Santamarina festejará sus 108 años de historia
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/10/aniv-santamarina.jpg)
RAMON SANTAMARINA.- El sábado será el acto oficial y corte de torta, con baile incluido
La localidad necochense de Ramón Santamarina estuvo cumpliendo este martes su aniversario número 108 y lo celebrará con una fiesta y un acto el día sábado.
Según se indicó a Ecos Diarios desde la delegación, los festejos serán austeros pero no se dejará de lado la alegría de celebrar un año más de esta localidad nacida en 1910.
Santamarina es destacada por sus habitantes por la tranquilidad y la calidez de los vecinos que, en su mayoría son residentes del pueblo desde que nacieron o desde hace varias décadas.
Una de las instituciones que más vida le da a la localidad durante todo el año es la Escuela Agropecuaria, que recibe micros repletos de chicos que llegan a cursar sus estudios secundarios desde Necochea y Quequén.
El actual delegado, Ángel Molvert, señaló que se encontraba en Necochea en la tarde de ayer preparando los festejos. “Decidí pasarlos para el fin de semana porque hoy era día laboral y no iba a poder participar mucha gente”, contó.
El festejo
Respecto a los festejos adelantó que comenzarán el sábado a las 17 en el Club Independencia, donde se brindarán unas palabras alusivas a la fecha y se hará el corte de torta.
“Están invitadas a participar las tres instituciones educativas locales y la de Energía, con sus stands para vender cosas dulces. Después va a haber peñas folclóricas y cierran los chicos del Club con un baile que va arrancar después de toda la parte protocolar”, contó Molvert, quien explicó también que la entrada será libre y gratuita pero que trabajará la cantina del club.
En cuanto a la presencia de autoridades municipales, se supo que no está confirmada aún la presencia del intendente Facundo López pero sí de otros funcionarios y de la actual gestión y concejales.
Mejoras en el pueblo
El delegado afirmó a Ecos Diarios que “uno siempre quiere más”, con respecto a los trabajos que hacen falta pero que “se trata de tener prolijo con lo que se tiene”.
“De a poquito vamos haciendo cositas. Siempre vas a encontrar gente que tira alguna pálida pero son los menos, la respuesta es buena por parte de la comunidad y creo que están contentos con la manera que está el pueblo. Al ser un lugar tan chico yo voy al almacén a comprar pan y me encuentro con la gente y puedo hablar. Saben que tienen las puertas de la delegación abiertas”, dijo Molvert.
Pese a los escasos recursos, contó que “se aspira a alguna obra grande, como reparar el cementerio, que está complicado hace treinta años”.
“Es mi idea poder arreglarle el techo y emprolijarlo un poco, además del mantenimiento mínimo que se hace habitualmente. También está la idea de hacer un cordón cuneta y el agua corriente en Energía que quedó todo a la mitad hace mucho, pero todo es a base de plata y eso está complicado”, afirmó.