Salir a jugar y a sorprender
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Para Gerónimo Duport pintar es “disfrutar” de la creación. La obra se completa con la mirada del espectador. Su serie “Superficies” se ha expuesto en La Dulce, Juan N. Fernández y Lobería

En el catálogo de la muestra “Superficies”, de Gerónimo Duport, se lee una serie de descripciones de lo que la palabra superficie significa, tanto en dibujo técnico como en física. Pero al final de esa breve descripción se indica que las pinturas de la colección no buscan representar objetos o paisajes, sino generar “curiosidad en el espectador”.
Al ver las obras, ese viaje que se intuye entre lo técnico y lo artístico, parece reflejar la vida misma de Gerónimo, quien descubrió la pintura casi por casualidad, cuando cursaba sus estudios secundarios en la Escuela Técnica Nº 2.
Si bien asegura que en esa época le gustaba el dibujo técnico, ni la pintura ni el arte en general formaba parte de su vida. Fue a través de un libro que le prestó el padre de una compañera de estudios que descubrió la pintura.
Solo, antes de terminar la secundaria, Duport comenzó a pintar. Unos años más tarde, ya decidido a no ejercer su título de técnico electromecánico, ingresó a la Escuela Provincial de Artes 500.
Fue como entrar en una nueva dimensión, donde no sólo aprendió de artes plásticas, también de literatura y de filosofía.
La mirada
“Superficies es una serie que empecé en diciembre del año pasado y trabajé durante el verano”, explicó Duport, quien desde hace unos años reparte su tiempo entre la docencia y la pintura.
La serie de pinturas que integran “Superficies” fueron expuestas en estas últimas semanas en La Dulce, Juan N. Fernández y Lobería, en paralelo con la presentación del libro “Hombres Irreales” de la poeta Nancy Almassio.
“Son todos cuadros abstractos”, explicó Duport, que no expone en Necochea desde 2002.
Desde que en 2010 comenzó a desarrollar su carrera docente en La Dulce, cada año realiza una muestra en esa localidad.
“Mi motivación personal sigue siendo lo lúdico, el juego, tratar de disfrutar a pleno lo que hago”, dijo. “La gran mayoría de los cuadros no están hechos con materiales artísticos, sino industriales. Pintura asfáltica, cola vinílica, tintas de impresoras o alguna pomada de zapato…”
Cada pintura es para Duport un proceso casi alquímico. Explicó que, cuando comenzó con el abstracto, “mi objetivo era que la gente no reconociera ningún tipo de forma dentro de la obra. Que la mancha y los materiales produzcan curiosidad en el espectador”.
Pero en lo personal, para este artista nacido, criado y formado en nuestra ciudad, desde siempre “lo más importante es disfrutar” de la creación.
Luego, Duport deja que la obra se complete con la mirada del espectador.
La docencia
Duport tiene 45 años y una hija de 20. Realizó sus estudios primarios en la Escuela 7 y el secundario en el Industrial.
“En tercer año, con 15 años, un verano, vi mi primer libro de arte. El padre de una amiga me prestó un libro de Salvador Dalí”, dijo Gerónimo.
A partir de allí comenzó a dibujar y luego a pintar. Al egresar del Industrial, decidió ingresar a la Escuela Provincial de Artes 500, que en aquella época compartía edificio con la Municipal, en la vieja estación de trenes.
Allí no sólo aprendió de plástica. “Empecé a conocer gente y a acceder a la literatura, la filosofía y el arte”, dijo Duport.
Si bien la orientación de la escuela es la docencia, cuando egresó, él ejerció inmediatamente. Realizó algunas suplencias, pero se ganaba la vida con la pintura de obra y la decoración.
En esos años tampoco se dedicaba por completo a la pintura. En el 2008, luego de período poca productividad, volvió a pintar con más intensidad.
En 2010, tomó una suplencia en plástica en La Dulce y al año siguiente quedó como titular de la materia en la Escuela Secundaria Nº 18.
Desde entonces dedica la mayor parte de sus días a la docencia y realiza cada año una muestra en La Dulce. La pintura y enseñar se han convertido en su vida.