Se proyecta el filme sueco «Border», ganadora de Cannes
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/04/viernes-de-cine-e1555082911990.jpg)
Este viernes, a las 20.30, en el marco del ciclo “Viernes de cine”, en el Centro Cultural
Este viernes, a las 20, se realiza un nuevo encuentro del ciclo «Viernes de Cine» en el Centro Cultural de Necochea, donde se proyecta el film sueco «Border», ganadora como Mejor Película en el último Festival de Cannes, en la sección Un Certain Regard.
A las 20, se proyectarán cortometrajes y a las 20.30, “Border” («Gräns» Suecia, 2018) de Ali Abbasi.
Tina es una agente de aduanas reconocida por su eficiencia y por su extraordinario olfato. Da la impresión de poder oler la culpabilidad de un individuo.
Pero cuando Vore, un hombre aparentemente sospechoso, pasa junto a ella, sus habilidades se ponen a prueba por primera vez. Tina sabe que Vore oculta algo, pero no logra identificar qué es.
«Border» linda tanto con el empleo de la mitología al estilo de Guillermo del Toro como con cierta visión del terror de baja intensidad propia del cine europeo. Con estos elementos, esta curiosísima, difícil de describir película del sueco-iraní Ali Abbasi se atreve a plantear un curioso universo entre realista y fantástico que funciona a la perfección.
«Border» es como un oscuro cuento de hadas, no el del patito feo, sino el de un ser que debe recomponer autodeterminación, su confianza en sí mismo.
Abbasi se nutre de elementos del folclore nórdico, y cuenta una historia de amor romántico original y provocativa.
Ganadora en Un Certain Regard del 71 Festival de Cannes, Border es un film que perturba a simple vista, y que luego invita a profundizar sobre lo expuesto en pantalla.
No es una película para aquel espectador que busca respuestas rápidas ya que, de manera hábil, nos desestructura desde el comienzo, dificultándonos el poder comprender con precisión la trama.
Habla de la crisis existencial por la que atraviesan los que perciben o intuyen otra realidad, y presienten que hay algo más allá de lo impuesto por la sociedad.
Salir de nuestra zona de confort, de la cómoda meseta de mentiras y abrir los ojos por primera vez al mundo real, es quizás el mensaje más revelador de este film.