Se proyecta la segunda parte de “Las Bodas de Fígaro” de Mozart
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Este jueves, en el marco del ciclo “Encuentros musicales” conducido por Ana Gabino
Este jueves, a las 17, se proyecta la segunda parte de la ópera “Las bodas de Fígaro” de Mozart en el Auditórium del Centro Cultural de Necochea, calle 54 Nº 3062, en el marco del ciclo “Encuentros musicales”.
El jueves pasado pudo apreciarse la primera parte de esta obra, con la conducción de la profesora Ana Gabino.
La versión fue filmada en la Haus für Mozart durante el Festival de Salzburgo 2006 con la dirección del eminente director alemán Nikolaus Harnoncourt y la Orquesta Filarmónica de Viena.
Los principales roles están a cargo de Ildebrando D’Arcangelo, Anna Netrebko, Dorotea Röschmann, Christine Schäfer y Boje Skovnus.
Si bien desde el punto de vista musical, la interpretación puede considerarse como espléndida, la producción escénica es, por lo menos, discutible. Ambientada en el siglo XX, el escenario, los trajes y las costumbres de los personajes distan de transcurrir en el siglo XVIII, tal como lo concibieran sus autores, el genial Mozart y el inspirado y eficiente libretista Da Ponte.
Por otra parte, los cantantes se prestan a situaciones no convencionales.
Desde hace unos años es notable, y sujeta a contradicciones, la costumbre instalada en los principales teatros líricos de adaptar las óperas a las ideas innovadoras de los productores, provocando tanto el entusiasmo fervoroso como el escándalo, entre críticos y audiencia.
En este caso, llama la atención que Harnonncourt, de conocida postura historicista defendida en toda su exitosa y seria carrera, haya cedido a la caprichosa concepción del regisseur (director de escena) Claus Guth, pero otros famosos directores de orquesta también aceptan actualmente estas propuestas.
Versión
Esta versión en blanco, negro y grises, dentro de una casa sin muebles ni adornos, muchas puertas y escalera como elemento central, dista de los escenarios indicados por Mozart dentro de un palacio del siglo XVIII.
Lo mismo se puede afirmar acerca de los trajes y actitudes de los protagonistas. Ni qué decir de elementos sorprendentes y escenas eróticas no usuales en la época de su estreno.
La aprobación del público en este caso fue enorme, a juzgar por los aplausos interminables y las ovaciones. Por supuesto, la maravillosa música de Mozart todo lo puede. Es importante conocer y evaluar estos cambios, siempre que se respete la música.
Posteriormente a la proyección aludida, se presentarán fragmentos de una versión tradicional, también de gran calidad, para comparar y suscitar el debate entre los presentes con el propósito de intercambiar opiniones, siempre enriquecedoras.