Sábado 30 de septiembre de 2025
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2025/09/treinta_28.jpg)
Las lanchas locales iban a la zafra de la anchoíta
Las embarcaciones amarillas estaban a poco de zarpar para la captura de una especie que era exportada
Por aquellos días comenzaban a salir de Puerto Quequén las lanchas de pesca costera para iniciar una nueva zafra de anchoíta, ya en marcha en otros puertos del litoral marítimo argentino.
La especie, una vez industrializada, se exportaba a distintos mercados mundiales. En Necochea, de las tres fábricas que se dedicaban al rubro, sólo quedaba Engraulis, en Quequén, que traía anchoíta desde Mar del Plata mientras esperaba la captura local.
Se recordaba el movimiento de 1988, cuando los bancos de anchoítas aparecieron a sólo tres horas de navegación, lo que obligó a operar aquí a gran parte de la flota marplatense. Entonces, casi un centenar de lanchas amarillas salían diariamente y volvían con una elevada cantidad de cajones, que se remataban en la propia banquina.
Para esa zafra existían buenas perspectivas. Los pescadores observaban abundancia de ejemplares con red de arrastre y empleaban para su captura la red de media agua. Algunos conocedores no descartaban un promedio de mil cajones diarios.
La anchoíta era la especie más subexplotada del mar argentino, con una biomasa de 4 millones de toneladas y un rendimiento máximo sostenible de 1.100.000. Sin embargo, en los últimos dos años apenas se habían capturado unas 19.000 toneladas.
El 80% de lo obtenido se destinaba al producto salado y madurado, del cual el 99% se exportaba a Europa, Japón, Estados Unidos, México y Brasil.
El Centro de Investigaciones de Tecnología Pesquera del INTI estudiaba la factibilidad de ampliar el procesamiento de la especie durante todo el año. Se realizaron ensayos en otoño e invierno, con resultados satisfactorios, logrando un producto de "muy buena calidad".
Una empresa de Mar del Plata incluso procesaba en otoño, merced a estas investigaciones, y desarrollaba otro producto denominado "marinado", elaborado con ácidos orgánicos o vinagre, de consumo habitual en Europa.
Jardines de infantes
Durante esa semana se celebraba en el distrito el trigésimo aniversario de la Educación Inicial.
Se organizaron actividades en todos los establecimientos que albergaban a cientos de pequeños de la etapa preescolar.
Como homenaje a maestras jardineras, asistentes y orientadoras sociales, Ecos Diarios dialogó con Silvia Elizabeth Arregui, directora del Jardín Nº 908 "Almirante Guillermo Brown", junto a la maestra Stella Maris Artero y la orientadora María de los Ángeles Olivieri.
Las docentes resaltaban que "la educación inicial, como todos los ciclos de formación, estaba en una etapa de transformación". Con 117 alumnos, el Jardín cumplía 17 años de función social en Quequén.
Olivieri puntualizó que "las características más importantes de la labor en el ciclo inicial eran respetar al niño, integrarlo socialmente y potenciar sus cualidades". Artero agregó que "el nivel inicial era el primer referente del chico y la familia, pudiéndose detectar precozmente lo que necesitaba para crecer".
Las docentes comentaban que "el Jardín 908 venía realizando proyectos para concientizar al barrio", como la campaña Aprendemos a expresarnos en libertad, donde los niños recorrían la zona con pancartas para promover conciencia ecológica.
"Nos animaba la tarea de educar a niños felices, aportando todo nuestro empeño por esta vocación que tanto amábamos", concluían.
Raleo en el Parque
Un grupo de operarios de la Dirección de Parques y Museos de la Municipalidad de Necochea comenzaba con tareas de raleo en el Parque Miguel Lillo, talando 200 plantas señalizadas en el Lote Mar IV, a la altura de avenida 10 y calle 115.
"Estábamos dando respuesta al compromiso asumido ante ecologistas, ingenieros forestales, funcionarios y concejales", expresó el secretario de Obras y Servicios Públicos, Roberto González Mendizábal.
La labor era supervisada por personal técnico municipal y en los "próximos días se realizaría una nueva reunión con la comisión para programar estudios en otros lotes".
González Mendizábal remarcó que "hacía meses que el Parque necesitaba una tarea de raleo y estábamos dispuestos a llevar adelante los estudios".
Funcionarios verificaban también la marcha de los trabajos de entoscado de las calles interiores del parque. "Esto se hacía para lograr una normal transitabilidad de los vehículos pesados, caso concreto, la autobomba de Bomberos", indicó.
Fuentes era duda
Una de las novedades salientes de la práctica del plantel de Estación Quequén, era la lesión del lateral-volante Diego Fuentes, quien había sufrido un esguince del tobillo de su pierna izquierda. El jugador fue atendido rápidamente por el masajista Osvaldo Giussi, quien le colocó hielo en la zona afectada para desinflamar y posteriormente fue trasladado al hotel, para que guardara reposo.
Era de esperar que el ex jugador de San Lorenzo de Almagro se recuperara, pero de no ser así, su lugar frente a Alvarado de Mar del Plata, iba a ser ocupado por Adrián Domínguez, quien lo había hecho en el entrenamiento antes del partido frente a los marplatenses.
La tarea en el predio del Centro Empleados de Comercio, comenzó con ejercicios físicos a cargo del profesor Jorge Daniel Casaprima, que duró por espacio de casi una hora y luego el entrenador Carlos Norman Chiachio ordenó una práctica de fútbol, posteriormente a dialogar con los supuestos titulares del partido frente a Alvarado. ///
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión