Se harán reparaciones en la fachada del templo de la parroquia Santa María del Carmen
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En el rosetón y ventanas laterales. Forma parte de un programa de refacciones que se iniciaron el pasado verano. La inversión
Continuando con las mejoras iniciadas el año pasado, en breve se llevarán adelante una serie de arreglos en la fachada del templo de la parroquia Santa María del Carmen, más precisamente en el rosetón y ventanales laterales.
El rosetón es la ventana circular que se encuentra en la parte superior de la entrada principal al templo principal de la ciudad, que tiene aproximadamente dos metros de diámetro. El mismo exhibe ornamentaciones y calados y se trata de un elemento muy importante para la arquitectura gótica, siendo usados en las fachadas de una gran cantidad de iglesias.
En el caso del rosetón de la fachada de Santa María del Carmen registra una numerosa cantidad de vidrios faltantes, mientras que los que posee “es evidente que son de los colores que han ido consiguiendo a lo largo de los años, ya que no guardan ninguna relación”, se explicó desde la parroquia que testimonia a la patrona de Necochea.
Por otro lado, también se reemplazarán los vidrios y se aplicará pintura antioxidante a las cuatro ventanas que forman parte del frente del edificio.
Otros arreglos
El padre Juan Cruz Mennilli, señaló a Ecos Diarios que “durante el pasado verano se realizaron varios arreglos, principalmente en los techos, ya que se producían filtraciones y goteras, y se realizó la pintura completa de las dos naves laterales, que presentaban signos de humedad, y del paso del tiempo. También se pintó la fachada de la casa parroquial y se reemplazó la iluminación del templo por luminarias led, acordes a cada sector.”
El sacerdote explicó que “esta parroquia, como todas, se sostiene enteramente con el aporte que los fieles realizan principalmente en la ofrenda de la misa, como en la celebración de bautismos o matrimonios, de la cual también deben pagarse los sueldos y cargas sociales del personal de administración y de maestranza, y también el mantenimiento de la casa parroquial, ya que los curas, más allá de alguna hora de clase que eventualmente podamos tener, vivimos con el aporte de los fieles de la Parroquia a cuyo servicio estamos abocados.”
Continuas labores
El hecho de que la construcción tenga 114 años de antigüedad genera que las reparaciones y el mantenimiento sean permanentes, aunque trascendió que los ingresos ordinarios son insuficientes.
Para solventar los mismos, los sacerdotes y el consejo de asuntos económicos de la parroquia organizan cenas o lanzan a la venta bonos con algún fin específico, como lo fue a fines del año pasado la reparación de techos y la primera etapa de pintura, lo que se hizo hace unos meses y permitió renovar por completo al templo.
Asimismo se remplazaron la consola de sonido y los parlantes del templo, que contaban con cuatro décadas de antigüedad y ya eran deficientes, lo que generó una inversión de $115.000.
El reloj deberá seguir esperando
Distintivo durante décadas, tanto por ser visible en las cuatro caras como las campanadas que surgían al dar los puntos horarios, desde hace años está detenida la maquinaria del reloj del templo de la parroquia Santa María del Carmen.
De su mantenimiento y arreglo se ocuparon por años los relojeros Gibson, primero Guillermo y luego su hija María Angélica, y pese a que durante el paso del sacerdote Ariel Sueiro por la parroquia se hizo un intento por arreglarlo, no se concretó.
Las últimas novedades en tono el reloj datan de hace dos años con la presencia en Necochea de un relojero porteño que estaba veraneando, que entre otros relojes había restaurado el del Cabildo de Buenos Aires.
El mismo se acercó a través de un feligres a la parroquia y presentó un presupuesto con dos opciones: restaurarlo original, a cuerda y sonando a cada hora durante día y noche; y otra a través de una computadora, que lo programara. Para tales tareas los costos rondaban entre $160.000 y $240.000, desistiéndose de hacerlo.
El padre Juan Cruz Mennilli afirmó que “es un dinero muy importante para la parroquia y creemos que otras son las prioridades. Es algo pendiente que esperamos podamos concretarlo en algún momento”.
Arreglo de la fachada
En los planes futuros, pero teniendo en cuenta que también demandará una fuerte inversión, se encuentra el acondicionamiento de toda la fachada, que luce descolorida, con manchas, musgos y algunas pequeñas fisuras, producto del paso del tiempo y de los daños que producen la infinidad de palomas que merodean el templo.
“Hoy el costo que demanda supera ampliamente lo que podamos recaudar en cenas y demás y habrá que ver la forma teniendo en cuenta que el templo es patrimonio histórico de la comunidad y por ende de la Municipalidad”, acotó el sacerdote.