Se promulgan ordenanzas que, se sabe, nunca nadie hará cumplir
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/09/foto-playa.jpg)
Tampoco se avanzó en ninguna normativa para ordenar la bajada y estacionamiento de cara al verano, pese a algunas propuestas que hubo en su momento
Con la llegada de los días soleados y más agradables en cuanto a la temperatura, se incrementa la circulación de vehículos 4×4 en la playa en sectores céntricos, pese a la prohibición que rige.
Ayer Ecos Diarios pudo ver varias camionetas y motos que circulaban en la zona de balnearios y, por supuesto, los controles brillaban por su ausencia. Esto sucede un día de semana como también los fines de semanas, cuando además son numerosas las personas que caminan por la orilla. También hay que decir que ayer había varios vehículos estacionados como corresponde en los lugares permitidos, entre la altura de la calle 71 y la escollera y de Kabryl hacia el otro lado, lo que marca el movimiento que se empieza a notar en esta época del año.
El pasado 16 de mayo se aprobó una modificación de la ordenanza que estaba vigente, para prohibir la circulación en playas céntricas (zona de balnearios) durante todo el año. Hasta ese momento, la norma anterior establecía la prohibición entre los meses de septiembre y Semana Santa del año siguiente, lo que significa que si estuviera vigente la ordenanza anterior tampoco se estaría cumpliendo.
Por supuesto que los inspectores de tránsito no pueden estar en todos lados y, de hecho ya bastante descontrol existe en distintos puntos de la ciudad, pero también es cierto que se hacen ordenanzas sin prever cómo se van a hacer cumplir. Queda bien hacerlas, aprobarlas y se da respuesta a los reclamos de determinados sectores, pero después como nadie se preocupa por hacerlas cumplir, es lo mismo.
Sin avances por el ordenamiento
Por otra parte, tampoco se avanzó en ningún tipo de ordenamiento para las bajadas y estacionamiento de vehículos en los sectores de playa permitidos, de cara al verano.
A principios de la temporada pasada, a raíz de un accidente en el que falleció un niño, se reavivó el tema de la necesidad de regular las bajadas y el estacionamiento de vehículos. Hubo sectores que proponían la prohibición total, es decir, “una playa sin ruedas”, mientras que otros buscaban implementar algún tipo de ordenamiento. Hubo decenas de reuniones, manifestaciones y hasta proyectos, pero terminó el verano y no se hizo nada. Y por supuesto, a menos de tres meses del inicio de esta temporada, tampoco se prevé ninguna regulación y, mucho menos con un proceso electoral en el medio.
Desde el Ejecutivo se había anunciado un proyecto que buscaba achicar las zonas permitidas, colocar una especie de postes para demarcar el estacionamiento de los vehículos, a 30 metros de la lengua del agua, y se preveía un sistema de obleas, que se tramitaría en la Municipalidad con la idea de tener un control sobre las camionetas que bajaran a la playa. Nada de esto se puso en marcha sino que fue sólo una idea que circuló para dar respuesta a los reclamos de aquellos días, en el que se exigía una solución por parte del municipio.
También en la Legislatura provincial, el diputado Martín Domínguez Yelpo presentó un proyecto de ley para regular la bajada de vehículos a motor a la arena bonaerense, con la idea de hacer una reglamentación madre para todos los municipios costeros a fin de mejorar la seguridad. En este sentido, se proponía que cada distrito debía “determinar dentro sus respectivas jurisdicciones las zonas específicas de circulación segura en la arena”. También en este caso, se establecía que estos sectores tendrían que estar delimitados por troncos de árboles o maderas puestos en forma paralela a la “lengua de agua”. Tampoco esta iniciativa prosperó.
Y una vez más, pasó lo que sucede siempre. Un hecho trágico pone sobre la mesa un montón de falencias a corregir y entonces empiezan los reclamos, las manifestaciones, las reuniones, los proyectos y las discusiones muchas veces sin sentido, que terminan quedando en la nada. Como pasó con este caso, aunque no es el único ejemplo.