Se cumplirán cinco años del trágico deceso de un transportista
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Tal vez nunca se sepa quién disparó contra el transportista Rubén Morinigo.
En unos meses se cumplirán cinco años de uno de los homicidios más insólitos producidos en nuestro distrito en las últimas décadas, el del transportista Rubén Morinigo, quien recibió un disparo en la cabeza cuando conducía un camión de reparto por la ruta 88.
El miércoles 1º de julio de 2015 Morinigo fue baleado cuando conducía en dirección a Mar del Plata. Tras 20 días de agonía, falleció el martes 20 de ese mismo mes.
A pesar del tiempo transcurrido, nunca se logró obtener una sola pista que permita comprender qué fue lo que ocurrió esa tarde.
El día de la agresión, Morinigo y tres compañeros suyos habían transportado mercadería desde el supermercado mayorista Yaguar a varios comercios de nuestra ciudad.
Tras culminar con sus tareas, Morinigo conducía de regreso a Mar del Plata. Pero a la altura del kilómetro 109 de la ruta 88, en cercanías del acceso al balneario Arenas Verdes, se cree que un vehículo se puso al lado del Mercedes Benz 1114 que manejaba Morinigo.
Según los pocos datos que pudieron aportar los compañeros del hombre fallecido, alguien comenzó a insultar desde el auto al conductor del camión y efectuó un disparo con un arma de fuego.
El proyectil habría impactado contra la carrocería de la cabina del camión y luego golpeado a Morinigo en la cabeza.
Los otros trabajadores que iban en el camión no pudieron ver al agresor debido a la altura del camión y el lugar desde donde se efectuó el disparo, además de la celeridad con que se registraron los hechos.
Señalaron que se trataría de un vehículo de color blanco, pero no pudieron precisar la marca.
Tampoco vieron si quien efectuó el disparo fue el conductor del coche o su acompañante.
Si a estas circunstancias se le suma la escasa iluminación del lugar, ya que el hecho se produjo a las 19.45, se puede comprender que haya sido prácticamente imposible obtener alguna pista del testimonio de los compañeros de Morinigo.
El auto desde el que agredieron al transportista habría pegado la vuelta y regresado hacia Quequén.
Los investigadores esperaban que las cámaras de vigilancia en el acceso a la ciudad pudieron aportar alguna pista.
Sin embargo, la cámara no habría registrado el ingreso de ningún auto de color blanco en el horario en que se produjo el incidente.
Sólo hipótesis
Si bien se dijo que se pudo tratar de un intento de asalto, lo cierto es que parece que en ningún momento el agresor habría intentado intimidar a Morinigo para que detenga el camión.
La esposa del transportista fallecido explicó a Ecos Diarios el día siguiente al ataque que creía que “fue un intento de robo porque sabían que llevaba dinero de la mercadería que había descargado en los negocios de Necochea”.
Sin embargo, la hipótesis de los investigadores es que el ataque pudo ser consecuencia de algún incidente ocurrido con anterioridad.
Esto justificaría los insultos a Morinigo y el disparo con clara intención de herir en medio de la ruta.
Tras el fallecimiento de Morinigo, que permaneció 20 días internado en la Clínica Regional, la Fiscalía cambió la carátula de la causa de “lesiones graves” a “homicidio”. Sin embargo, después de eso no se produjo ningún avance que permitiera determinar la identidad del autor del disparo y el caso, cinco años después, continúa impune.///