Se agudizan los problemas en el edificio donde funcionan tres Juzgados en la Villa Díaz Vélez
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Desde el Colegio de Abogados local se advirtió a la Corte que de no hacer caso a los reiterados reclamos, se tomarían acciones legales
Graves problemas viene acarreando el edificio donde desde hace algo más de un año funcionan el Juzgado Civil y Comercial Nº 1, el Juzgado de Familia, el Civil y Comercial Nº 2, Mandamientos y Notificaciones y Receptoría de Expedientes, ubicado en la Villa Díaz Vélez, en la calle 83 entre 4 y 6, donde hace años funcionara el Hotel Bambi. Un edificio antiguo y sin mantenimiento, al que sólo se le realizaron algunos arreglos antes de que se trasladaran las dependencias judiales.
De acuerdo a las fuentes consultadas, el edificio colapsa y se convierte en un peligro latente para quienes allí trabajan, como para quienes concurren.
En la mañana de ayer personal de la Usina Popular Cooperativa tuvo que concurrir y cortar el servicio de energía eléctrica, en virtud de que salía mucho humo del medidor, como también de una caja en la que hay distintas conexiones y llaves.

Cables de tela
Según pudo averiguar Ecos Diarios, buena parte del cableado del amplio edificio es muy antiguo, con cobertura de tela, un material que se dejó de utilizar y de fabricar, hace muchísimos años.
La antigüedad y fragilidad de la instalación eléctrica, hace que al funcionar tres dependencias judiciales, todas con una importante cantidad de computadoras, hacen que la instalación se sobrecargue y eso provoca problemas, no sólo en los cables o en las cajas eléctricas, sino en las computadoras, alguna de las cuales se han quemado, lo que además genera un gasto económico importante.
Trascendió que se realizaría una intimación para que se realice una readecuación de la instalación eléctrica, en virtud que de la manera que se encuentra actualmente, no soporta la demanda que tiene, ya que además de darle iluminación a todas las dependencias, debe soportar toda la red de computadoras, como también otros artefactos, como pueden ser caloventores, que se utilizar para calefaccionar los distintos sectores.
“Todos los días renegar con algo diferente”
Una fuente que concurre a diario al edificio señaló que “todos los días es renegar con algo diferente, si no es problemas eléctricos, es falta de agua, filtración de agua, cloacas, falta de matafuegos, son una serie de inconvenientes que se vienen acarreando prácticamente desde el primer día que nos mudamos al lugar, en mayo de 2016”.
Además no hay señalización sobre salidas de emergencias, o de existencia de escaleras, una serie de problemas que deben soportar quienes concurren allí a diario, que se acentúa cada vez más.
Otro de los pedidos que se habían realizado a través de un amparo, es que se le hiciera las correspondientes reformas al lugar para que se convirtiera en un edificio inclusivo, pero esa es otras de las deudas que tiene, ya que tiene muchas barreras arquitectónicas, hay una sala en la planta baja que se pretendía fuera sala de audiencias, pero la misma no ha sido adecuada para tal fin, incluso ni siquiera tiene luz. No hay montacargas y los expedientes deben ser trasladados por las escaleras por el personal de las distintas dependencias.
Otros problemas
Asimismo, también el edificio acarrea otros problemas, de agua, con cañerías muy viejas también, por momentos no sube la suficiente agua a los tanques y el edificio se queda sin el servicio. Además se tapan las cloacas, los desagües, provocando serios inconvenientes, incluso de dependencias inundadas.
Se indicó que “tener que estar todos los días en ese lugar, es ir preparado para encontrarse con un problema diferente. Tratar de ir pasando el día a día.