Santilli: «el Estado no va a permitir» que «los violentos entren en acción» cortando calles
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/06/0018367267.jpg)
El vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, aseveró hoy que «el Estado no va a permitir» que «los violentos» entre «en acción a través de protestas o cortes de calle como el ocurrido días atrás en la Avenida 9 de Julio y que debió desalojar la Polícia.
«Nosotros no deseamos que sucedan este tipo de hechos, no deseamos que esté cortada la 9 de Julio, no deseamos tener que liberar un piquete o un corte. Deseamos no tener que destinar la policía a liberar la 9 de Julio cuando puede estar en otros barrios», explicó Santilli.
Además, insistió en que «una cosa es una manifestación para expresar diferentes reclamos y otra cosa es cuando los violentos entran en acción. Eso es lo que el Estado no va a permitir».
En diálogo con FutuRock, relató que «ante el diálogo de pedirles que paren de quemar las gomas, que liberen el Metrobus, no sucedió y apenas llegó la Policía fue a dialogar y fueron recibidos a piedrazos».
«A mí me parece que el accionar de la policía ha sido muy profesional. Estamos capacitando a nuestras fuerzas. Nosotros no deseamos tener que desalojar, deseamos que la gente pueda vivir en paz, que pueda ir de su casa al trabajo en paz sin tardar horas ni tener miedos. Parece que lo que quieren los vándalos no es reclamar, sino todo lo contrario, generar problemas», concluyó Santilli.
Casi $ 2 millones para arreglar los destrozos
Los destrozos generados durante el desalojo de manifestantes que cortaron la 9 de Julio durante dos horas el miércoles último tendrán un costo de casi dos millones de pesos, según un relevamiento del gobierno porteño.
Según presupuestaron en la administración de del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, el operativo de limpieza, reposición de elementos rotos y reparación del asfalto, entre otros ítems, tendrá un costo final de $ 1.903.000, confiaron fuentes oficiales.
Solo en limpieza se destinarán $280.000, que incluyen el uso de barredoras y hidrolavadoras, que serán utilizados por una brigada de 10 barrenderos. También está presupuestada la reposición de dos contenedores quemados por un total de $ 90.000.
En arreglos de veredas y calles se gastará $ 253.000, que incluyen la puesta a punto de 360 metros cuadrados de asfalto deformado por la quema de neumáticos, una puntera de hormigón del Metrobus y el pintado de sendas peatonales, también arruinadas.
La reposición de espacios verdes será lo más costoso de las obras. Serán $ 1.350.000 para plantas, reparación de solados y la renovación de los bordes de los canteros.
Por último, dos cuadrillas se encargarán de pintar las paredes que recibieron grafittis. Eso costará $20.000.