Más de cuarenta intentos de estafas a jubilados
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Siguen los llamados de delincuentes, haciéndose pasar por representantes de la Anses. Les prometen un retroactivo, a cambio de un depósito de entre $10.000 y $40.000
Las unidades de atención de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) del distrito, en especial la de Necochea, siguen recibiendo las quejas e inquietudes de jubilados a quienes se los intenta estafar mediante llamadas.
Se dio cuenta que en los últimos meses acudieron a las sedes de la avenida 59 y Quequén “unas cuarenta personas”, para indicar que habían sido contactadas e informarse si debían hacer la correspondiente denuncia.
Esta modalidad del “cuento del tío”, que se pusiera en marcha el año pasado y que periódicamente se repite en distintas ciudades, comienza con una llamada de un delincuente usando un nombre y un DNI falsos diciendo ser gerente de Anses de casa Central o de La Plata.
Tras la identificación, se «notifica» que la entidad «va a depositar un retroactivo de $ 225.000», pero para hacer esto requieren el depósito de un monto que va de los $ 10.000 a los $ 40.000, mediante alguna cadena de pago o directamente por transferencia, con la promesa de recibir en el lapso de una semana el beneficio.
La aparición en escena de la reparación histórica de cobros impagos en su momento, también ha sido utilizada como argumento de estas intentonas de fraudes.
Los llamados generalmente se hacen sobre la hora de cierre de los bancos, para que la víctima no lo piense demasiado y acuda rápidamente a cumplir con el pedido del embustero.
Pero Barbieri, titular de la UDAI de Necochea resaltó que “si bien las mayoría de las personas sospechó de la maniobra e hizo caso omiso, algunas de las que fueron a nuestra oficina confesaron haber caído en la trampa”.
En tanto la titular de la Anses en Quequén, María Belén Barbafina sostuvo que “en el caso de nuestra UDAI hemos recibido a personas a las que han intentado estafar, pero últimamente ha decaído el número.
Otras variantes
También existen otras modalidades para estafar a desprevenidos, entre ellas la solicitud a los jubilados del pin de sus tarjetas de cobro, para vaciar las cuentas con compras por internet.
En tanto, aunque sin tanta frecuencia, han empezado a aparecer en nuestra ciudad algunos casos de sujetos que se hacen pasar por familiares y les ofrecen a sus posibles víctimas «pasar a buscar los ahorros» bajo la excusa de algún «cambio de billete» o devaluación de la moneda.
Otra de las variantes está dirigida a adultos mayores estafados iniciaron trámites para obtener la reparación histórica. Les envían números de teléfono a los que deben llamar, les dicen que son empleados de Anses y que para terminar de hacer el trámite deben hacen un depósito a través de un cajero.
En general, los beneficiarios hablan con la misma persona, que les informa cómo proceder para obtener su crédito o completar el trámite y les cortan la llamada, pidiéndoles que vuelvan a comunicarse al estar frente a un cajero.
Una vez en el banco, los estafadores “ayudan” a sus víctimas a usar el dispositivo y luego a verificar el saldo, dato a partir del cual proceden a establecer el monto a transferir a una cuenta supuestamente de Anses, pero que en realidad pertenece a una red delictiva en lo cierto.
Base de datos
Está claro que los delincuentes que llevan adelante estas maniobras tienen perfectamente identificadas a sus posibles víctimas, de las cuales conocen todos los detalles, además del número telefónico.
Se trata de individuos que mediante algún “hackeó” u otro tipo de robo se han hecho de un banco de datos, que en el caso de Necochea no solo comprende a beneficiarios de la Anses sino también del Instituto de Previsión Social (IPS), que también han recibido llamadas por supuestas reparaciones históricas a cobrar.
Consejos
Si bien desde los medios periodísticos se informa sobre estos intentos, desde la Anses se volvió a advertir que no realizan trámites personalizados a domicilio y que no necesitan confirmación de datos de forma telefónica.
A su vez se aclaró que si bien se trata de “una estafa entre terceros”, es decir, un delincuente -o una red de estafadores- y un beneficiario de Anses, el organismo no interviene directamente pero sí asesora a quienes resultan damnificados sobre cómo proceder a través de la vía legal.
Como una forma de evitar ser estafados se insta a los jubilados a llamar al 911 (Emergencia de la Policía) o 103 (Anses) ante cualquier situación de este tipo o en caso de tener dudas, llamar a «otro familiar» para buscar apoyo y nunca entregar sumas de dinero.///
“Me hicieron vivir uno de
los peores días de mi vida”
Elida “Negri” Roldán, titular del comedor Mateo, recibió uno de los llamados intentando estafarla, pero felizmente no cayó en la trampa.
“Me hicieron vivir uno de los peores días de mi vida”, enfatiza, y aún no puede explicarse “la precisa información” que manejaba el individuo que la contactó: no sólo tenía su número telefónico, sino sabía que cobraba la jubilación mínima y que lo hacía en la sucursal del banco Macro.
“Cerca del mediodía me llamó un señor, que dijo ser de la Anses, contándome que yo tenía que cobrar más de la mínima, y ante mi negativa me continuó diciendo que no debía dejarle al Gobierno $98.000 que tenía para cobrar”, describió.
Seguidamente el supuesto empleado la instó a “Negri” a que le pasara el número de su cuenta y que en quince minutos la esperaba en el banco para hacer el depósito requerido, que le habilitaría el cobro del retroactivo.
Sospechando del tema, Roldán le expuso que su nieta era quien le manejaba las cuentas y tenía la clave requerida, pasándole el número de celular de la joven, a quien el estafador enseguida llamó, pidiéndole los datos.
La nieta también le negó el número y le dijo al individuo que se lo daría cuando se encontraran en el banco. Pero obviamente el estafador faltó a la cita, aunque volvió a llamarla requiriéndole en fuerte tono la clave, con la sorpresa de que esta vez lo atendió el gerente del banco, que ya estaba anoticiado de la maniobra. Inmediatamente el llamante cortó la comunicación, aunque en el celular de la nieta no quedó registrado número alguno, y si la palabra privado.
“Me salvé de que me robaran, ya que ese día cobraba la jubilación y pensión de mi marido, pero han pasado semanas y aún tengo el susto de ese mediodía…”, concluyó.///
El origen
del nombre
El «cuento del tío» es la denominación que recibe en Sudamérica un tipo de estafa, en la que se aprovecha de la confianza y ambición de las personas por obtener grandes beneficios fácilmente.
El nombre viene de la historia que cuenta el estafador de que ha recibido una abundante herencia de un tío lejano. El estafador pide dinero a su víctima para poder hacer un viaje, con la promesa de que se lo devolverá en una cantidad varias veces superior al monto prestado. El estafador se va y nunca más aparece.
El cuento del tío tiene muchas variantes, sin embargo, la esencia es la misma: aprovecharse de la inocencia y codicia de la víctima y una gran capacidad del estafador de actuar y contar una historia creíble.
Básicamente consiste en estafar a una persona haciéndole creer que está realizando un buen negocio al intercambiar su dinero por un objeto que presumiblemente tiene mayor valor, pero que en realidad es falso o carece del valor indicado. Por ejemplo, cambiar dinero por un boleto de la lotería, gran cantidad de dinero en efectivo, un cheque, una herencia, un reloj, un paquete o un premio.
En la actualidad y con el desarrollo de las tecnologías, el cuento del tío se ha modernizado y hay nuevas técnicas como la llamada millonaria donde el estafador llama a la víctima potencial y haciéndose pasar por un familiar en problemas, un miembro de la fuerza pública que tiene un familiar retenido o un supuesto concurso informando que ha ganado un premio.
El estafador busca convencer a la víctima para que le de dinero bien sea por recargas de celular o por medio de un giro en una agencia de giros, con el fin de solucionar el problema, liberar al familiar retenido o recoger el premio. Después de lograr el objetivo, el estafador desaparece y el celular del que llamó generalmente lo deshabilitan.///