Sábado, 15 de julio de 1995
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Aseguraba que curaba sólo con sus manos
Era un italiano radicado hacía cuatro meses en Necochea. Prometía aliviar las más diversas enfermedades
Decía no ser ni curandero, ni manosanta, mucho menos divino. Tampoco era médico, aunque aseguraba haber estudiado medicina durante cuatro años. Sin embargo, prometía aliviar las más diversas enfermedades, desde una depresión hasta problemas sexuales, con sólo acercar sus manos a milímetros del paciente. De esa manera, y mediante una “concentración”, según explicaba, transmitía energía de la que manifestaba estar dotado “por el Señor”, algo que descubrió “cuando era un bambino”.
Instalado desde hacía cuatro meses en Necochea, Dante Vitadello no paraba de atender a personas que incesantemente se acercaban a su casa de la avenida 74, pese a que allí nada indicaba su presencia. No había ni cartel, ni placa. Una pequeña sala de espera, en la que estaban pintadas la imagen de la Rosa Mística y dos manos supuestamente milagrosas, componía el austero decorado. Un tabique de madera separaba el “consultorio”: allí, además de imágenes religiosas, un rosario y fotografías familiares, se encontraba una camilla. Eso era todo: su único instrumento eran sus manos.
Vitadello relataba que había sido el cura de su ciudad, en Bolonia, quien advertía ese “don” para curar: “Él notaba que los niños que yo tocaba se curaban. Después venían familiares a mi casa para que los curara. Yo tenía nueve años y era un niño al que le interesaba más jugar al fútbol que hacer eso, en lo que no creía demasiado”.
Cuando tenía 20 años —añadía— “surgía la vocación y empezaba a viajar por Italia y el resto del mundo. Hoy tengo 60 y lo sigo haciendo”.
Decía haber estudiado medicina “durante cuatro años para tener un mayor conocimiento del cuerpo humano”. “Durante tres años trabajé en el Vaticano. Allí atendía a las monjas, que eran reticentes a ir al médico para evitar desnudarse. Después seguía haciéndolo por toda Europa, el Caribe y México”, comentaba.
Su intención —enfatizaba— era “ayudar al prójimo”, y por eso no cobraba una tarifa determinada. Cada “cliente” (como él mismo los denominaba) hacía el aporte que podía. “No es obligatorio pagar. Si me dan un pollo, bienvenido: me ahorro de comprar carne. Cuando me dan varios y llega alguien al que le falta, se lo doy. Y si viene un jubilado que carece de 18 pesos para pagar el gas, muchas veces le doy el dinero de mi bolsillo”.
Casado a los 50 años con quien era su asistente, Vitadello tenía tres hijos, que asistían al Colegio Cavagnaro. “La pequeña fortuna que pueda darle a mis nenes la tengo en Italia: pretendo que tengan una buena educación y vivan dignamente”, señalaba.
En su promoción, Vitadello decía curar males como “depresión, estrés, destrabes energéticos, asma crónica bronquial y alergia, reumatismo, artritis, artrosis, hernia de disco, mala circulación sanguínea, dolores crónicos de cabeza, úlceras, pérdida de memoria, gastritis, cálculos de cualquier naturaleza, retrasos menstruales, acné juvenil, fibroma y problemas sexuales”, entre otras.
No obstante, manifestaba que trataba a “cualquier paciente que venga, por cualquier motivo”. Contaba que podía “hacer disminuir un tumor maligno” o evitar operaciones. “Hace poco tiempo llegaba a mí un niño de 9 años que no podía caminar. Los médicos le diagnosticaban que no iba a poder hacerlo durante toda su vida. Lo atendí y a los pocos días recibí a la madre, que lloraba de alegría. No sólo que el nene camina, sino que nunca para de hacerlo, me dijo. Como éste, tengo muchos casos en estos 40 años”.
Fondos de partidas
Las negociaciones entre el oficialismo y los bloques de la Unión Cívica Radical y de la Agrupación Comunal Transformadora para la desafectación de fondos de partidas, que permitieran el pago de los sueldos de junio de los trabajadores municipales, no llegaban a un acuerdo. Pasado el mediodía de ese sábado 15 de julio, volvían a reunirse con la expectativa de encontrar una salida, habida cuenta de que desde el bloque justicialista se hacía una nueva propuesta que podía acercar posiciones. La idea consistía en no utilizar todos los fondos de una de las partidas que se proponían desafectar.
No obstante, el bloque de la ACT pedía anoche una reunión con el intendente municipal, José Aloisi, que se iba terminar concretando. Media hora más tarde, estaba previsto el encuentro entre las tres bancadas y representantes del Departamento Ejecutivo para buscar una salida.
Denuncia a Camuzzi
El Concejo Deliberante resolvía denunciar ante el Ente Nacional Regulador de Gas (Enargas) a la empresa Camuzzi Gas Pampeana S.A., por entender que no cumplía con dos resoluciones vinculadas a importes cobrados por cargos fijos o facturaciones incorrectas, los cuales debían reintegrarse con intereses en el tercer y quinto bimestre del año anterior.
La decisión se adoptaba durante la octava sesión del período ordinario, donde se analizaba el tema a partir de un proyecto surgido en el bloque de la Agrupación Comunal Transformadora, que obtenía la aprobación unánime del cuerpo.///
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