Intensifican reclamos por alta velocidad en la 10
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Hoy hablarán con concejales. Presentarán un plano para hacer “chicanas” al tránsito
Al circular por el sector de tierra la avenida 10 se puede notar que no hay reductores de velocidad ni cartelería suficiente que indique la velocidad máxima. Los pocos carteles que existen los han puesto los mismos vecinos de la Villa del Deportista, cansados de que se use la avenida como si fuese una pista de carreras.
Los conductores de autos, camionetas doble tracción y motos hoy parecen ser dueños de hacer lo que se les antoje, sin importar los peligros que eso implica para los vecinos y, sobre todo, para los niños del barrio.
Antes de llegar al Campo Scout, un cartel indica que la máxima permitida es de 40 kilómetros por hora, pero no se respeta.
Cintia Dutra, que tiene un almacén en el barrio contó que en los trece años que hace que vive allí ya le han pisado y matado varios perros y gatos. Además, ha presenciado e incluso ayudado en varios vuelcos de autos pero “nadie hace nada” al respecto.
“Desde la Municipalidad no se hace nada pero tampoco la gente respeta cuando van al circuito de motos. Me ha pasado que te pasan ‘re finito’ cuando andas caminando y me han dicho que no tienen un vehículo para poder seguirlos, o sea que no tienen una solución. Hasta que no pase una desgracia grande parece que no van a hacer nada”, indicó Dutra que en una oportunidad, temiendo por su hijo de cinco años, intentó hacer un lomo de burro con tierra pero nadie más estuvo de acuerdo en hacerlo sin los permisos correspondientes y terminó por desistir. “Me dijeron que lo tenía que hacer Tránsito pero ellos tampoco lo hacen así que no sé qué hay que hacer”, señaló.
Los vecinos contaron que, cuando llueve, los remises no aceptan ir hasta el barrio porque la calle se vuelve intransitable.
También explicaron que de vez en cuando pasa el regador para que no vuele polvillo pero que les parece “un chiste” si no se arreglan los “serruchos” (pequeñas elevaciones que son un peligro para los neumáticos de los rodados y por ende pueden causar accidentes).
La preocupación de los residentes en el área se transmite en continuas advertencias para que los chicos que no se acerquen a la calle.
Falta de iluminación
Por otro lado, otro gran problema de ese sector de la avenida 10 es la falta de iluminación, lo que hace una muy mala combinación con la mala costumbre de andar a alta velocidad a toda hora.
La semana pasada, miembros de la Unión Vecinal del barrio se reunieron con Antonio Vilchez, titular de la Usina Popular Cooperativa, con quien acordaron la colocación de luminarias en la plaza de la Villa. “Los valores para ponerlo en las calles son bastante elevados así que para eso va a haber que esperar. Mientras tanto, algunos vecinos ponen luz afuera de su casa y eso va ayudando”, señaló Julio Iglesias, presidente de la comisión vecinal.
Un proyecto encaminado
Desde la comisión vecinal, se han reunido con los padres del club Villa Díaz Vélez y han llegado a entenderse, logrando así que reduzcan la velocidad a la hora de llevar o retirar a los chicos de la cancha.
También han iniciado varios expedientes para colocar reductores de velocidad y días atrás se reunieron con Daniel Verga, director de Tránsito, quien les pidió un plano a modo de proyecto para hacer reductores de velocidad tipo “chicana”.
Estos reductores están planteados como un angostamiento de la calle, similar a un embudo, para que no se pueda sobrepasar a otro vehículo y se deba disminuir la velocidad porque el vehículo pasaría más justo que en una calle abierta. Los planos indican que los mismos se realizarían a la altura de las calles 123, 139 y 155. “Lo ideal es que se haga antes del verano que llegan los turistas», consideró Iglesias.
Hoy, por otro lado, concejales de algunos bloques se dirigirán a la Escuela 49, situada en 147 y 64, para hablar con los vecinos sobre este tema.
Los “serruchos”
Otro inconveniente es que la calle presenta casi en toda su extensión un “serrucho” que se forma en el entoscado, lo cual hace que los vehículos que no tienen buena amortiguación deban reducir la velocidad obligadamente ya que se sienten golpes muy bruscos.
Sin embargo, los automóviles y camionetas más nuevos, que tienen buena suspensión, aceleran por encima de la velocidad permitida para que las pequeñas elevaciones del terreno pasen más deprisa por debajo de los neumáticos y así no se sienta tanto la vibración.
Por su parte, las motos van buscando los lugares de la calle más llanos y suelen ir zigzagueando, lo que también hace peligroso el tránsito.///