Se hacen pasar por policías y extorsionan desde la cárcel
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Los sindicados de llevar adelante esta modalidad son padre e hijo que compartían un mismo pabellón en la Unidad Penal 15
Padre e hijo, alojados en un mismo pabellón de la cárcel de Batán intentaron extorsionar a un vecino de Balcarce, tras hacerse pasar por un comisario que le iba a hacer el “favor” de no armarle una causa por “abuso sexual”, pero a cambio de la entrega de $ 20.000.
Esta modalidad delictiva se habría dado en otras ciudades de la zona y no se descarta que en Necochea, los individuos, hayan tratado de estafar a adultos mayores, especialmente.
El fiscal Rodolfo Moure y personal de la SubDDI Balcarce, allanaron una celda de la Unidad Penal N° 44 de Batán, donde además de identificar a los dos autores de la maniobra se logró el secuestro de los teléfonos celulares involucrados.
Por la situación pandémica del Covid-19, los internos de las cárceles bonaerenses fueron autorizados a utilizar telefonía móvil, con el objeto de compensar el contacto social perdido por la suspensión de las visitas.
Según trascendió, los dos imputados crearon cuentas de Facebook, con fotografías de mujeres, y desde estas contactaban a las víctimas con las que entablaban una conversación.
Una vez generada la charla, espontáneamente los delincuentes enviaban fotografías de mujeres desnudas y videos, y luego de esto, ante la sorpresa de la víctima bloqueaban el perfil, impidiendo el acceso a la conversación y comenzando allí las amenazas.
“Soy el comisario Ferreyra…”
La denuncia realizada en la DDI Balcarce derivó al fiscal Moure, que obtuvo autorización para grabar las llamadas telefónicas y así pudo establecerse el “modus operandi” de los presos extorsionadores.
“Soy el comisario Ferreyra, de la DDI Mar del Plata, y usted diga que esa plata la paga para comprar una moto de 110 centímetros cúbicos que tiene que arreglarla”, manifestaba el estafador en la comunicación telefónica.
Asimismo, exigía el pago de $ 20.000 para hacer desaparecer las pruebas.
Para dar fuerza a su “engaño”, los policías simulados, reproducían con un segundo celular una grabación de los sonidos que producen los equipos de comunicación policial, para de esta manera convencer a la víctima que efectivamente estaba interactuando con verdaderos funcionarios.
Allanan las celdas
El fiscal al avanzar la investigación, solicitó allanar las celdas de la Unidad N°44 de la que se tenía certeza que se hacían las llamadas por el registro de números telefónicos ingresados al penal.
El juez de Garantías, Saúl Errandonea, autorizó las diligencias judiciales y en las últimas horas se hizo la requisa, con resultado positivo.
Padre e hijo presentan antecedentes previos por los delitos de “robo agravado y encubrimiento en el 2017, “lesiones graves, robo y robo agravado en poblado y banda en 2019, y “hurto privación ilegal de la libertad y lesiones graves” en el año 2020.
La policía no dio a conocer por el momento la identidad de los sindicados de liderar una banda que habría intentado extorsiones similares en otras ciudades de la región, con el aporte de cómplices. ////