto a la bandera a cuadros.
Desazón para los hermanos Leandro y Juan Manuel Ferrari, luego de ganar la clasificación y la prefinal y a poco de iniciar la final un palier los marginó de pelear por el triunfo en Costa Bonita.
En la Clase 3 todo quedó a pedir de boca de David Lara, otro piloto de Mar de Ajó y que no se cansó de agradecer el auto que lo construyeron los necochenses Crova/García y tampoco ahorró halagos para Pirillo, su preparador. El Chevrolet se afianzó en el liderazgo y fue imposible de seguir.
Gusatvo Montecinos retomó su asistencia y se fue escolta; mientras que Julián Arocena, con un nuevo Jeep/Ford/Bordino navegado por Erik Hansen, tuvo un final muy felíz por terminar tercero y sin golpes en la nueva unidad.