Sábado 31 de diciembre de 1994
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Anticipaban que el tiempo continuaría muy caluroso
La sensación térmica había sido de 36,5 grados para fin de año
La ola de calor que vivía gran parte del país se vivía a pleno en Necochea, Quequén y el resto de la costa atlántica, con una temperatura temperatura máxima, en el caso de nuestra ciudad que alcanzaba los 34,6° y en plena siesta, de 36,5°.
La sofocante víspera tenía su repercusión con el incesante movimiento de turistas y de vecinos que aprovecharon la playa de Necochea y Quequén y los extensos espacios verdes que poseía la ciudad, incluyendo la ribera del Río Quequén.
La zona de balnearios y el resto de la costa era "invadida" por la gente, en busca de refrescarse en las aguas de mar. Estas características climáticas se sintetizaban de la siguiente manera: viento Norte, con ráfagas fuertes debajo de lo normal, 1010 Hpa, humedad del 50%, cielo claro y un sol abrasador.
El buen tiempo daba un anticipo con una temperatura a las 7.30 de 22,3°, que iba subiendo hasta alcanzar, a las 12, 32,8°, y una sensación térmica de 34°.
La situación no quedaba allí, porque los registros superaban hasta alcanzar a las 15.10 una temperatura de 34,6°-la máxima de la víspera-, con una sensación térmica, minutos después, a partir del fuerte viento del cuadrante Norte, de 36,5°. Hasta las 19.55 el termómetro no bajaba de los 30°.
El excelente clima de Necochea continuaría durante último día de 1994 y mañana domingo, jornada en que se inaugurará un nuevo año, en pleno traslado de los contingentes turísticos que han elegido nuestra ciudad para pasar sus vacaciones de verano.
La temporada estival, con el movimiento provocado a partir de esta situación climática, se encontraba pleno. La playa local y los balnearios trabajaron en forma intensa, y la posibilidad de estacionar en la avenida costanera se convirtió en un problema para más de un conductor.
Por la tarde, cuando la playa todavía era el centro de reunión de familias y grupos juveniles, las confiterías y los restaurantes de la ciudad mostraban también el ritmo de trabajo de esta época del año.
Positivo balance
El consejo de administración de la Usina Popular Cooperativa "Sebastián de María" de Necochea, presidido por su titular, Román González, agasajaba a los periodistas que prestaban servicio en los distintos medios de prensa de la ciudad y la zona.
Al respecto, daba cuenta de la regularización lograda en cuanto al endeudamiento con la ESEBA, a lo que fuera la reciente firma del convenio que también normalizaría la deuda de la Municipalidad de Necochea con la UPC y habían anticipado algunos futuros pasos que desarrollaría la entidad durante 1995.
Basquet
El representativo de Laguilón Hermanos vencía por 71 a 70 (parcial de 38 a 36) a su similar de Pampa Artículos del Hogar y se quedaba con el campeonato comercial de básquetbol, que bajo la denominación de "Primavera '94", hacía cumplir la asociación local de dicha disciplina.
El campeón se había impuesto en las dos finales, la primera cumplida en el gimnasio de Centro Vasco y la segunda en el Piso de los Deportes, oportunidad en que basó su victoria en un mejor juego colectivo, la buena tarea en los tableros de Iorno y de Diego Ortié.
En el perdidoso se destacó Matías Guzmán y un buen pasaje de Senzacqua, aunque careció de un pivote como para triunfar y forzar a un tercer encuentro definitorio.
Para Laguilón se alinearon Iorno (20), Bernárdez (14), Hamber (5), Saltape (14) y Mazza (14) (fi), ingresando Ortié (12) y Badíe.
En Pampa jugaron F. Cuello (13), Barredo (3), Guzmán (26), Senzacqua (15) y Teyseire (10) (f.i.), ingresando Garré y Laterza (3). Arbitraron Pablo Sallago y Martín Guzmán.
Deportes
Repitiendo lo hecho en 1993, los safaristas de Necochea, terminaban otra temporada con buenos resultados en el torneo Provincial.
No hubo victorias para los necochenses, aunque es dable destacar que, en cada presentación, en los circuitos donde se desarrollaron las fechas siempre supieron del respeto de sus rivales en pista.
Ratificando todo esto, Eduardo Lacoste, con un Jeep- Chevrolet, en un primer momento, para seguir luego con un motor Ranger, incursionó en la categoría Libres y, en gran labor, obtuvo el número cinco para 1995, alejándose de la Standard donde fuera protagonista y además- vencedor.
En esta especialidad, Jorge Betz, no pudo concretar la retención del número tres en sus laterales y, con su Saltadu- na 'herido", terminó sus presentaciones ubicado quinto en el Premio Coronación, de Necochea, logrando el número ocho para la próxima próxima temporada.
Dos debutantes en la Standard fueron protagonistas de buenos trabajos en la última parte del torneo.
Eduardo Otero, con un Jeep-Ford y Adrián Fantasía, con otra máquina similar ambos armados por Cachi Mender- culminaron décimo segundo y décimo tercero respectiva- mente, en el torneo 1994.
Varios dúos viajaron constantemente a toda la región, citando además de los mencionados más arriba a los pilotos Juan Carlos Giménez, Marcelo Spaltro, Carlos y Roberto Peucelle, Ariel Divito y Miguel Angel González, animando todos los festivales mecánicos.///
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