Saldo regular del verano en Quequén
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El mal tiempo fue determinante. Según los operadores turísticos, los visitantes gastaron lo justo y necesario. Un sabor amargo
Luego del fin de semana largo de Carnaval, culminó la temporada en Quequén, dejando un balance “de regular a bueno”, donde fue determinante el factor climático, el cual no ayudó, siendo muy pocos los días de playa.
A diferencia de Necochea, donde el balance de los promotores turísticos fue muy bueno, en Quequén, no se dio de la misma manera, teniendo en cuenta que la mayoría de las actividades están a pocos metros de la playa y realmente fueron contados los días lindos.
Inclusive notaron que los visitantes gastaron lo justo y necesario, consultando previamente los precios, economizando en todo lo que podían.
Para quienes apostaron, invirtieron y trabajaron durante el verano, les quedó un sabor amargo, ya que no sólo se arriesgaron desde el plano económico, sino que dedicaron muchas horas de trabajo, ofreciendo propuestas nuevas para atraer al público.
Sin embargo, anticiparon a Ecos Diarios que seguirán adelante apostando a este sector de la ciudad. Algunos abrirán la próxima temporada y otros continuarán los fines de semana, durante todo el año.
Este es un lugar que eligen los jóvenes emprendedores no sólo por la belleza de Quequén, sino porque hay menos competencia, pero no fue lo que esperaban.
A lo largo de la avenida 502, donde se encuentra el mayor movimiento comercial en el sector costero de Quequén, los comerciantes indicaron que la temporada fue “mala”, aunque puntualizaron que a la tardecita/ noche, se notaba movimiento, teniendo salida en el rubro gastronómico la pizza y cerveza artesanal, como así también las comidas rápidas, de bodegón, siendo porciones grandes.
Lo que más salió y lo que pidieron los turistas fue la milanesa completa, milanesa con papas fritas, hamburguesas, siendo opciones clásicas, económicas y rápidas.
Asimismo, desde una carnicería detallaron que a diferencia de temporadas anteriores donde la gente compraba carne para la parrilla, este año se notó la diferencia, cuidándose mucho en los gastos.
En cuanto a la concurrencia de turistas, indicaron que hubo buen movimiento sobre todo en enero, decayendo como ya es habitual en febrero. Aunque hubo muchas familias y parejas, los fines de semana en los campings y para Carnaval, se llenó con muy buenos porcentajes de ocupación, que rondaron entre el 80 y 90%.
Balance
Si bien el balance general no colmó las expectativas, estuvo acorde a la situación económica y social que se vive en el país, notándose el bajo poder adquisitivo de los visitantes.
Con respecto al alojamiento, el clima fue determinante y aquellos que habían reservado, estaban comprometidos a venir, pero aquellos que seguían de cerca los pronósticos esperaban hasta último momento para reservar.
En cambio, aquellos que sabían que habría buen clima venían sin reserva.
Lo que más solicitaron los turistas fueron propiedades en el sector de la playa, siendo, muy acotado el sector, teniendo 4 o 5 cuadras solamente, con departamentos equipados para cuatro personas.
La mayoría prefirió alojarse a una o dos cuadras del mar, para poder estacionar y trasladarse luego a pie a la playa.