Se dice de mí
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Una golondrina posó en el brazo del diputado
El diputado provincial Martín Domínguez Yelpo es muy afecto a los tatuajes, que de a poco van minando su cuerpo.
En los últimos días el político visitó en Necochea a su tatuador “oficial”,Marcelo (Pájaro ) Raffin quien esta vez le tatuó la figura de una golondrina en su antebrazo izquierdo.
No trascendieron los motivos de la elección del diputado de la figura del ave para tatuarla en su cuerpo, aunque en la jerga de los amante del “tatoo”, la golondrina simboliza la libertad.
¿Del Concejo a la playa?
La edil oficialista Paula Hernández dio una de las notas salientes en la sesión extraordinaria del Concejo Deliberante celebrada ayer, pero no precisamente por destacarse con algún discurso o aporte de importancia.
Sucede que la concejala fue a la sesión con ojotas, en una muestra de desidia al vestirse falta de respeto al cuerpo que la cobija y en forma indirecta una falta de respeto a la ciudadanía a la que representa.
Lo peor del caso es que Hernández fue la encargada de izar y arriar la bandera, lo que expuso en mayor forma su look playero. Tal vez en la próxima sesión se siente en la banca con bikini.
Descanso, cerveza y pesca
Como ocurre todos los veranos o durante algunos fines de semana largos del año, los hermanos Willy y Paul García Navarro se encuentran descansando en Necochea.
Los dueños de una de la agencias de modelos y artistas más reconocidas de Buenos Aires, fueron vistos junto a sus parejas saboreando cerveza en un reducto de moda.
Claro que en cada visita a su ciudad natal, los García Navarro también viven intensamente el día, con salidas de pesca en el río Quequén. Y si el producto de la pesca es de mención, enseguida suben las fotos a las redes sociales.
Sin zapatos ni ojotas
Si el gesto de la concejala Paula Hernández en la sesión fue irrespetuoso, la actitud de la colega kirchnerista Andrea Cáceres no le fue en zaga.
Es que la edil permaneció durante gran lapso de la deliberación de ayer, incluso cuando hizo uso de la palabra, descalza en su banca yen algún momento se levantó y circuló por la sala y pasillo descalza, con total soltura.
Otra falta de respeto al organismo del que es parte y una muestra palmaria de que la falta de educación está a la orden del día. Parece no tener límites.
La actitud de las dos ediles significa un mal ejemplo que conlleva desprestigio al Concejo. ///