Se enojó con su mujer y se vino a Necochea en bicicleta
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“Mi padre era una buena persona, pero el alcohol era más fuerte que él”, dijo Nancy Nimo, una de las hijas
Nancy Nimo estuvo presente ayer en el debate oral por la cruel muerte que sufrió su padre en la habitación que ocupaba dentro del edificio en donde se encuentra la Parroquia de Lourdes, de la Villa Díaz Vélez.
La mujer habló con el fiscal de la causa, Horacio Sirimarco y la secretaria de la Fiscalía Nº 20, Adriana Garzoni, con quienes analizó la segunda jornada del debate oral en el recinto del Tribunal Criminal Nº 1.
Posteriormente, dialogó brevemente con Ecos Diarios y contó algunas anécdotas con las que recuerda a su papá, Carlos Alberto Nimo, el hombre de 64 años que fue víctima de una horrenda muerte.
“Mi padre se peleó con mamá y decidió venirse a Necochea en una bicicleta. No era una mala persona ni tampoco violento, pero el alcohol podía más que él. Lo acompañé a Alcohólicos Anónimos, a una psicóloga y cuando estaba un poco mejor de su adicción, se alejaba otra vez”, comentó con tristeza Nancy Nimo.
El hombre llegó por sorpresa a Necochea y “una madrugada, a las 4, mientras descansábamos con mi familia en una casa de Quequén, se apareció en el frente de la vivienda y mi esposo me despertó para decirme que estaba mi papá afuera”.
Fanático de Quilmes
Nancy Nimo estaba radicada en nuestro medio y su padre llegó desde el Gran Buenos Aires, colorado por ser alcanzado por los rayos del sol en plena ruta y sediento luego de tanto esfuerzo.
Carlos Nimo habitaba junto a su familia en Bernal, Quilmes, en el Gran Buenos Aires y era hincha fanático del Quilmes Atlético Club.
“Los que conocían a mi papá le decían ‘El Porteño’ y estuvo a punto de ingresar al Hogar Raimondi, hasta tenía el lugar asignado, pero mi viejo era muy rebelde y no le gustaba que lo mandaran o le indicaran lo que debía hacer”, reconoció una de las hijas de la víctima.
Nancy Nimo recordó que su papá “cuando tenía algún problema de salud se atendía en el Centro de Salud Carlos Fucile de la Villa Díaz Vélez y allí también fue cuando le descubrieron que sufría neumonía y estaba en situación de calle”.
Testigo de un crimen
En ese momento, le ofrecieron hospedaje en una habitación de la iglesia de Lourdes y el hombre aceptó la propuesta del cura párroco Alejandro Martínez, quien en alguna oportunidad también le aconsejó a Nimo que evitara las juntas con Silva y Vázquez, quienes están siendo juzgados en la actualidad.
El 24 de julio de 2011, Carlos Nimo jugaba a las cartas en lo que era la pista de skate en el Complejo Educativo Jesuita Cardiel, donde mataron a puñaladas a Maximiliano Rodríguez Ajargo, quien fue atacado por tres hombres durante la noche.
En el juicio a los tres imputados que luego fueron condenados, actuó como testigo Carlos Alberto Nimo. ////