Ruido de candidatos silencio de proyectos
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/10/pelado.jpg)
«Para empezar un gran proyecto
hace falta valentía.
Para terminar un gran proyecto
hace falta perseverancia.
Lo importante es tener proyectos»
La proliferación en cuanto a la cantidad de candidatos a intendente contrasta con la evidente escasez de proyectos.
La fiebre electoral incrementa la adrenalina de los políticos, parecen todos correr tras el éxito.
La pregunta surge a flor de piel ¿por qué elegimos tal o cual al momento de votar?, quizás por adscribir al partido al que pertenece, seducidos por su discurso, analizando su pasado, es el ideal en este presente, suele ser así cuando depositamos la confianza en una figura.
¿Dónde queda el proyecto cuándo votamos para intendente, el que administrará el distrito durante cuatro años. Importa eso, o queda a un costado. Propuestas que no leemos, no sentimos o poco nos importa?
Quizás un término medio sería la medida aceptable. No todo es discurso, cara sonriente en un afiche, el beso a niños y ancianas. No se puede consumir algo sin probar su sabor. Una parte de la sociedad quiere conocer el proyecto de quién pudiese llegar a gobernar. Medir cuánto se cumplió y cuánto quedó en el baúl de los recuerdos, porque algunos prometen construir un puente aunque no exista el río.
Y siempre está la esperanza de la gente, que suele renovarse, la esperanza, un sueño que tenemos aún despiertos.
Sin embargo, una sociedad exitosa debe contemplar ciudadanos atentos, controlando, analizando, no dejándose llevar por frases hechas y slogans como argumentos. Debemos luchar para el mejoramiento sustancial en la calidad de nuestra representación, esquivando esa visión miope y demagógica que pretende convencernos de las simples y mágicas soluciones a los problemas complejos que vienen de años.
La sociedad debe exigir “res nos verba” a los candidatos
Necochea tiene diferentes candidatos, varios de ellos, afirmados en la convicción, otros dudando pero con igual de ganas. La política es tan dinámica que, lo que hoy es nombre puesto mañana puede quedar en el olvido. Por ahora veamos: Facundo López en búsqueda de su reelección, luego de tres años lo tapa la contingencia, no hay proyecto a la vista. Los postulantes por Cambiemos, Arturo Rojas y Gonzalo Diez, tampoco. Este último primero deberá afrontar la tormenta de la interna con el marino De Ilzarbe que, como hombre de mar puede capear el temporal.
Dentro de la coalición está el Pro que luego de haber barajado varios nombres el que hoy más fuerte suena y con posibilidad cierta es Maximiliano Delfino. Por nuestra parte agregamos que los médicos, tienen un valor agregado para hacer política. Son conocidos en todos los sectores y el trabajo hospitalario coadyuva para que esto sea así. Sería prematuro hablar de proyectos en este caso.
Se suman diferentes actores evaluando posibilidades y otros que pretenden, aún sin chances electorales, los que podrían componer la grilla electoral del próximo año
A quienes aspiran a sentarse en el sillón de Murga, anhelado por varios, se les debe exigir definiciones claras, sin medias tintas, dejando a un lado esa especialidad de nuestros políticos de acomodarse a las circunstancias pretendiendo quedar bien con Dios y con el diablo o situándose en cómodas situaciones de esquivar temas concretos.
Los candidatos, por izquierda, derecho o centro, tendrán que decir como harán con los principales temas en la realidad imperante. Cuál será su equipo de compañía, no es cuestión de “sanata” ese discurso extenso que resulta aburrido por su contenido intrascendente, repetitivo e insolvente en ciertos casos, sino de hechos concretos.
«Res non verba» (hechos y no palabras).Corría el siglo II a.c. cuando Marco Poncio Catón, viejo senador romano formuló esta frase que resumía lo que entendían los conciudadanos por la forma de hacer política de ese tiempo. Catón debería ser asumido por nuestra población para decirles a los políticos “res non verba”.
Definiciones a responder pensando en el 2019
No se puede ser candidato porque sí porque se me antoja. Cuando, usted amigo lector, salga a recibirlos en la puerta de su casa, en el clásico timbreo, se verá obligado por educación a escuchar. Le alcancen tal vez, en el mejor de los casos, una especie de plataforma, siempre bien elaborada pero tan sintética como que el mundo se arregla en diez páginas.
Cuando ponga el oído ante un programa de radio, televisión, lea Ecos Diarios o su página web, tenga apuntado minuciosamente en una libreta los temas más importantes del distrito y comience un interrogatorio en soledad sobre y qué proyecto tiene el entrevistado para cada situación, de las que Ud. tenía en su agenda.
Nada de duda o mutis por el foro, claros y contundentes, así debería ser. Sin vueltas.
El candidato a intendente deberá decir que hará con el Estado municipal, cómo obtener los fondos para las obras claves que vienen demoradas por años.
No podemos conformarnos con escuchar las críticas sin ver el proyecto serio que pueda mejorar lo que no se ha hecho. Ya el parloteo intrascendente no puede tener cabida, ni aquello de los que suben al gobierno sin una planificación y dicen: “y ahora que hacemos” se les pasan los cuatro años poniendo las cosas en su lugar.
Ni tampoco se debe aceptar los que hablan con simpleza de resolver cuestiones y escuchamos al poco tiempo que no sabían la situación heredada, hecho que suele repetirse en la historia de nuestro pago chico.
¿Qué ponemos primero, el carro o el caballo, el proyecto o el candidato? Para algunos no hay proyecto sin la figura y para otros la figura hace al proyecto, discusión sempiterna. Un absurdo.
La responsabilidad de darnos respuestas es para todos, entendiendo que las mayores la tienen aquellos que van con posibilidades ciertas de pelear voto a voto la intendencia el año próximo, para ellos no puede existir la palabra improvisación.
Por el momento aparecen sólo nombres, es de esperar que a medida avance el proceso eleccionario no sólo veamos esos nombres sino que vayan acompañados de sus propósitos.
En tiempos de incertidumbre es imprescindible elaborar intenciones reales y alcanzables no de cuestiones utópicas, así se podrá planificar mejor futuro. Al momento, muchos candidatos y escasez de esos proyectos para una ciudad que espera.