Muerte en una comisaría: nuevas declaraciones ponen en evidencia la desatención policial
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Este lunes, desde las 9 de la mañana, se le dio continuidad en el Tribunal Criminal Nº 1 al debate del juicio por la muerte del joven Michel “Noa” Suárez, en el que cuatro policías aparecen como imputados.
Tras la postergación del jueves pasado, los testigos convocados por la Fiscalía que investigó el controvertido caso comenzaron a declarar hoy con un celoso protocolo sanitario por la pandemia de Covid-19
El primero en declarar fue el comisario Germán Herold, quien ocasionalmente cumplía funciones en la Seccional Segunda cuando ocurrieron los hechos, aunque ya tenía destino de trabajo en el Comando de Patrullas.
También declaró el imaginaria, Franco Prieto, que dijo no haber escuchado nada extraño pese a estar en el cuarto siguiente a la celda de Noa. También, cuando fue sometido al interrogatorio, no pudo responder a la mayoría de las preguntas porque decía no acordarse. Aún así, reconoció que no le prestaron la atención suficiente tras la detención.
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El juicio continuará mañana a las 9, donde se prevé que presten testimonios algunos de los que estaban detenidos en las celdas de la dependencia de Quequén y habrían escuchado gritos de Suárez.
Michel “Noa” Suárez fue aprehendido el viernes 5 de diciembre de 2014 y murió en la madrugada del sábado 6. Según la versión policial, el joven apareció ahorcado en una dependencia que le dicen “locutorio”, donde habitualmente se alojan a los aprehendidos.
Suárez había sido apresado minutos antes por personal policial, acusado de participar en la rotura de vidrios de un local político, en la calle 550 entre 519 y 521, de Quequén.
Según informó en su momento la Jefatura Departamental, a través de un parte de prensa, alrededor de la medianoche de ese 5 de diciembre, el joven había sido aprehendido en plena vía pública, mientras que otros individuos que estaban con él, lograron escapar de los uniformados.
Hubo vecinos del sector que observaron a un grupo de jóvenes provocando destrozos, por lo que se considera que eran al menos, entre dos y tres individuos los que se desplazaban por esa zona de Quequén.
Michel Suárez quedó alojado en un sitio denominado como “locutorio”, en la Comisaría Segunda de Quequén, donde comúnmente se ubican a los aprehendidos hasta que la Justicia decide su detención o liberación.
Según los policías, allí fue encontrado ahorcado, pero aún presentaba signos vitales y se solicitó la presencia de una ambulancia en la Seccional Segunda. Inmediatamente, los policías trasladaron al joven esposado en un móvil rumbo al Hospital Irurzun, de Quequén, donde falleció.
Los parientes de Suárez consideran que fue golpeado duramente en el procedimiento callejero que derivó en la aprehensión y posterior traslado a la dependencia oficial.
Los efectivos acusados de “homicidio culposo y severidades” son: Fernando Pérez Zenatti, Matías Germán Larrea, Yanina Paola Mohana y Héctor Daniel Allamanla.///