Se conocieron otros casos de intentos de secuestros virtuales
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El viernes a una vecina de la avenida 10 le robaron $8.000 mediante esta modalidad
A pocas horas de que una vecina de la avenida 10 fue víctima del robo de $8.000 mediante un secuestro virtual, se habrían producido al menos otros dos casos frustrados de esta modalidad delictiva.
Los delincuentes llaman por teléfono a personas que creen que pueden ser susceptibles de ser víctimas del engaño e intentan sustraerle dinero mediante diferentes tipos de engaños.
Pocas horas después de que una jubilada de 70 años fuera víctima de un robo mediante esta modalidad en la avenida 10, otra vecina recibió una llamada en su teléfono fijo de un individuo que se hizo pasar por su hijo.
Según explicó la víctima en su página de Facebook, tenía la voz muy parecida a la de su hijo.
«Me decía, lloriqueando, que le habían robado y golpeado en la boca. Me decía que necesitaba dinero”, señaló.
Entonces la mujer le dijo que le depositaba inmediatamente el dinero, pero el delincuente quería saber cuánta plata podía juntar de inmediato. «Eso me hizo dudar”, dijo la mujer.
«Presentí que no era él y le dije a mi marido que lo llame desde el celular y me atreví a cortar la llamada, a pesar que del otro lado me decían: ‘no cortes, no cortes’”, afirmó la víctima aún alterada.
Instantes después su marido logró comunicarse por el celular con su hijo y constató que se encontraba en perfectas condiciones.
El teléfono volvió a sonar tres veces más, pero el matrimonio no atendió.
Horas más tarde, la vecina concurrió a un comercio a realizar un mandado y al comentar lo que le había ocurrido, otro cliente le explicó que había recibido una llamada similar alrededor de las 10 de la noche.
Estos dos casos se produjeron con pocas horas de diferencia del robo cometido a una vecina de 70 años en la avenida 10. En ese caso, los delincuentes le hicieron creer a una jubilada que tenían a su hijo como rehén y le pidieron que dejara dinero en una ventana.
Poco después los 8.000 pesos solicitados como «rescate” habían desaparecido.