Sábado 9 de diciembre de 1995
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La Provincia había donado ocho hectáreas a la comuna
Se destinaban al desarrollo de un polígono productivo. El valor estimado de las tierras ascendía a 90.000 pesos
El intendente municipal de Necochea, José Antonio Aloisi, anunciaba que el gobierno de la Provincia de Buenos Aires había donado a la comuna local las primeras 8 hectáreas de las 11 manzanas que conformaban el polígono productivo.
Al respecto, el subsecretario de Control de Gestión, ingeniero Gustavo Galván, daba cuenta que el Estado bonaerense había donado al municipio los citados terrenos, ubicados en un sector "apto para producir, con la finalidad de que el gobierno comunal pudiera desarrollar un polígono para actividades productivas, tales como producción forestal, flores e hierbas aromáticas, cría intensiva de ganado, cunicultura, apicultura, actividades frutícolas y producciones intensivas no tradicionales".
Galván se reunía con el jefe comunal para informarle de la promulgación del decreto 3940/95, firmado por el vicegobernador Rafael Edgardo Romá y el ministro de Economía provincial, Jorge Remes Lenicov. Los terrenos se encontraban en calle 50 a 56, entre 115 y 123.
El funcionario municipal se reunía con el doctor Hugo Eduardo Cartier, subsecretario de Coordinación Técnica Legal de la Gobernación, con el fin de solicitarle celeridad en el trámite de transferencia de donación de las tres manzanas faltantes, vinculadas a las restantes.
Galván destacaba el alto valor de estas tierras, que se incorporaban gratuitamente al municipio –estimado en 90.000 pesos– e indicaba que en los próximos días se solicitaría la respectiva tasación al Colegio de Martilleros local.
Estas tierras serían afectadas a un programa de cesión poligonal a terceros, dejando de ser ociosas y "que comenzaran a cumplir un rol productivo", indicaba Aloisi.
En el transcurso se presentaría al Concejo Deliberante de Necochea el proyecto de ordenanza, aceptando la donación de estas nuevas parcelas.
En otro orden de cosas, el subsecretario de Control de Gestión daba cuenta que diversos organismos de control de la Provincia otorgaban el respectivo aval para que la Dirección de Catastro donara a la Municipalidad dos parcelas de su propiedad, ubicadas en avenida 42 entre 121 y 123 y en calle 121 entre 40 y 42, interconectadas entre sí.
Allí se pensaba desarrollar un depósito fiscal de estacionamiento que serviría como predio de apoyo a las actividades que se desarrollarían en el polígono productivo.
Acuerdo municipal
La Municipalidad de Necochea firmaba un convenio con los Colegios de Ingenieros, Técnicos, Agrimensores y Arquitectos de nuestra ciudad, con el propósito de que los matriculados pudieran extender un certificado de cumplimiento de las obligaciones profesionales al final de cada obra realizada.
El intendente José Antonio Aloisi rubricaba el respectivo convenio acordado entre la comuna y los profesionales técnicos, a fin de instrumentar diversas acciones de interés común, entre ellas la fiscalización de habilitación de los responsables de tareas.
"La intención de este acuerdo era controlar el ejercicio profesional en sus diferentes aspectos, a fin de determinar si se cumplían las disposiciones legales vigentes, en los ámbitos de su competencia", manifestaba el secretario de Obras y Servicios Públicos, ingeniero Roberto González Mendizábal.
Entre las pautas establecidas por ambas partes se destacaba la necesidad de "fiscalizar la habilitación profesional de los responsables de tareas, cuya ejecución así lo requiriera", expresaba el funcionario.
Además, se establecía que se deberían elevar, ante quien correspondiera, las actuaciones por faltas y violaciones que se constataran a las normativas vigentes en el ámbito de su competencia.
Club de Pesca Ribera
El Club de Pesca Ribera de Quequén solicitaba a la Municipalidad de Necochea la cesión definitiva de tres hectáreas de tierra en el sector delimitado por las calles 525, 531, 590 y el camino de sirga, donde en la actualidad se levantaban una serie de mejoras emprendidas por la misma institución.
El respectivo pedido era realizado por la comisión del club mediante una nota dirigida al intendente municipal, José Antonio Aloisi, quien, posteriormente, daba una serie de directivas al subsecretario de Control de Gestión, Gustavo Galván, para que elevara la propuesta al Registro de la Propiedad provincial.
A tal fin, el citado funcionario comunal viajaría a La Plata a fin de entrevistarse con el director provincial del Registro de la Propiedad, escribano Néstor Sarlo.
Galván indicaba que el Club de Pesca Ribera había desarrollado en el predio en cuestión una primera etapa de obras de uso comunitario, por lo cual la comuna había ofrecido su apoyo para conseguir las tierras. Galván recorría las instalaciones, ubicadas en la ribera del río, en la margen Quequén, frente al Club Del Valle, acompañado por el presidente de la entidad, Julio C. Martín.
El funcionario informaba que solicitaría "al director provincial del Registro de la Propiedad que realizara el estudio de título para determinar fehacientemente si el propietario actual de esas tierras era el gobierno provincial o el Estado nacional".
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